Hoy por Hoy
Viernes 02 de Noviembre de 2018

A las armas las sigue cargando el Diablo

En un país donde los niveles de violencia por el uso de arma de fuego son un problema, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, soltó con total desparpajo que "el que quiera estar armado que ande armado, el que no quiere estar armado que no ande armado. La Argentina es un país libre".
Las declaraciones las hizo durante una entrevista en la puerta de un restaurante en la ciudad cordobesa de Río Cuarto cuando una periodista local le preguntó si el apoyo oficial al policía que mató a un hombre en un intento de robo no podía alentar la justicia por mano propia.
En la línea de defensa de la mano dura, la ministra defendió que los ciudadanos se armen si lo consideran necesario para defenderse de delitos. Luego, Bullrich intentó relativizar su afirmación al decir: "Desde el Gobierno preferimos que la gente no esté armada".
Que un civil se arme es peligroso, no solo para él y su familia sino para toda la sociedad, ya que en muchos casos no saben manipularla y un impulso o descuido lo pueden llevar a cometer un asesinato.
Antecedentes del mal uso de un arma de fuego hay muchos en distintas partes de Argentina, pero para no irnos lejos en el tiempo vamos a hacer una breve relato de un hecho sucedido en Paraná en abril, cuando el oficial de la Policía entrerriana Ariel Gonano, de 32 años, recibió un balazo durante un procedimiento de la División 911 en una vivienda en Paraná por parte de un vecino que lo confundió con un ladrón. En el hecho confluyeron la situación de inseguridad de la zona, el temor de quien se armó para defenderse en su casa y el infortunio de la confusión y la trayectoria del proyectil.
Queda claro que la población civil ande armada es un peligro hasta para los propios policías. Lo mejor es seguir apostando por el programa de Desarme Voluntario. El Estado debe bregar porque la gente se deshaga de las armas por el bien de su familia.
Según los datos de la Red Argentina para el Desarme, surgidos de registros del Ministerio de Salud, desde 1980 hasta 2016 murieron nueve personas por día en el país por el uso de armas por parte de civiles. Adrián Marcenac, padre de Alfredo Marcenac, el adolescente asesinado en 2006 por el denominado "tirador de Belgrano" precisó que en el 65% de los casos se trata de peleas interpersonales que se resuelven violentamente con el uso de armas de fuego, otro 30% se trata de suicidios y un 15% de los casos son en hechos delictivos.
Según detalló el integrante de la Red Argentina para el Desarme, los registros de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) indican que en el país 1,2 millones de personas poseen armas de fuego, aunque solo 300.000 de esos registros se encuentran vigentes, mientras que se estima que hay 3 millones de armas no registradas.
Para lo único que vino bien la apología al uso de armas de fuego que hizo la ministra es para conocer la escasez de recursos y la baja difusión que la gestión de Cambiemos dio al Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas y Municiones, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Justicia, encabezado por Germán Garavano, quien no se pronunció públicamente sobre los dichos de su colega.
UNO informa diariamente de los tiroteos que hay en distintos barrios, en especial de Paraná y Concordia, y también de las cientos de armas que la Policía de Entre Ríos logra sacar de circulación a través de allanamientos. Las armas generan intranquilidad.
Bullrich no va a renunciar y Mauricio Macri no le va a pedir que se vaya. Todo quedará en una simple anécdota, una más de una ministra que apuesta a fuerzas de seguridad más represivas.
La exministra de Trabajo en el gobierno de Fernando de la Rúa viene cuesta abajo por más que los sondeos de imagen la posicionen bien. En los últimos meses, la cofundadora de Cambiemos y diputada nacional Elisa Carrió dijo que hay sectores de Prefectura y Gendarmería que engañan a la ministra de Seguridad en materia de lucha contra el narcotráfico. "La están engañando, le ponen droga para que la encuentre". A pesar de la grave acusación de Lilita nadie hizo nada y todo fue quedando en el olvido.

Comentarios