El 14 de octubre de 2009, la Selección Argentina consiguió una de las clasificaciones más sufridas de su historia reciente: derrotó 1-0 a Uruguay en el estadio Centenario de Montevideo y aseguró su lugar en el Mundial de Sudáfrica 2010. Con Diego Maradona como entrenador y Lionel Messi con la camiseta número 10, el equipo encontró el gol decisivo en el tramo final, gracias a Mario Bolatti.
A 17 años del gol de Bolatti que llevó a Argentina a Sudáfrica 2010
Argentina venció 1-0 a Uruguay en el Centenario, con Diego Maradona como DT y Lionel Messi con la 10. Una noche de tensión, desahogo y una frase inolvidable.
A 17 años del gol de Bolatti que llevó a Argentina a Sudáfrica 2010
Un gol que valió un Mundial
La última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas se vivió con los nervios a flor de piel. Argentina llegaba a Montevideo con la obligación de sumar ante un rival directo y con la presión de una campaña irregular. El margen de error era mínimo: Ecuador también peleaba por un lugar y podía complicar todavía más el panorama si conseguía un buen resultado ante Chile.
El empate le alcanzaba al conjunto argentino para clasificarse directamente, pero el cero se mantenía en el marcador y la incertidumbre crecía con cada minuto. Uruguay, por su parte, se jugaba la posibilidad de obtener el pasaje directo a la Copa del Mundo ante su público. El clásico rioplatense tenía mucho más que tres puntos en disputa.
El partido avanzaba entre la tensión y la resistencia defensiva. Argentina necesitaba sostener el resultado que le servía, mientras que Uruguay buscaba romper el equilibrio. En ese contexto, Maradona movió el banco y mandó a la cancha a Mario Bolatti en lugar de Gonzalo Higuaín.
La decisión terminaría siendo determinante. A los 39 minutos del segundo tiempo, cuando el encuentro se acercaba al cierre, Bolatti encontró el gol que cambió la historia de aquella noche. El mediocampista apareció para marcar el 1-0 y desatar el desahogo argentino en el Centenario. Faltaban pocos minutos, pero el boleto a Sudáfrica ya estaba prácticamente asegurado.
Argentina consiguió así la clasificación directa, mientras que Uruguay terminó en el quinto puesto y debió disputar el repechaje ante Costa Rica para llegar al Mundial. El equipo celeste finalmente también obtuvo su lugar en la cita de 2010, en la que alcanzaría las semifinales.
Maradona, Messi y una noche cargada de tensión
La imagen de aquella clasificación tuvo varios protagonistas. Maradona dirigía desde el banco, en medio de un ciclo marcado por las dudas y las críticas. Messi, con la número 10 en la espalda, formaba parte de un equipo que debía responder en una instancia decisiva. También estuvieron en cancha nombres como Carlos Tevez, Gonzalo Higuaín, Nicolás Otamendi y Rolando Schiavi.
El pitazo final dio paso a una explosión de alegría. Los futbolistas celebraron una clasificación que había quedado en suspenso hasta los últimos instantes. Entre los festejos también se produjo un abrazo entre Maradona y Carlos Bilardo, entonces manager de la Selección, cuya relación atravesaba un período de distanciamiento.
Pero la escena que trascendió el resultado llegó después, en la conferencia de prensa. Maradona aprovechó el momento para responder a quienes habían cuestionado su trabajo y el rendimiento del equipo durante las Eliminatorias. Agradeció a los hinchas que acompañaron a la Selección y apuntó contra un sector de la prensa.
“Hoy estamos adentro del Mundial, sin ayuda de nadie, con todos los honores”, sostuvo el entrenador, antes de lanzar la frase que se convertiría en una de las más recordadas de su carrera: “Que la chupen, que la sigan chupando”. La declaración generó repercusiones y quedó asociada para siempre a aquella clasificación.
La noche también tuvo momentos de tensión después del encuentro, con un incidente entre Gabriel Heinze y el uruguayo Cristian “Cebolla” Rodríguez en el campo de juego. La situación derivó en una sanción para el futbolista celeste, que terminó sin disputar el Mundial de Sudáfrica.




















