El Departamento de Defensa de Estados Unidos planea transmitir por internet la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el expsiquiatra militar condenado por el asesinato de 13 personas en la base de Fort Hood, Texas, en 2009. El procedimiento está previsto para el 3 de diciembre y, de concretarse, sería el primero de este tipo en las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1945.
El Pentágono planea transmitir en directo la ejecución por fusilamiento de un militar condenado
Nidal Malik Hasan fue condenado por matar a 13 personas en Fort Hood, en 2009. El Pentágono informó que la ejecución está prevista para el 3 de diciembre.
El Pentágono planea transmitir en directo la ejecución por fusilamiento de un militar condenado.
Un alto funcionario del Pentágono confirmó que la ejecución será emitida en directo por streaming, aunque todavía no se dieron a conocer los detalles de la transmisión.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había anticipado la decisión durante una entrevista con el programa Human Events Daily, de la cadena Real America's Voice. En esa oportunidad, sostuvo que el procedimiento debía hacerse público para que la sociedad comprendiera las consecuencias de cometer delitos de extrema gravedad.
Según informó el Pentágono, el presidente Donald Trump aprobó la ejecución por recomendación de Hegseth. La fecha elegida coincide con un jueves y con un horario cercano al del ataque perpetrado por Hasan en 2009.
Quién es Nidal Malik Hasan y por qué fue condenado
Hasan tiene 56 años y fue condenado a muerte por un jurado militar en agosto de 2013, después de ser declarado culpable de 45 cargos de asesinato premeditado e intento premeditado de asesinato.
El 5 de noviembre de 2009, abrió fuego con una pistola semiautomática en un centro médico de Fort Hood, donde militares se sometían a evaluaciones antes de ser destinados a Afganistán. El ataque dejó 13 muertos y 32 heridos, y se convirtió en uno de los tiroteos más graves ocurridos en una instalación militar estadounidense.
El acusado se desempeñaba como psiquiatra del Ejército y había atendido a veteranos que regresaban de las guerras de Irak y Afganistán. Meses antes del ataque, había sido trasladado a Fort Hood.
Durante el juicio se defendió a sí mismo, reconoció los hechos y afirmó que había cambiado de bando para defender a los talibanes en Afganistán.
La Policía lo hirió durante su detención, lo que le provocó una parálisis. Desde entonces, permanece en silla de ruedas y está alojado en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas. En marzo de 2025, la Corte Suprema rechazó examinar su caso.
Cuándo fue la última ejecución militar por fusilamiento
La última ejecución por fusilamiento realizada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos tuvo lugar en 1945. Sin embargo, la última ejecución militar por cualquier método se llevó a cabo en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado tras ser condenado por violación e intento de asesinato.
El fusilamiento también está contemplado como método de ejecución en algunos estados del país. Durante la administración de Trump, se incorporó junto con la electrocución y la asfixia por gas a las opciones disponibles para determinados delitos federales. La ampliación de los métodos también está vinculada con las dificultades para obtener las sustancias utilizadas en las inyecciones letales.
Desde 1976, seis personas civiles fueron ejecutadas por fusilamiento en Estados Unidos: tres en Utah y otras tres en Carolina del Sur, estas últimas durante 2025. Actualmente, cinco estados permiten ese método: Idaho, Mississippi, Oklahoma, Utah y Carolina del Sur.
La transmisión reabre el debate sobre la pena de muerte
La decisión del Pentágono de emitir el procedimiento en directo incorpora un nuevo elemento a la discusión sobre la pena capital en Estados Unidos: la exposición pública de una ejecución, una práctica que habitualmente no se transmite de manera abierta.
La iniciativa también plantea interrogantes sobre los límites de la difusión de los procedimientos judiciales y militares, así como sobre el papel de las autoridades en la comunicación pública de un castigo extremo.

















