Hoy por hoy
Miércoles 14 de Noviembre de 2018

El grito disidente

Reivindican el valor de un espacio de lucha y resistencia –en permanente construcción– que vino para quedarse.

La tercera edición de la marcha del orgullo disidente se hizo sentir el sábado con una ruidosa y colorida marcha por las calles céntricas de Paraná. Ni el bombardeo mediático que rodeó a la previa del superclásico Boca-River –a esa hora se sabía de la suspensión por la abundante lluvia– pudo opacar la magnitud de un colectivo que quiere empezar a desterrar ciertos mitos, eludir las condiciones de marginalidad y de discriminación en las que se encuentran travestis, trans, lesbianas, bisexuales, pansexuales, asexuales y otras expresiones diversas.
La fuerza de la movilización, lo mismo que la importante convocatoria, se puede explicar por diferentes razones: así como el movimiento de Ni Una Menos marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia machista, al que se integraron los colectivos disidentes, ahora ambos sectores parecen retroalimentarse cada vez que es necesario tener presencia en la calle.
Los cuerpos desnudos, adornados con tonos multicolores, también formaron parte del mensaje que se quiso transmitir para plantear que el prejuicio y la discriminación siguen estando en la cabeza del otro; en este caso del paranaense medio que elige mirar de costado este tipo de expresiones. Aunque algunos pacatos se sigan escandalizando.
La intervención comenzó en la Plaza 1º de Mayo, frente al corazón de la curia local y con duras críticas por el encubrimiento de casos de pedofilia cometidos por sacerdotes: "Denunciamos a Juan Alberto Puiggari, arzobispo de Paraná, y a monseñor Tanger, por judicializar activistas y no denunciar abusos sexuales cometidos por sus colegas y el encubrimiento sistemático de la pederastía en la Iglesia Católica", se fustigó.
No fueron las únicas consignas que se escucharon durante la tarde del sábado, a una hora en que la ciudad comienza a despabilarse de la siesta. El reclamo por el cupo laboral trava trans siguió marcando la agenda de la organizaciones, tanto como la violencia institucional ejercida por la Policía de la que son víctimas algunas de sus integrantes por el solo hecho de pertenecer a una minoría dentro de un sistema patriarcal. Así lo dejaron plasmado en un extenso documento que se leyó en la plaza Alvear, sobre la peatonal que se extiende sobre calle San Martín.
Una de las activistas e histórica referente del movimiento travesti, Iara Aranzazú Quiroga, denunció el estado de vulneración de sus compañeras por la falta de compromiso del Estado municipal y provincial en ejecutar políticas públicas que garanticen derechos. "El 85% de las compañeras se dedica a la prostitución", sentenció para graficar la emergencia del sector.
"Exigimos al gobierno provincial y municipal políticas públicas efectivas, que garanticen trabajo y vivienda a las compañeras travas trans. Esto es urgente y no podemos esperar más. Los derechos de les travas también son derechos humanos", se recriminó en uno de los tramos centrales de la proclama.
Vale recordar que en Entre Ríos, pese a que se sancionó la ley que crea la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual, en la práctica se trata de una letra vacía y que no se traduce en una integración real para que se contemple el acceso al trabajo digno, a una cobertura de salud y a mejores oportunidades para este colectivo.
En otro tramo se interpeló a la gestión a los concejales de Paraná, a quienes se exigió la "aprobación e implementación sin demoras de la ordenanza de cupo laboral trava trans que se presentó en agosto en la Municipalidad de Paraná". Los activistas recordaron que el impulso de dicha ordenanza se logró gracias "al acompañamiento y presencia de las compañeras travas trans y la organización colectiva para conquistar nuestros derechos".
"Nos quieren callades y en nuestras casas, nosotres les respondemos con orgullo, fiesta y abrazos. Con nuestras voces gritando y reclamando por un mundo vivible y disfrutable para todes. Llenamos las calles otra vez, con nuestra manada y furia disidente. Travas, trans, tortas, maricas, no binaries, bisexuales, pansexuales, asexuales, en lucha", dijeron para reivindicar el valor de un espacio de lucha y resistencia –en permanente construcción– que vino para quedarse.

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