La situación económica de los hogares de Paraná refleja las dificultades que atraviesan numerosas familias para afrontar sus gastos cotidianos, mantener sus niveles de consumo y conservar alguna capacidad de ahorro. Una encuesta realizada por el Observatorio Socioeconómico de Paraná, dependiente del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas (CIEFCE) de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), reveló que el 76% de los consultados no logra ahorrar o directamente tiene dificultades para cubrir sus necesidades habituales.
En Paraná, el 76% de los hogares no puede ahorrar o tiene dificultades para cubrir sus gastos
Una encuesta de la UNER reveló que el 46% de los paranaenses tiene deudas y el 51% redujo su consumo respecto de 2023.
FOTO UNO / Diego Arias
En Paraná, el 76% de los hogares no puede ahorrar o tiene dificultades para cubrir sus gastos.
El relevamiento, denominado Situación y Perspectiva Económica de los Paranaenses, se realizó durante los primeros días de septiembre de 2026 y comprendió 394 casos, distribuidos por zonas de la capital entrerriana, sexo y edad.
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Los resultados muestran que el 20% de los encuestados manifestó que los ingresos familiares no alcanzan para cubrir los gastos habituales, mientras que el 56% consigue afrontar sus obligaciones, pero sin posibilidades de ahorrar. Apenas el 22% declaró contar con capacidad para reservar una parte de sus ingresos.
El estudio constituye una aproximación a la realidad socioeconómica de la capital provincial, aunque sus resultados no pueden extenderse automáticamente al conjunto de Entre Ríos.
Más de la mitad redujo su consumo desde 2023
Uno de los aspectos más relevantes del informe está relacionado con los cambios en los hábitos de consumo. El 39% de los encuestados aseguró que disminuyó sus gastos durante los últimos seis meses, mientras que el 51% sostuvo que los mantuvo y solamente el 9% indicó que aumentaron.
Entre quienes ajustaron sus presupuestos, el 25% del total de entrevistados redujo la compra de productos y servicios considerados no esenciales. Sin embargo, un 14% reconoció haber tenido que recortar incluso consumos básicos, lo que refleja una situación económica más comprometida.
La comparación con 2023 presenta un panorama todavía más marcado. El 51% de los consultados afirmó que actualmente consume menos que hace tres años. De ese porcentaje, 34 puntos corresponden a recortes en bienes no esenciales y 17 puntos a reducciones en necesidades básicas.
Por otra parte, el 29% consideró que mantiene un nivel de consumo similar al de 2023 y el 14% manifestó que pudo incrementarlo.
Los datos muestran que la pérdida de capacidad de compra no se limita a gastos recreativos o extraordinarios, sino que también alcanza a una parte de los consumos indispensables para la vida cotidiana.
El 46% de los hogares tiene deudas
El endeudamiento constituye otro de los aspectos centrales del relevamiento. Según la encuesta de la UNER, el 46% de los participantes declaró que en su hogar existen deudas, con una fuerte presencia de las tarjetas de crédito como mecanismo de financiación.
Dentro del grupo de personas endeudadas, el 57% señaló compromisos con tarjetas, el 22% mencionó préstamos o deudas bancarias y el 17% obligaciones contraídas mediante billeteras virtuales.
Esta última modalidad adquiere especial importancia entre los jóvenes de 18 a 29 años, ya que el 37% de los endeudados de ese segmento utiliza billeteras virtuales como fuente de financiamiento.
Respecto de las posibilidades de afrontar los compromisos, el 18% de quienes tienen deudas reconoció dificultades para pagarlas, mientras que el 57% afirmó que representan una preocupación, aunque todavía puede cumplir con las obligaciones.
En contraste, el 24% sostuvo que las deudas no constituyen un problema significativo para la economía familiar.
La economía encabeza las preocupaciones
Al consultar sobre los principales problemas que enfrentan los hogares, el 41% identificó a la situación económica como su mayor preocupación. En segundo lugar apareció la inseguridad, con el 21%, seguida por la situación laboral, con el 10%.
Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la preocupación por el empleo adquiere mayor relevancia y alcanza al 22% de los entrevistados.
En cuanto a la evaluación de la economía nacional, el 47% la calificó como mala o muy mala, el 39% como regular y el 14% como buena o muy buena.
Sin embargo, la percepción mejora cuando se consulta por la situación particular de cada hogar. En ese caso, el 19% consideró que atraviesa una situación mala o muy mala, mientras que el 40% la definió como buena o muy buena.
Las expectativas para el próximo año también muestran diferencias. El 38% espera que la economía argentina se encuentre en una situación negativa, frente al 30% que anticipa un escenario favorable.
En cambio, el 53% confía en que su economía familiar será buena o muy buena dentro de un año, mientras que solamente el 15% prevé una situación desfavorable.
Pese a esas expectativas, el 77% de los consultados considera que actualmente no es un buen momento para realizar gastos importantes, frente al 19% que opina lo contrario.
Las universidades lideran la valoración institucional
La investigación también incluyó una evaluación de distintas instituciones públicas y sociales, con resultados que reflejan diferencias importantes en los niveles de confianza y reconocimiento.
Las universidades obtuvieron la valoración más favorable, con un 73% de opiniones buenas o muy buenas y un saldo positivo de 68 puntos porcentuales.
En segundo lugar se ubicaron las iglesias, con un saldo favorable de 54 puntos, seguidas por las empresas, con 35 puntos positivos.
La Policía obtuvo un saldo de 24 puntos y los medios de comunicación alcanzaron 13 puntos favorables. En este último caso, el 44% de los entrevistados calificó su desempeño como regular.
El Poder Judicial fue la única institución estatal evaluada con saldo negativo, de nueve puntos, producto de un 38% de opiniones malas o muy malas frente a un 28% de valoraciones positivas.
Las evaluaciones más desfavorables correspondieron a los sindicatos y los partidos políticos. Los primeros registraron un saldo negativo de 42 puntos, con un 55% de opiniones malas o muy malas.
Por su parte, los partidos políticos concentraron el mayor nivel de desaprobación, con un 67% de valoraciones negativas y un saldo desfavorable de 62 puntos.
Los resultados del primer relevamiento del Observatorio Socioeconómico de Paraná permiten identificar las principales preocupaciones de los habitantes de la capital entrerriana: el deterioro del poder adquisitivo, las dificultades para ahorrar, el endeudamiento y la incertidumbre económica.
Al mismo tiempo, muestran que, pese a las restricciones actuales, una parte importante de la población conserva expectativas de mejora en su situación familiar durante el próximo año.
















