Hoy por hoy
Miércoles 18 de Octubre de 2017

El cadáver y el cálculo electoral

Inevitablemente la aparición del cadáver que presuntamente corresponde a Santiago Maldonado dispara una serie de cálculos electorales sobre el impacto de la noticia, en caso de confirmarse que el cuerpo hallado corresponda al artesano que fue visto por última vez cuando Gendarmería Nacional desalojaba un corte de ruta.
Referentes del oficialismo nacional afirman, todavía en voz baja, que al presidente Mauricio Macri le tiraron un muerto en horas previas a una elección de la que, presumiblemente, iba a salir fortalecido.
Se dijo que a Eduardo Duhalde le tiraron un muerto cuando lo mataron al reportero gráfico José Luis Cabezas y su cadáver apareció muerto en una tosquera, en la época en que el bonaerense aspiraba a ser presidente de la Nación. Igual se dijo que a Cristina Fernández le tiraron un muerto cuando el fiscal Alberto Nisman apareció sin vida.
Sin entrar a considerar la veracidad de esas afirmaciones, o de tantas otras similares en la historia política nacional; parece quedar en una zona gris la idea de que al Gobierno le hayan plantado el cadáver con el objetivo de perjudicarlo en un caso de tanta resonancia y con todas las miradas puestas allí. No porque no pueda ocurrir que planten un cadáver; está visto que en este país pueden ocurrir cosas no previstas, sino no se estaría ante un caso que muy probablemente constituya una desaparición forzada de persona a casi 34 años del retorno a la vida democrática.
Lo cierto es que antes de especular debería responderse, con las pericias del caso, si el cuerpo estuvo allí todo el tiempo, lo que parece imposible dado los rastrillajes que se hicieron; o si fue colocado después, en ese lugar, o en otro y la correntada lo llevó hasta allí. Por eso, saber cuánto tiempo estuvo en el agua ese cuerpo será determinante para tratar de conocer lo ocurrido. Mientras esto suceda, lo que se diga al respecto resulta opinable y subjetivo, y mucho más en un momento político como el que se vive. Si faltaba algo para entender que se puede decir cualquier cosa, lo demostró Elisa Carrió al afirmar que la conservación del cadáver era similar al del Walt Disney...
Lo seguro es que, de haber existido una investigación judicial a fondo, sin presiones, sin ocultamientos, sin tanto cálculo electoral de por medio, lo ocurrido con Santiago Maldonado se hubiera sabido muchos antes. Antes de la elección, pero, sobre todo, en su debido momento.

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