Ramiro Piérola repasó su trayectoria, habló de la salud pública, la familia, el deporte y los desafíos de una profesión.
14:29 hs - Miércoles 24 de Junio de 2026
El médico anestesiólogo Ramiro Piérola, presidente de la Asociación de Anestesiólogos de Entre Ríos y profesional que se desempeña en el Hospital San Martín y en distintas clínicas y sanatorios de Paraná, estuvo presente en los estudios de Radio La Red Paraná (88.7).
Una presencia silenciosa pero fundamental
Aunque muchas veces pasa inadvertido para los pacientes, el trabajo del anestesiólogo resulta indispensable en cualquier procedimiento quirúrgico. Piérola explicó que forman parte de un equipo integrado por enfermeros, instrumentadores, cirujanos y otros profesionales, donde cada uno cumple una función esencial.
“Nuestro lugar está siempre al lado del paciente. Lo vemos antes de la cirugía, durante todo el procedimiento y también después. Somos quienes controlamos los signos vitales y trabajamos para que todo se desarrolle de la mejor manera posible”, señaló Piérola.
Más allá de la tecnología disponible, destacó que uno de los principales desafíos es transmitir tranquilidad. El miedo es una emoción frecuente antes de una operación y la tarea consiste en brindar confianza y seguridad.
“Intentamos que el paciente sepa que está bien cuidado. Detrás de cada intervención hay años de estudio, capacitación y experiencia. También somos quienes debemos estar preparados para resolver cualquier complicación que pueda surgir”, explicó con firmeza.
Tecnología y formación permanente
Consultado sobre los avances tecnológicos, remarcó que la anestesiología ha evolucionado notablemente gracias a nuevos sistemas de monitoreo y equipamiento cada vez más preciso.
Actualmente existen controles específicos para evaluar el estado cerebral del paciente, bombas de infusión inteligentes y dispositivos que permiten administrar medicación con mayor exactitud. Sin embargo, aclaró que la especialidad sigue siendo completamente dependiente del profesional.
“Podrán aparecer nuevas herramientas, pero hoy la anestesiología sigue necesitando de una persona formada, capacitada y preparada para tomar decisiones en tiempo real”, afirmó.
Esa preparación, explicó, no termina con la residencia médica. La actualización permanente mediante cursos, simulaciones y capacitaciones forma parte de la rutina profesional.
Salud pública y gestión
Además de su trabajo asistencial, Piérola ocupa un rol dirigencial al frente de la Asociación de Anestesiólogos de Entre Ríos, entidad que reúne a 115 profesionales de toda la provincia.
Según contó, su participación comenzó gracias al impulso de referentes que lo invitaron a involucrarse para intentar mejorar aspectos de la especialidad.
“Siempre creí que las cosas se pueden cambiar participando. Si uno quiere mejorar algo, tiene que involucrarse”, sostuvo.
En relación con el sistema sanitario provincial, destacó la articulación existente con el Ministerio de Salud y valoró las mejoras en infraestructura y equipamiento.
“Tenemos una buena relación institucional. Cuando detectamos necesidades en hospitales o centros de salud, las trasladamos y generalmente encuentran respuesta. Lo importante es garantizar las mejores condiciones posibles para la atención de los pacientes”, expresó.
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Familia, deporte y equilibrio
Fuera del ámbito médico, Piérola encuentra su principal sostén en la familia. Padre de tres hijos y parte de una familia ensamblada, considera que el tiempo compartido es fundamental.
También le da un lugar central al deporte. Ex jugador de rugby, continúa vinculado a esa actividad a través de sus hijos y sostiene que los deportes de equipo cumplen una función clave en la formación de los jóvenes. “Creemos que el deporte ayuda a desarrollar vínculos, amistades y habilidades sociales que hoy son muy importantes”, indicó.
A eso se suma un desafío personal que lo acompaña desde los 17 años: la diabetes insulinodependiente. Con el tiempo aprendió a convivir con la enfermedad y a darle mayor importancia al cuidado de su propia salud.
Caminar, hacer actividad física y compartir tiempo con su familia forman parte de una rutina que busca equilibrar las exigencias de una profesión intensa y altamente demandante.
Con más de veinte años de experiencia, Piérola asegura sentirse pleno con el camino elegido. Entre quirófanos, guardias, responsabilidades institucionales y proyectos personales, mantiene intacta la convicción que lo llevó a convertirse en anestesiólogo: acompañar a los pacientes en uno de los momentos más delicados de sus vidas y hacerlo con profesionalismo, compromiso y humanidad.
Al cierre de la entrevista, Piérola dejó una reflexión centrada en la vocación y el compromiso que exige la medicina. Convencido de que cada profesional debe elegir el camino que realmente lo apasiona, destacó la importancia de la formación continua, el trabajo en equipo y la participación institucional para fortalecer el sistema de salud. Entre guardias, responsabilidades y desafíos diarios, aseguró sentirse pleno con la profesión que eligió y reafirmó su compromiso con una especialidad que, desde el silencio del quirófano, cumple un rol fundamental en el cuidado de los pacientes.
“Me estoy llevando bien con mi vida personal, me gusta lo que hago y me gusta la dirigencia”, resumió, dejando en claro que el equilibrio entre la profesión, la familia y el servicio a los demás sigue siendo el motor de su recorrido.