Cannabis Medicinal
Miércoles 28 de Noviembre de 2018

Uruguay inauguró un laboratorio industrial de cannabis medicinal

Se trata del primero en su estilo en Sudamérica y pertenece a ICCLabs, una compañía canadiense. El presidente Tabaré participó de la apertura

Con una sonrisa de satisfacción, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez inauguró ayer un laboratorio industrial de producción de medicamentos a partir del cannabis, el primero de sus características en América del Sur según dijeron sus responsables.
Vázquez recorrió las instalaciones junto con Alejandro Antalich, líder de la empresa ICCLabs, dueña del emprendimiento. El presidente se mostró interesado en las oportunidades económicas, laborales y científicas del laboratorio, que supuso una inversión de 12 millones de dólares y generará 120 empleos.
El prosecretario de la presidencia, Juan Andrés Roballo, comentó durante el recorrido que con este laboratorio Uruguay no será un mero exportador de cannabis como materia prima, sino un exportador de productos industriales sofisticados desarrollados en el país.
Antalich le dijo a Vázquez que Uruguay se transformará en el centro de distribución de medicamentos cannábicos para toda América. Está previsto que el 90% de la producción se exporte.
"Esto es único. En esto somos nosotros los pioneros, los que estamos a la vanguardia en el mundo. Ni siquiera en Canadá hay este tipo de instalación para la generación de productos cannábicos de esta calidad farmacéutica", dijo Antalich unos minutos después a periodistas de The Associated Press.
ICCLabs fue adquirida recientemente por la empresa canadiense Aurora. La compañía es una de las dos que cultiva marihuana para el programa estatal de venta de la hierba para uso recreativo en farmacias y también posee otras dos plantaciones destinadas a obtener marihuana de uso medicinal.
"Nosotros integramos verticalmente toda la matriz productiva, desde la semilla hasta el producto final, que ponemos en el aeropuerto para exportarlo. Y eso nos permite tener costos de producción muy bajos, lo que nos convierte en muy competitivos a nivel mundial", dijo Antalich.
Durante el recorrido del presidente Vázquez, solo una de las máquinas estaba montada en el laboratorio. El resto se encuentra en depósitos y no se exhibió durante la inauguración por temor al espionaje industrial, dijo Antalich a la AP.
"Nos costó mucho desarrollar todo este proceso. Hace dos años que lo estamos estudiando con un grupo de ingenieros químicos y realmente fue un dolor de cabeza", afirmó.
El empresario dijo que no existe otro laboratorio de esta calidad farmacológica en toda América del Sur.
"Hay sí producción artesanal, pero en ella se pierden los controles sobre los porcentajes de cannabinoides de tu materia prima, y no hay análisis de los metales pesados, pesticidas y herbicidas que puede tener".
El primer producto que se comenzará a fabricar será aceite de cannabis, en tres concentraciones distintas. Luego está previsto desarrollar cremas, parches y cápsulas.
Antalich dijo que el aceite de cannabis se emplea principalmente en el tratamiento de la epilepsia refractaria, pero también en enfermedades degenerativas, dolor crónico e insomnio.
El laboratorio está ubicado en una zona franca cercana al aeropuerto de Carrasco, la terminal aérea de la capital uruguaya.
Natalie Claringbull, consejera de la embajada de Canadá, estuvo presente en la ceremonia de inauguración e hizo un breve discurso.
Cerca de la empresa voceros comentaron que antes de fin de año ICCLabs estará procesando una primera cosecha de cáñamo con menos del 1% de THC, que ya está creciendo en un campo en el departamento de Canelones, "destinada a iniciar las pruebas e investigaciones necesarias para alinear la futura producción a los estándares internacionales más exigentes", señalaron.
Asimismo, en los próximos días comenzará el cultivo en 160 hectáreas distribuidas en los departamentos de Flores y Canelones que habrá de abastecer al nuevo laboratorio.
ICC Labs –conocida internacionalmente como ICCorp– se presenta desde su página web de su sede en Montevideo (www.icclabs.com) como "el principal productor de extracto de CBD del mundo" responsable de "promover su uso responsable con fines medicinales, apoyados en la investigación científica y el cumplimiento de los estándares más exigentes en materia de calidad y seguridad".
Entre los postulados de la empresa, agrega: "Sabemos que trabajamos con un producto que requiere investigación y estudios clínicos controlados para que su potencial terapéutico se extienda y potencie. Estamos comprometidos con la comunidad científica para la innovación y el desarrollo del uso medicinal del extracto de CBD".
ICC Labs es una empresa de capital abierto que cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto y el primer proveedor de cannabis de uso no médico en Uruguay.
El Parlamento uruguayo sancionó el 10 de diciembre de 2013 una ley que transformó a Uruguay en el primer país del mundo en tener un mercado legal de esta hierba desde su siembra hasta su venta al público.



Origen: Canadá, el otro país que legalizó la marihuana

La ley promulgada por Uruguay en 2013 habilitó el cultivo personal de marihuana, los clubes cannábicos y la venta en farmacias. Para sumarse a cualquiera de estas opciones hay que tener más de 18 años, ser ciudadano uruguayo o residente legal en el país y anotarse en un registro.
Canadá, país al que pertenece la firma ICCLabs que montó el laboratorio industrial en Canelones, es el segundo país en el mundo en legalizar la marihuana para uso recreativo a nivel nacional después de Uruguay.
Como resultado, se ha convertido en un pionero de la industria mundial del cannabis que se espera alcance los 32.000 millones de dólares para 2022 sólo en gastos de consumo.
La marihuana medicinal ha sido legal en Canadá desde 2001, pero solo han pasado cuatro años desde que las primeras compañías de cannabis comenzaron a cotizar en las bolsas canadienses. En ese corto tiempo, cerca de 140 compañías de marihuana han salido a bolsa en Canadá, con un valor de mercado combinado de más de 50.000 millones de dólares.

Santa Fe
El gobierno de Santa Fe sigue esperando la autorización de Nación para importar desde Uruguay marihuana y poder producir aceite medicinal en sus laboratorios. La solicitud se realizó hace más de un año, sin embargo no se obtuvo respuestas de las dependencias nacionales encargadas, lo que retrasa la puesta en marcha del producto que servirá para mejorar la calidad de vida y aliviar los dolores de personas con epilepsia refractaria u otras enfermedades. Mientras tanto, en el plano local, quienes necesitan de esos productos para su propia salud o de familiares ya acudieron a la Justicia para sortear obstáculos y dejar de esperar.
Desde el ministerio de Salud buscan que reemplazar los productos que ingresan desde el exterior y tienen costos altísimos en dólares. La solución que encontró Santa Fe a partir de la ley aprobada es que el Laboratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del Estado (LIF) fabrique un aceite pero para eso es necesario hacerse del insumo básico.

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