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Una nueva caravana migrante partió de Honduras rumbo a los Estados Unidos

Miles de hondureños, muchos de ellos con niños, marchaban hacia la frontera con Guatemala con la esperanza de llegar al país de Trump

Miércoles 10 de Abril de 2019

Varios cientos de migrantes, muchos de ellos con niños, partieron ayer en caravana de Honduras hacia la frontera con Guatemala, con la esperanza de llegar a Estados Unidos.
Algunos de los hondureños que se concentraron en la estación de autobuses de San Pedro Sula dijeron que no pueden mantener a sus familias con lo que ganan en Honduras y que buscan mejores oportunidades.
La mayoría abordó autobuses hacia la frontera con Guatemala antes del amanecer. Otros echaron a andar bajo la lluvia, con sus hijos en cochecitos o en brazos.
Las autoridades guatemaltecas dijeron que, según sus contrapartes hondureñas, unos 1.100 migrantes se dirigían a la frontera común, la mayoría en autobuses. Algunos ya estaban entrando a Guatemala, añadieron.
Nohemy Reyes, quien esperó en la estación de autobuses con uno de sus cinco hijos dormido en el suelo a su lado, dijo que la estrechez económica la impulsa a viajar hacia el norte.
"La situación económica es muy difícil", dijo. Añadió que en caso de que la frontera estadounidense esté cerrada, regresará a Honduras.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con cerrar la frontera sur, pero cambió de rumbo y dijo que aplicará aranceles a los autos fabricados en México si ese país no les cierra el paso a los migrantes centroamericanos.
Las instalaciones estadounidenses en la frontera no dan abasto para atender a las familias migrantes. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en in inglés) dijo que en marzo 53.000 padres y sus hijos fueron detenidos en la frontera.
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, renunció esta semana y fue reemplazada interinamente por el jefe de la CBP, Kevin McAleenan.
Trump dijo el martes que no está en sus planes volver a aplicar la controvertida medida de separación de familias. A mediados de 2018 más de 2.500 niños fueron separados de sus familias hasta que un juez ordenó reunirlos.
Las caravanas se han convertido en una nueva forma de efectuar la travesía, porque brindan seguridad y permiten ahorrar dinero que de otro modo iría a los contrabandistas.
A fines de marzo, la Secretaría de Gobernación (Interior) de México informó que se estaba formando la "madre de todas las caravanas". Esto no sucedió al final, pero funcionarios centroamericanos criticaron el anuncio porque podría servir de inspiración a otros migrantes.
Miguel Ángel Reyes, de San Juan Pueblo, Honduras, dijo que la violencia criminal fue una de las razones de su decisión de partir, pero sobre todo buscaba medios para mantener a su esposa y cuatro hijos.
"Me voy por la situación que está muy dura aquí en Honduras", dijo el bracero. "No aguantamos ya. Mucho sufrimiento, no hay trabajo".

Huir de la violencia
Róger Quintanilla, de 18 años, intentará por segunda vez pisar suelo estadounidense tras ver frustrado sus sueños al ser capturado y deportado a Honduras. "A mí me agarraron en Houston (Texas) y me llevaron a El Paso, de donde me deportaron", contó a la agencia France Presse. "Aquí no se puede vivir, querían que me metiera a la mara (pandilla) Barrio 18" en la colonia Rivera Hernández, de San Pedro Sula, se quejó el joven. Junto a él, unos 300 migrantes llegaron al aeropuerto de San Pedro Sula, encadenados de pies, cintura y manos.
"Todos las noches salen hasta seis buses llenos (de migrantes) hacia la frontera. Van de 30 a 50 pasajeros" en cada uno, dijo Franklin Paz, de 28 años, despachador de la empresa de transporte Congolón, que vendía los boletos.
"Voy con unos primos y amigos, somos como 15, esperamos llegar a Estados Unidos", dijo a la agencia EFE uno de los inmigrantes, que se identificó como Luis Antonio Álvarez, de 23 años.
Agregó que se va porque "aquí está difícil conseguir trabajo" y que este es "el segundo intento" que hace por llegar a Estados Unidos, desde el del 13 de octubre de 2018, cuando más 1.000 hondureños salieron en caravana hacia el país del norte.
Álvarez señaló que procede de Tegucigalpa y que de llegar a Estados Unidos se reencontrará con su esposa, y su hija, de 5 años, "quienes se fueron con coyote" (traficante de personas).
"Ellas ya están allá, espero llegar para que nos encontremos", expresó Álvarez, sin precisar detalles de su esposa y su hija.
Dijo, además, que no teme al peligro que implica el largo recorrido, principalmente en México, donde muchos inmigrantes son víctimas de múltiples abusos por parte de bandas criminales.
En su opinión, para no tener problemas en México "con no molestar a nadie es suficiente, porque al mexicano le gusta que lo traten bien y que no se irrespeten sus leyes".
Álvarez señaló que él y el resto del grupo, todos de Tegucigalpa, llevan "muy poco dinero, casi solo con lo del bus", para pagar el pasaje entre San Pedro Sula y el sector de Agua Caliente, en el Departamento occidental de Ocotepeque, fronterizo con Guatemala.



Muro

El Ejército de Estados Unidos otorgó contratos por casi 1.000 millones de dólares para reemplazar vallas vehiculares con muros de mayor altura en dos zonas de la frontera con México. La idea es instalar 74 kilómetros de barrera estilo bolardo cerca de Columbus, Nuevo México, y 18 kilómetros cerca de Yuma, Arizona para quitar la cerca existente de una altura a la cintura (barrera vehicular) y reemplazarla por otra de nueve metros de alto.

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