Rubén Rodríguez: "Cada vez me enamoro más de la medicina veterinaria"

El médico veterinario Rubén Rodríguez hablo los desafíos que enfrenta la profesión y su compromiso con una medicina veterinaria cada vez más humana.

08:54 hs - Domingo 05 de Julio de 2026

Con 43 años y más de dos décadas de trayectoria, Rubén Rodríguez repasó en el ciclo de entrevistas UNO a UNO su camino en la medicina veterinaria, habló sobre la evolución del vínculo entre las personas y sus mascotas, los desafíos actuales de la profesión y la importancia de combinar vocación, experiencia y tecnología para brindar una mejor atención.

Una vocación que nació entre rescates y esfuerzo familiar

"Me cansé de ver perros atropellados y abandonados sin poder hacer nada. Eso fue lo que me llevó a estudiar Veterinaria", recordó.

A los 17 años dejó Paraná para radicarse en Esperanza, donde cursó la carrera junto a un grupo de amigos de la ciudad. Fueron años atravesados por la crisis económica del 2001, una etapa que, según aseguró, fortaleció su compromiso con el estudio.

"Mis padres eran empleados públicos y sostener una carrera en otra provincia era un gran esfuerzo. Nos tocó vivir una época difícil y eso hizo que aprovecháramos cada oportunidad" recordó.

Aunque inicialmente imaginaba dedicarse a los grandes animales, el rumbo cambió cuando comenzó a trabajar junto al reconocido veterinario Ricardo Escavia.

"Desde tercer año ya estaba haciendo guardias con él. Fue mi mentor y quien me terminó acercando definitivamente al mundo de los pequeños animales."

Rodríguez explicó que actualmente esa especialidad atraviesa un momento complejo.

"Cada vez faltan más veterinarios dedicados a pequeños animales. No es un problema económico; es una profesión muy exigente desde lo emocional" reflexiono el medico veterinario.

El nuevo vínculo entre las personas y sus mascotas

Según señaló, el lugar que hoy ocupan las mascotas dentro de las familias modificó profundamente el ejercicio profesional.

"La mascota pasó a ser un integrante más de la familia. Eso hace que las personas quieran mejores diagnósticos, tratamientos más complejos y también que vivan con mucha angustia cada enfermedad" expresó Rodríguez.

Al mismo tiempo, sostuvo que es necesario establecer ciertos límites para preservar la salud pública.

"Las plazas deberían ser espacios para los chicos. No es estar en contra de las mascotas, sino entender que existen enfermedades y parásitos que pueden transmitirse. Hay que encontrar un equilibrio" sostuvo.

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Tecnología, diagnósticos precisos y el deseo de ayudar más

Otro de los aspectos que destacó fue el avance tecnológico de la medicina veterinaria. Su clínica cuenta con un tomógrafo, único en la Mesopotamia, y proyecta incorporar un resonador magnético.

"Muchas veces la diferencia no la hace el veterinario, sino la calidad de los equipos. Hay diagnósticos que solo pueden lograrse con tecnología de alta complejidad" dijo.

Para Rodríguez, esas herramientas también permiten que las familias comprendan mejor el estado de salud de sus animales y acompañen las decisiones médicas con mayor tranquilidad. Durante la entrevista recordó uno de los casos que más lo marcó: una perra Golden Retriever derivada desde Santa Fe con un tumor muy agresivo, cuyo dueño había fallecido poco tiempo antes por una enfermedad oncológica.

"Son historias que te ponen la piel de gallina y que te recuerdan el vínculo tan profundo que existe entre las personas y sus mascotas"

Después de más de veinte años de profesión, aseguró que esa conexión sigue siendo el principal motor de su trabajo.

"Cada vez entiendo más a los animales. Aprendés a leer sus gestos, cuándo tienen miedo y cuándo sufren. Cada día me enamoro más de esta profesión" sostuvo el medico veterinario. "Cada vez entiendo más a los animales. Aprendés a leer sus gestos, cuándo tienen miedo y cuándo sufren. Cada día me enamoro más de esta profesión" sostuvo el medico veterinario.

También destacó que la tenencia responsable mejoró notablemente en la última década, y que las personas hacen un gran esfuerzo por cuidar mejor a sus mascotas, alimentarlas bien y llevarlas al veterinario periodicamente. Siente que es un gran avance como sociedad.

Sobre el cierre, compartió uno de sus mayores anhelos: poder devolver parte de lo que la profesión le dio ofreciendo atención gratuita a quienes no pueden afrontar determinados tratamientos.

"Me gustaría devolverle a la sociedad todo lo que esta profesión me dio. Siempre voy a estar dispuesto a colaborar con quienes más lo necesiten" reflexionó.

Con la misma convicción que lo llevó a estudiar Veterinaria siendo apenas un adolescente, Rubén Rodríguez continúa apostando por una medicina basada en el conocimiento, la tecnología y, sobre todo, en la empatía hacia los animales y las familias que los consideran parte de su vida.