Homicidio
Domingo 18 de Junio de 2017

Un joven disparó contra otro, y por error, mató a un adolescente

Luego de una noche de alcohol y pastillas, siguió una mañana de sangre y muerte en el barrio San Martín, en la zona noroeste de Paraná.

Un joven baleó a otro y por error mató a un adolescente. Hay cuatro testigos que presenciaron el hecho ocurrido en la mañana del sábado en calle El Resero.


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Luego de una noche de alcohol y pastillas, siguió una mañana de sangre y muerte en el barrio San Martín de Paraná. Un joven le disparó con una escopeta a otro, pero erró el blanco y mató a un adolescente. Luego hirió de gravedad a quien sí quería asesinar. Minutos después, su madre lo entregó a la Justicia.


Según informaron a UNO fuentes allegadas a la investigación, desde las 22 del sábado cuatro amigos de la cuadra se juntaron a pasar la noche y la madrugada consumiendo alcohol y otras sustancias en calle El Resero, entre ellos, los protagonistas del hecho: Brian Martínez, de 18 años, Hugo Gastiazoro, de 27, un menor de apellido Rodrigo Arellano, de 16. A la mañana siguiente la conciencia ya estaba muy deteriorada y un roce, un malentendido o un entredicho impulsó a Martínez a ir a su casa, a unos 50 metros de dicha intersección por Islas Orcadas, a buscar un arma de fuego.


Regresó con una escopeta y le disparó a Gastiazoro, pero le erró al blanco y en cambio el proyectil impactó en la zona abdominal de Arellano, que salía de su casa ubicada en la esquina. Gastiazoro lo corrió para sacarle el arma, pero no lo alcanzó: Martínez le efectuó tres disparos, y esta vez sí logró herirlo.


Tras el llamado al 911, llegó al lugar el personal policial de la comisaría quinta. Otra vez, el desastroso servicio de emergencias de Paraná provocó zozobra en el lugar del hecho, con dos personas baleadas. La ambulancia nunca llegó y, ante tanta angustia, los uniformados decidieron

subir a los heridos a dos patrulleros y trasladarlos al hospital San Martín.


El adolescente ingresó con signos vitales a la shockroom pero falleció pocos minutos después. Gastiazoro fue operado y luego internado en Terapia Intensiva, donde estaría sin riesgo de vida.


Poco después del hecho, la madre del agresor lo entregó en la Fiscalía.


La División Homicidios logró reunir cuatro testigos presenciales cuyas declaraciones lograron esclarecer el hecho. También trabajó el personal de Criminalística en la escena del crimen.

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