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Irán promete represalia contra EE.UU. por la muerte de Soleimani

El líder supremo Alí Khameni prometió golpear con dureza a Washington. Trump contestó que no quiere una guerra con Teherán.

Viernes 03 de Enero de 2020

La eliminación del general iraní Qassem Soleimani en el aeropuerto de Bagdad por un misil de Estados Unidos causó un efecto sísmico en Medio Oriente y también en el resto del mundo, en especial en Europa, que teme ser blanco de las represalias que se anuncian. Ayer, el líder supremo de Irán, ayatolá Alí Khamenei, advirtió que una “dura represalia está esperando” a los EE.UU. después del ataque aéreo sobre dos autos en el aeropuerto de Bagdad que mató a Qassem Soleimani, el poderoso jefe de la agrupación paramilitar iraní Quds Force. Estados Unidos debatía ayer en los medios y entre la clase política sobre la decisión que tomó el presidente Donald Trump, en represalia por el asalto que lanzaron milicias iraquíes proiraníes durante la semana contra al embajada de Washington en Bagdad. Todo el episodio evidencia asimismo que Irán tiene gran dominio sobre Irak y que la invasión de EE.UU. de este país en 2003 desembocó en un crecimiento del poder regional de Teherán. Soleimani era acusado por Washington de dirigir muchas de las operaciones en Irak contra fuerzas de Washington y sus aliados. EE.UU. perdió 4.800 militares durante los peores años de la ocupación de Irak que siguió a la invasión de 2003.

  La televisión estatal iraní emitió ayer una declaración del ayatolá Jamenei que llama al general Soleimani “la cara internacional de la resistencia”. En la retórica de Irán “la resistencia” es el conjunto de políticas contra Estados Unidos e Israel, y más en general contra Occidente. Jamenei declaró tres días de luto público por la muerte del general y luego se trasladó a la casa de la familia del militar abatido. “El martirio fue la recompensa por sus incesantes esfuerzos todos estos años”, dijo Jamenei en Twitter. “Con él muerto, si Alá quiere, su trabajo y su camino no se detendrán, pero una severa venganza espera a los criminales que ensangrentaron sus sucias manos con su sangre y a otros mártires en el incidente de anoche”. En el ataque murió también el vicejefe de las milicias iraquíes shiítas que obedecen a Irán.

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, una fuerza paramilitar que tiene mucho más poder que el ejército regular, confirmó que Soleimani había sido abatido por las fuerzas estadounidenses en Bagdad, y el ministro de Relaciones Exteriores Mohammad Javad Zarif denunció como una “escalada peligrosa”.

El presidente Hasan Rouhani dijo que Irán y las “naciones libres de la región” se vengarían de Estados Unidos por la matanza. “No hay duda de que la gran nación de Irán y las otras naciones libres de la región se vengarán de este espantoso crimen de la criminal América”, dijo Rouhani en el sitio web del gobierno iraní. Rohani, jefe del sector moderado dentro del régimen clerical iraní, queda debilitado ante el ataque, que dará paso a los integrantes del ala dura, precisamente los generales de la Guardia y los clérigos de línea dura. Un asesor de Rouhani advirtió al Donald Trump sobre las represalias de Teherán. “Trump, a través de su apuesta, ha arrastrado a los EE.UU. a la situación más peligrosa de la región”, escribió Hessameddin Ashena. “Quienquiera que ponga su pie más allá de la línea roja debe estar listo para enfrentar sus consecuencias”.

  La televisión estatal iraní interrumpió su programación habitual para detallar los “logros” de Soleimani, señalando muchas veces que “frustró” los planes de Estados Unidos. La televisión estatal llamó a la orden de Trump de matar a Soleimani “el mayor error de cálculo de Estados Unidos” en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

En contraste, Donald Trump celebró el fin del “reino del terror” del general Soleimani y aseguró que no busca un “cambio de régimen” en Irán. Soleimani estaba “planeando ataques siniestros e inminentes. Lo agarramos con las manos en la masa y acabamos con él”, explicó Trump. Agregó que las “agresiones del régimen iraní en la región deben acabar y deben acabar ahora”. Fue una referencia a la agresión de fuerzas shiítas iraquíes contra la embajada de EE.UU. en Teherán esta semana y el domingo, de un ataque con cohetes que mató a un estadounidense en una base e hirió a muchos más. Esta acción llevó a EE.UU. a bombardear un depósito de armas de la rama iraquí de Hezbolá, dominada asimismo por Irán, lo que derivó en el asedio y ataque contra la embajada de las fuerzas paramilitares iraquíes shiítas. Trump hizo hincapié en que las acciones llevadas a cabo tienen como objetivo “evitar una guerra. No las tomamos para empezar una”.

En el ataque también fue muerto el ‘número dos’ de la milicia iraquí Fuerzas de Movilización Popular, Abú Mahdi al Muhandis, y otra decena de personas. Esas milicias responden directamente a Irán y que Muhandis se hallara en el mismo convoy que Soleimani, al que había ido a buscar al aeropuerto, así lo indica.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, general Mark Milley, defendió el ataque contra Soleimani, asegurando que “el riesgo de no actuar era mayor que el riesgo de hacerlo”. Milley dijo que tenían información de inteligencia “convincente” que indicaba que Soleimani estaba planeando una “significativa campaña de violencia” contra Estados Unidos en los próximos días.

Del poder en las sombras a ser una figura popular

La popularidad de Qassem Soleimani era llamativa en un régimen clerical en el que las únicas gigantografías que se ven en las calles son las del difunto ayatolá Khomeini y las de su sucesor, el líder supremo y también ayatolá Alí Khamenei. De ser un hombre cuyo rostro pocos podían reconocer Soleimani había pasado a ser un ícono mediático en Irán. Las encuestas indican que era la figura más popular con el 37%. Soleimani ha sido durante dos décadas el hombre clave que explica la influencia de Irán en Oriente Medio. Estaba al morir recién llegado a Bagdad, donde milicias shiítas que obedecen a Irán asaltaron la embajada de EE.UU. Su salida a la luz pública fue en agosto de 2015. Entonces aparecieron imágenes del general desde el frente de batalla de Tikrit, en Irak, en la que el ejército iraquí y las milicias shiítas que él controlaba combatían al Estado Islámico. Su imagen se propagó a través de documentales y videos musicales que alababan sus logros y su valentía.

En Argentina e Israel es considerado el responsable de los ataques terroristas contra la embajada y la mutual AMIA. Ayer el político israelí Yair Lapid recordó que la Justicia argentina adjudica la autoría operativa del atentado a la AMIA a la Fuerza Quds. Lapid celebró la eliminación de quien era su comandante, Qassem Soleimani. “Congratulo al presidente Trump y a todo Medio Oriente” por la muerte de quien “planificó y dirigió mortales ataques terroristas desde Damasco hasta Buenos Aires y es responsable del asesinato de miles de civiles inocentes; recibió exactamente lo que merecía”, dijo Lapid.

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