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La UE detectó irregularidades en las elecciones bolivianas de octubre

El dictamen ratifica las denuncias anteriores de la OEA y culpa al Tribunal Electoral de favorecer a Evo Morales en el proceso electoral.

Lunes 23 de Diciembre de 2019

Una misión de la Unión Europea, que supervisó las elecciones de Bolivia del pasado 20 de octubre, publicó en La Paz su dictamen sobre el proceso electoral que derivó en la renuncia de Evo Morales. En línea con lo que ya había denunciado la Organización de Estados Americanos (OEA), el informe de la UE considera probado que hubo graves “errores e irregularidades generalizadas”.

La misión europea estableció que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia aprobó actas que debieron ser anuladas, porque los jurados de mesa habían informado que detectaron casos de fraude. La Misión de Expertos Electorales de la Unión Europea publicó su informe en La Paz, después de haber realizado “un estudio de alcance limitado sobre los resultados oficiales en el que se detectó una serie de errores e irregularidades”, como “actas electorales con un número inusualmente elevado de votos nulos, votos en blanco y una participación del 100% de los electores”.

A modo de ejemplo, la misión comprobó que en al menos 105 colegios electorales, el 100% de los votos fueron para Morales. Se votó en un total de 5.100 mesas electorales. También constató que la suspensión del sistema de conteo rápido de votos, el denominado TREP, motivó “enormes suspicacias” y que el TSE nunca dio una “explicación coherente”, sobre lo sucedido. “El proceso de resultados fue muy deficiente, lo que generó una gran desconfianza pública”, detalló el informe.

Estas elecciones fueron anuladas por el Congreso y varios miembros del TSE están detenidos, pendientes de juicio. Pero el mismo domingo 10 de noviembre Morales, en el que luego resultó su último acto público como presidente, admitió la validez de las objeciones presentadas ese día por la OEA y llamó a una segunda vuelta electoral. Sin embargo, el clima social había empeorado notoriamente y horas más tarde renunció. Dos días más tarde partió hacia el exilio en México, destino que luego cambió por Argentina. Más tarde, la misión de observadores de la OEA publicó un extenso y lapidario informe final en el que denunció “graves irregularidades” y “maniobras dolosas” cometidas por las autoridades electorales. En otras palabras, fraude electoral. Paradójicamente, este informe o auditoría electoral había sido solicitado por el propio Evo Morales cuando surgieron las sospechas.

El informe de la UE dice textualmente que “las elecciones se caracterizaron por un temor extendido previo de que se cometiera fraude y finalmente por las numerosas denuncias de fraude tras la jornada electoral. La confianza en la imparcialidad del TSE fue muy baja, al ser percibido como una institución sujeta al control político. Sin embargo, el TSE hizo poco por restablecer la confianza: no adoptó medidas contra el flagrante uso ilícito de los recursos del Estado durante la campaña, bloqueó la publicación de una encuesta de opinión desfavorable para Morales, y se demoró en explicar los incrementos inusuales del padrón nacional y de países donde tradicionalmente el MAS tiene mayor apoyo. En el último año, se produjeron abundantes renuncias y despidos incluyendo a tres vocales y altos cargos del TSE, lo que incrementó la sensación de una progresiva politización y pérdida de capacidad técnica del TSE”.

El informe europeo constata simplemente hechos ya comprobados anteriormente, pero contribuye a aislar aún más a Morales, que después de 14 años en el poder sigue pensando en recuperar el mando.

Evo Morales, en su último día al frente de la presidencia, el 10 de noviembre, convocó a un ballottage, luego de conocerse ese día el dictamen de la misión de la OEA. Pero el clima de repudio y la ola de pedidos de renuncia estalló luego del informe de la OEA, y ese día se sumaron las FFAA y de policía. Esa noche, Morales renunció y se refugió en las sierras de Cochabamba, para luego salir al exilio hacia México. El 12 de diciembre ingresó a la Argentina, en carácter de refugiado. En Buenos Aires desarrolla una amplia actividad política, con el visto bueno del nuevo gobierno peronista.

El pasado viernes convocó una reunión de dirigentes de su partido MAS en territorio argentino, cerca de la frontera con Bolivia, lo que necesariamente acarreará problemas en las relaciones entre los dos países.

El informe del grupo de expertos electorales europeos es un documento de más de 60 páginas en el que se hace un análisis “académico” del proceso electoral. Normalmente, la presencia de este grupo en un país en proceso electoral es meramente disuasoria y en la mayor parte de los casos, sus recomendaciones no son más que reiteraciones sobre detalles de poca importancia. Pero en este caso, lo de menos es el contenido del informe, publicado con un retraso habitual para las comisiones europeas, sino el hecho de que refuerza a las autoridades provisionales y cierra un poco más las opciones de Evo Morales y sus seguidores para recuperar sus posiciones sin pasar por un proceso electoral creíble.

El Parlamento europeo había denunciado manipulaciones

El pasado 13 de noviembre, y por una mayoría abrumadora, (425 votos a favor, 132 en contra) el Parlamento Europeo había aprobado una resolución en la que se denunciaron irregularidades electorales verificadas en Bolivia.

Los eurodiputados denunciaron “las tentativas de fraude por parte de las autoridades bolivianas” y recordaron que la OEA “recabó evidencia de importantes irregularidades y manipulaciones durante las elecciones”. El Europarlamento también le pidió a la presidenta interina, Jeanine Añez, que, para garantizar la confianza en el proceso electoral, se debe establecer un tribunal electoral nuevo. Para que las nuevas elecciones sean “democráticas, inclusivas, transparentes y justas, deben celebrarse ante observadores internacionales creíbles y transparentes que puedan actuar libremente”, añade el texto. El Parlamento Europeo pide al Alto Representante de la UE que envíe una misión de observación electoral a Bolivia.

El nuevo TSE boliviano se constituyó mediante un proceso público de concursos de candidatos, de modo de restablecer la credibilidad de las autoridades electorales luego del vergonzoso proceder del TSE de Morales.

El Parlamento boliviano nominó el jueves a las nuevas autoridades, que llamarán en los próximos días a nuevas elecciones generales que se espera se realicen en unos 120 días.

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