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El descaro de aparecer viva

"...En un país donde es frecuente que estas situaciones tengan un desenlace trágico, es llamativa la postura social..."

Martes 18 de Junio de 2019

Este lunes por la tarde el país recibió una muy buena noticia: la joven misionera Melany Michelle Schendelbek, de 20 años, fue encontrada sana y salva por la Policía Federal en Villa María, Córdoba. “Michelle está bien, no sabemos mucho, solo que está viva, que la hallaron y está bien, pero más no sabemos, más tarde nos van a contactar de vuelta y sabremos detalles, por ahora lo importante para nosotros es saber que se encuentra bien”, declaró a los medios su mamá, Mabel.

Sin embargo, gran parte de la sociedad, que horas antes se encontraba consternada por la desaparición de Melany, que compartía su foto en Facebook y temía lo peor, apenas se difundió la buena nueva comenzó a espetar su más rancio veneno en las redes sociales. Empezando por los que pedían que los padres paguen los gastos ocasionados durante la búsqueda, pasando por quienes la acusaban de “fiestera” y, en el extremo, quienes exigían que la joven reciba un castigo físico para que “aprenda la lección”. Nadie cuestionó la posibilidad de que, quizás, detrás de este hecho hubieron motivos válidos que impulsaron a la muchacha a huir de su entorno.

Es lamentable que cueste tanto refrenar ese impulso de opinar sobre todo, sin ningún tipo de precaución ni consideración hacia la familia y la persona en cuestión, como también es triste que bajo un falso manto de piedad y consternación para con quienes sí son víctimas de la trata de personas se dé rienda suelta a la violencia de género contra las mujeres que tuvieron la fortuna –¿y el “descaro”?– de aparecer vivas. “Serás víctima o serás puta”, dicen los lenguaraces.

En un país donde es frecuente que estas situaciones tengan un desenlace trágico, es llamativa la postura general de la sociedad; da la impresión de que, en general, se prefiere que las jóvenes terminen muertas o violadas para así justificar los gastos que insumen las búsquedas. Pero pocos parecen molestos por el presupuesto que hay que destinar a detectar, combatir y desarticular las organizaciones criminales abocadas a la trata de personas; mafias que operan impunemente a lo largo y ancho del territorio nacional.

En su último informe anual, presentado en 2018, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), dependiente del Ministerio Público Fiscal, destacó que actualmente se encuentran desaparecidas más de 3.000 mujeres en toda Argentina. Solo el año pasado fueron judicializadas 918 denuncias de trata de personas en todo el país, de las cuales 838 tenían que ver con explotación sexual. De acuerdo con la asociación Madres Víctimas de Trata, en Argentina existen alrededor de 10.000 prostíbulos clandestinos, donde miles de jóvenes terminan siendo explotadas con la complicidad de los clientes y la connivencia de las autoridades.

Si bien en un principio la Justicia y la Policía manejaban la hipótesis de un posible secuestro relacionado con las redes de trata, afortunadamente, no fue el caso de Melany Michelle Schendelbek. Por suerte ella tuvo el “descaro” de aparecer viva, mal que le pese a los lenguaraces de siempre.

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