Miradas

Que distinto sería todo...

...en este país si todos nos comportáramos como lo hacen los integrantes de una ONG, en este caso la de Suma de Voluntades. Que distinto sería todo...

Jueves 27 de Enero de 2022

El 8 de este mes me tocó ser parte (como invitado y como periodista a la vez) de un evento solidario, de uno más, que llevó adelante la ONG paranaense Suma de Voluntades. Y la verdad que el balance final, para propios y extraños, sólo deja cuestiones para imitar, admirar, contagiar y repetir en este y otros ámbitos.

En el barrio Antártida Argentina, una zona de las más humildes de la capital entrerriana y olvidada por muchos, se desarrolló, con gran éxito, la inauguración de una canchita de fútbol con todos los chiches. ¿Cómo es esto? Lo explico a continuación: Esta gran obra se dió en el marco del Proyecto Una canchita para mi Barrio de Suma de Voluntades. La iniciativa surgió tras lo que fue la experiencia en Barrio San Martín (popularmente conocido como Volcadero) en el 2018.

Fueron los propios vecinos de Antártida Argentina quienes convocaron a la ONG para poder concretar este sueño. El desafío fue grande: transformar un auténtico basural en una superficie de juego para el fútbol. Los niños del barrio lo demandaban por la ausencia de un espacio donde poder hacer correr la pelota cerca de sus casas y sin correr riesgos (es que había que jugar descalzos entre piedras y vidrios).

El paisaje en este rincón de la ciudad, pegado al río, era gris por el humo, sucio por la basura y olvidado por muchos. La consigna fue simple: los vecinos se convirtieron en la mano de obra, guiados constantemente por el arquitecto Andrés Falco (Ático Arquitectura) y los materiales fueron gestionados ante empresas y comercios desde la ONG.

Hasta aquí todo suena fácil, pero detrás del logro alcanzado hay mucho esfuerzo, sacrificio y puertas que no se logran abrir todavía, como es el caso de los privados y hasta el mismo gobierno de turno, que si bien ayudan, esa colaboración debería ser aún mayor. Porque como se sabe en este país nunca alcanza, siempre hace falta más, lamentablemente, para llegar a buen puerto en este tipo de acciones.

Entonces sería muy interesante y necesario que muchas más empresas del sector privado, además de las que ya colaboraron y seguirán dando una mano, puedan sumarse mediante el área de responsabilidad social que cada una de ellas tiene y que en teoría deben abocarse a situaciones como estas.

Hacer esta cancha, como la primera en el Vocadero, fue muy complejo porque fue muy difícil conseguir las donaciones. Muchas puertas se cerraron. Llevó mucho tiempo, pero por el empuje, la solidaridad y la dedicación de todos los artífices se logró hacer y alcanzar el sueño.

Piensen ustedes que distinto sería todo si más empresas y el mismo gobierno se sumarán con más fuerza. La respuesta es obvia: No habría tantos basulares y sí espacios deportivos con todo lo que ello significa.

En esta oportunidad no quiero caer en nombres propios porque seguro me olvidaría de algún protagonista muy importante de esta gran acción, pero si me gustaría, porque lo ví, pedir que mucha más gente se sume a estas acciones porque esta ONG lo necesita y porque su tarea en la sociedad es de real importante.

No es verso, es trabajo, compromiso y solidaridad por y para el que más lo necesita. Que distinto sería todo en este país si todos nos comportáramos como lo hacen los integrantes de una ONG, en este caso la de Suma de Voluntades. Que distinto sería todo...

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