Hernán Rivero: "Mis compañeros me dijeron que iba anotar un gol"

Hernán Rivero devolvió la confianza con un tanto. El Tanque se hizo presente en la red en la victoria de Patronato sobre Nueva Chicago en el estadio Grella.

14:16 hs - Lunes 04 de Mayo de 2026

El grito se hizo esperar, pero llegó. Y cuando llegó, tuvo desahogo, alivio y algo de justicia. Después de siete jornadas, Hernán Rivero volvió a ponerse el traje de número 9 de Patronato y, como si el destino le debiera una, encontró el gol que tanto venía buscando.

En el estadio Grella, y en una tarde cargada de necesidad, el Tanque respondió con lo que mejor sabe hacer: empujar la pelota a la red. Fue el 2 a 1 ante Nueva Chicago, un rival incómodo, de esos que no regalan nada. Y fue, también, su bautismo goleador con la camiseta rojinegra.

Su primera celebración con la camiseta de Patronato

Antes del partido, la escena había sido otra. Más íntima. Más de vestuario. “Tanque, hoy volvés al gol”, le dijeron sus compañeros, mirándolo a los ojos, en medio de la arenga. Rivero se aferró a esa frase. A la confianza. A la paciencia. A todo eso que muchas veces no se ve, pero pesa.

El momento llegó a los 41 minutos del primer tiempo. Un bombazo de Maximiliano Rueda sacudió el travesaño y dejó la jugada viva. Franco Soldano, con la experiencia de los que entienden el juego un segundo antes, levantó la cabeza y eligió asistir en lugar de definir. Rivero ya estaba ahí. Donde tiene que estar un nueve. Empujó la pelota y liberó todo lo que venía acumulando.

“Ellos saben cómo lo venía buscando. El cuerpo técnico también me dio mucha confianza. Estoy contento por devolverla”, relató a Ovación, todavía con la emoción a flor de piel.

Hernán Rivero analizó el presente del Rojinegro

El triunfo significó mucho más que tres puntos. Fue aire. Fue calma. Fue una señal en medio de un arranque irregular. Patronato se alejó de la zona baja y empezó a mirar de reojo el Reducido, ese objetivo que parecía lejano pero que ahora asoma en el horizonte. Cuatro partidos sin perder y ocho puntos de los últimos doce explican el cambio de clima.

“Nos duele estar donde estamos. Somos los que damos la cara. Pero con resultados positivos todo se acomoda”, reconoció Rivero. Y en sus palabras hubo algo más que análisis: hubo sinceridad.

Nota relacionada: La oferta que cambió el destino de Hernán Rivero

Porque el fútbol también es eso. Rachas. Momentos. Energías que cambian. “Cuando se gana y aparece el gol, la mentalidad es otra. Para los delanteros es clave”, explicó.

En la cancha, Patronato mostró carácter. Dominó largos pasajes del juego y, cuando el cansancio empezó a pesar, supo sostener la ventaja. “Las piernas se fueron cargando, pero lo importante era ganar”, resumió el delantero.

Ahora viene San Martín de San Juan. Y Rivero sabe que nada está asegurado. En el equipo de Candia, los nombres no están escritos en tinta. “Acá no hay titulares. Todos tenemos que estar preparados”, afirmó.

Leer más: Marcelo Candia: "Festejamos el triunfo como un campeonato"

Pero hay algo que ya nadie le puede quitar: el gol. Ese que se hizo esperar, pero llegó en el momento justo. Ese que le devuelve confianza a él y le da oxígeno a todo Patronato.

Rivero esperó. Rivero insistió. Y cuando tuvo su oportunidad, no la dejó pasar.