Miradas
Sábado 30 de Marzo de 2019

Con todo respeto, estimado lector

"Hola Diario UNO, les escribo porque estoy muy molesto con lo que pusieron en la tapa respecto de Concordia como la segunda ciudad con más pobreza del país. Me parece que no era necesario nombrar de esa manera a la ciudad ya que me perjudica directamente en mi trabajo, rubro turismo, y el de muchos colegas. ¿Quién va elegir la ciudad para alojarse o recrearse con tan tremendo titular? Muchos me expresaron lo mismo. A ver si se entiende: nos afecta muchísimo, es como que publicáramos en un medio popular como el de ustedes que Diario UNO le debe a sus empleados o que se caen las ventas de su periódico. ¿Quién va a querer comprarlos? Si se difunde esto se ponen del otro lado o les resbala. Evidentemente no les tembló el pulso cuando lo publicaron, al reves, generan más decadencia. La verdad estuvieron muy mal, me contengo en no decirles algo más fuerte. No pueden ser más...". El mensaje, que llegó a la Redacción para la sección del buzón, refleja la opinión del lector respecto del contenido de la portada de UNO en su edición de papel del viernes. La posición, textual, bien vale ser ponderada. En principio porque es el punto de vista de un lector de este diario y porque no es la primera vez que se critican titulares ligados a la exhibición de los datos de la pobreza en el país en general y en la capital del citrus en particular. Incluso porque entre los roles del periodismo este medio incluye la obligación de dar cuenta de sus contenidos toda vez que sea necesario. Guste o no la respuesta, con variaciones de estilo, siempre fue más o menos la misma y se resume en que no es posible tapar el sol con las manos. Sobre una población total de 110.000 personas, 45.959 no logran satisfacer sus necesidades básicas en Concordia y ambos datos conjugados en sucesión resultan desgarradores. Puede ser objetado el sistema de medición, pero el resultado aparece al menos alineado a la percepción de cualquiera que camine la localidad.
Que la clase política y el sector privado pujen por revertir semejante ecuación es motivo de otro análisis, pero creer que por no dar la información la cantidad de pobres disminuirá es cuanto menos un yerro estratégico si el fin es alcanzar una solución. Y es, justamente, a partir de la comprensión de esa línea de pensamiento que los medios dan su debate interno. "A los problemas hay que atacarlos de frente", repite un ejecutivo de esta empresa al presentársele una contrariedad. Es decir, cuando el lector interpela acerca de la situación de la industria gráfica está en lo cierto al poner en el tapete que se vive una crisis. Empero, la incorrección emerge al deslizar que tal estado de las cosas permanece en las sombras. Sin ir más lejos que al archivo de UNO, es posible repasar incontables publicaciones donde se aborda la depresión del sector y se ofrecen caminos para avanzar. Es más, que este diario haya nacido el 12 de noviembre de 2000 como un medio gráfico con ambiciones de tener alcance provincial y que a casi 19 años vista haya sumado un portal web con presencia en las redes sociales, una radio y que vaya hacia la televisión digital prueba que la exploración de variables no es mera enunciación. Y no hay garantías de que, a pesar de lo hecho, la industria vaya a cambiar la tendencia. La tensión está a la vista y la presión de los factores externos hasta influyen de manera decisiva. La clave pasa por activar a tiempo los resortes que se controlan. Fácil de enunciar, complejo de ejecutar. Simplemente se trata de dar la pelea por la supervivencia. Acabaron hace tiempo los días que los canillitas se cansaban de tanto vender diarios. Ensayar salidas laborales desde el turismo en Concordia es un camino tan válido como cualquier otro. Creer que por no dar datos de la pobreza, o las inundaciones como sucedió hace apenas dos meses, llegarán más turistas representa algo distinto. Esa línea de razonamiento merece ser confrontada con todo respeto porque es como pensar que ocultando la pedofilia en el clero se acabarán los curas abusadores, o que negando la causa de los contratos truchos en la Legislatura dejará de haber políticos que corren a su antojo la línea de la legalidad; o que si de deja de precisar que hay un festival de juicios abreviados en Tribunales habrá mejoras en la calidad de justicia para víctimas y familiares. Lo mismo aplica si se olvidara la connivencia entre autoridades municipales con delincuentes para que desaparezca el juicio a la narcobanda más numerosa que haya sido procesada jamás en la provincia. Respetuosamente, insisto, enfrentar los problemas es el primer paso.

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