Walter Andrade: del fútbol a una nueva etapa con el deporte como motor
Walter Andrade contó cómo transita su vida lejos de las canchas y qué proyectos lo mantienen ligado al deporte.
Walter Andrade: del fútbol a una nueva etapa con el deporte como motor
Una carrera construida con perseverancia
Andrade comenzó a jugar al fútbol a los cuatro años en Sportivo Urquiza y luego pasó por Los Toritos de Chiclana, Atlético Hernández y Neuquén. A mediados de los años 2000 llegó a Patronato, donde permaneció durante 15 años y se convirtió en uno de los referentes históricos de la institución.
Durante su carrera disputó más de 400 partidos oficiales y fue protagonista de tres ascensos fundamentales para el club: al Argentino A en 2008, a la Primera B Nacional en 2010 y a la Primera División en 2015.
Al definir su personalidad, se describió como “luchador, emprendedor e inquieto”. Sin embargo, aseguró que más allá de los logros deportivos, lo que más valora de aquellos años es el crecimiento personal que le permitió atravesar distintas categorías y desafíos. “Para pasar por toda esa transición y todo ese crecimiento hay que tener mucha constancia, mucha decisión, mucha disciplina, mucha perseverancia y mucha fortaleza”, sostuvo.
En 2020 decidió dejar el fútbol profesional. La decisión no estuvo relacionada con una lesión, sino con una situación personal que coincidió con el inicio de la pandemia.
La familia y una nueva etapa
Ese año Andrade también atravesó su separación de la madre de sus hijos. La decisión se produjo pocos días antes de que comenzara el aislamiento por la pandemia de coronavirus. En ese contexto, pudo compartir gran parte de su tiempo con Agustín, de 13 años, y Benjamín, de 8.
Ambos practican básquet en Paracao, una institución con la que la familia mantiene un vínculo cercano. Andrade habla de sus hijos con orgullo y destaca especialmente su educación y la rutina que construyeron juntos. “Dentro de todo lo malo que se vivió en pandemia, en lo personal me dejó cosas positivas”, recordó. Al señalar que aquella situación le permitió estar muy cerca de sus hijos durante un período que también fue difícil para muchas familias.
Después de retirarse, comenzó a construir una vida diferente. Se recibió de martillero público en 2020 y, años después, activó su título. También incursionó en distintos emprendimientos: tuvo un complejo de canchas de fútbol 11 en Colonia Avellaneda, un local de ropa en el Shopping de Santa Fe y desarrolló un proyecto de estacionamiento.
En ese camino, destacó el valor de la confianza que otras personas depositaron en él. Particularmente, recordó la posibilidad de hacerse cargo de un estacionamiento vinculado al Shopping de Paraná.
“Lo que el fútbol me ha dado es lo que uno ha construido durante 15 años: una buena imagen, la nobleza, la sinceridad. Cuando el dueño se enteró de que estaba interesado, no dudó. Eso para mí es impagable y lo cuido muchísimo”, afirmó.
El regreso al deporte desde otro lugar
Hace pocas semanas, Andrade comenzó a trabajar en la Secretaría de Deportes de Entre Ríos, junto a Sebastián Uranga. Su función está vinculada principalmente con las federaciones, el fútbol y los clubes profesionales. “Estoy todavía adaptándome, conociendo. Me toca trabajar con las federaciones, con el fútbol y con los clubes profesionales”, explicó el ex-futbolista.
La nueva tarea le permitió recuperar parte de la dinámica que tenía durante su carrera deportiva. Recorre instituciones, mantiene contacto con dirigentes y busca acompañar a los clubes desde las herramientas que puede brindar la Secretaría de Deportes.
“Me mantiene activo. Voy recorriendo los clubes, hablando con presidentes y dirigentes. Trato de buscar la vuelta, ser resolutivo y acompañar a los clubes, que tienen distintas realidades”, señaló Andrade.
Para Andrade, el deporte continúa siendo una parte importante de su vida, aunque ahora desde una posición diferente. Su experiencia como futbolista y referente de Patronato le permite conocer desde adentro muchas de las dificultades que atraviesan las instituciones.
Patronato, un vínculo que permanece
La actualidad de Patronato fue otro de los temas de la charla. Andrade reconoció que el equipo atraviesa un momento complicado y que esa situación genera preocupación tanto en los jugadores como en dirigentes e hinchas.
“Hoy el momento de Patronato no es bueno, pero no es momento de tirar piedras”, reflexionó. En ese sentido, consideró que el equipo necesita apoyo y tranquilidad para intentar revertir la situación deportiva. Andrade mantiene vínculos con integrantes del actual plantel y recientemente volvió a recorrer las instalaciones del club. También se mostró dispuesto a acercarse si en algún momento lo convocan, aunque aclaró que siempre eligió mantener un perfil bajo.
Su relación con Patronato excede los años en los que vistió la camiseta. “Es parte de mi vida”, resumió.
Al regresar al club, dijo que lo que más lo moviliza no es la posibilidad de volver a jugar, sino los recuerdos asociados a aquellos años.
“No extraño jugar. Extraño esa adrenalina que te produce el fútbol: ponerte los botines, las canilleras, el masaje, el vestuario, el olor, el ruido de los tapones caminando. Esas cosas me ponen la piel de gallina”, confesó.
Andrade también cuenta con el título de director técnico, obtenido alrededor de 2011 o 2012. Por ahora no sabe si algún día ocupará ese lugar.
“Veremos por dónde me lleva la vida”, respondió.
A sus 41 años, el exdefensor asegura estar atravesando una etapa de mucha actividad y nuevos desafíos. Su jornada comienza temprano y termina por la noche, pero asegura sentirse conforme con el camino elegido.
“Me acuesto y digo: ‘Tuve un buen día, hice esto, hice aquello’, y ya proyecto para mañana. Hoy me encuentro en un momento de la vida donde estoy muy contento, con muchísimo desafío y con muchísima energía para seguir disfrutando la vida”, concluyó.
Después de 15 años como futbolista profesional, el exdefensor no busca volver a ocupar el lugar que dejó, sino aprovechar todo lo aprendido para construir un nuevo camino. Patronato, el deporte y su experiencia dentro de las canchas siguen formando parte de su vida, aunque ahora desde otro lugar.
Su historia, marcada por la constancia y la capacidad de reinventarse, continúa fuera del campo de juego, con nuevos proyectos y con el mismo vínculo con el deporte que lo acompañó desde sus primeros años.













