En diálogo con UNO, Walter Caraballo, concesionario del tradicional espacio gastronómico ubicado en Hernandarias, sobre el río Paraná, celebró la rehabilitación del acceso al predio tras el prolongado cese de actividades provocado por un temporal. La recuperación de la infraestructura demandó una inversión municipal superior a los 26 millones de pesos financiada íntegramente con recursos propios.
Hernandarias: "Fueron 70 días llenos de incertidumbre", dijo el concesionario tras reabrir el comedor del flotante
Walter Carballo, responsable del tradicional espacio gastronómico sobre el río Paraná, en Hernandarias, celebró la rehabilitación del acceso al embarcadero
En marcha
La reanudación del paso peatonal hacia el embarcadero flotante de Villa Hernandarias devolvió la actividad a la costa y marcó la reapertura del comedor que funciona sobre la estructura. El predio había quedado fuera de servicio luego de que un fuerte fenómeno climático dañara el flotador que articula directamente con la pasarela de ingreso, lo que imposibilitó el tránsito seguro de vecinos y visitantes.
Consultado por UNO sobre lo que significó este período de inactividad comercial, Walter Caraballo resumió la dureza de la espera al manifestar que "fueron 70 días eternos y llenos de incertidumbre realmente, pero ya pasó, hay que enfocar toda la energía en el proceso y seguir adelante para recuperarnos lo más rápido posible antes que llegue la crecida, que también nos puede llegar a perjudicar".
Opera plenamente
Con la restauración de la infraestructura en la zona del camping municipal, el concesionario confirmó que el servicio gastronómico volvió a operar plenamente y expresó que "ya ayer al mediodía pudimos empezar a trabajar con normalidad, así que ya está habilitado el acceso, y estamos esperando que como siempre toda la gente que quiera venir a pasar un lindo momento en un lugar único y agradable pueda venir".
La puesta en valor de la estructura requirió una logística de trabajo compartida en la que el personal municipal ejecutó las labores menores dentro del galpón local, mientras que la reconstrucción principal del flotador fue encomendada a Metalúrgica Gabas debido a la elevada complejidad técnica de la pieza. Las tareas abarcaron de manera continua el desarme íntegro de la estructura, la sustitución de las chapas deterioradas y articulaciones, y la aplicación final de pinturas de protección especiales de nivel portuario para asegurar la máxima durabilidad ante la erosión del río.
Toda la intervención demandó un desembolso superior a los 26 millones de pesos, presupuesto que fue afrontado de forma completa con recursos propios de la comuna. Tras completar el posicionamiento y la fijación del flotador reparado durante las primeras horas del viernes, la Municipalidad habilitó oficialmente el ingreso y renovó la invitación a la comunidad para reencontrarse con el paisaje y el patrimonio ribereño de la localidad.
















