Mundo
Miércoles 14 de Noviembre de 2018

Denuncian que el Cártel de Sinaloa sobornó a presidentes mexicanos

Voceros de Peña Nieto y de Felipe Calderón calificaron de infundadas las declaraciones efectuadas por la defensa de "El Chapo" Guzmán

Nueva York. La defensa de Joaquín El Chapo Guzmán aseguró en el inicio del juicio contra el narco mexicano en Nueva York que el Cártel de Sinaloa sobornó al presidente de México, Enrique Peña Nieto ,y a su antecesor Felipe Calderón. El juicio contra Guzmán arrancó ayer en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, sita en el barrio de Brooklyn, casi 22 meses después de que El Chapo fuera extraditado desde México. Acusado de 11 cargos de narcotráfico, conspiración y lavado de dinero, Guzmán, de 61 años, puede ser condenado a cadena perpetua solo con ser declarado culpable en uno de ellos. Su destino está en manos de un jurado de 12 personas en el que ayer hubo que sustituir a dos de sus miembros, lo que hizo que el inicio en sí del proceso se retrasara.
Jeffrey Lichtman, uno de los abogados principales del capo narco, aseguró al jurado que el verdadero jefe del Cártel de Sinaloa es el también acusado Ismael Mayo Zambada, de 70 años, que nunca pasó un día en prisión y sigue prófugo, y que ha pagado "al actual y al anterior presidente de México (..) millones de dólares en sobornos". "La verdad es que el Chapo no controlaba nada, Mayo Zambada lo hacía", dijo Lichtman en sus argumentos de apertura del juicio. "Mayo puede lograr que la gente sea arrestada y que el Ejército y la Policía de México mate a quien él quiera", afirmó Lichtman, un experimentado abogado que en el pasado salvó de la cárcel al hijo de un afamado capo de la mafia neoyorquina, John Gotti Jr. Según Lichtman, en los últimos dos años, desde que "El Chapo" fue extraditado a Estados Unidos, "el flujo de drogas no ha parado". "El negocio continúa como siempre", afirmó.
El letrado también atacó duramente a los ex socios, empleados o rivales de El Chapo que están encarcelados o en el programa de protección de testigos y que cooperan con el gobierno estadounidense. "Estos testigos han matado a fiscales, han intentado matar a presidentes (...) Cuando escuchen a estas personas se les pondrá la piel de gallina", dijo al jurado. "¿Por qué el gobierno está yendo tan lejos, dándoles visados para que permanezcan en este país, entre nosotros? ¿Por qué están deseosos de infectar este país con estos degenerados?", preguntó. "Porque El Chapo es el mayor premio con el cual la Fiscalía ha soñado, y está soñando con esto desde hace años", respondió Lichtman. Un vocero de la presidencia mexicana calificó como "falsas y difamatorias" las acusaciones del abogado. "El gobierno de @EPN persiguió, capturó y extraditó al criminal Joaquín Guzmán Loera. Las afirmaciones atribuidas a su abogado son completamente falsas y difamatorias", escribió en Twitter el portavoz presidencial, Eduardo Sánchez. También López Obrador lo desmintió. La estrategia de la defensa de El Chapo pasa por presentarlo como un mando medio del mayor cártel en la historia de México, según se desprende de las declaraciones que la defensa ha ido haciendo antes del arranque del juicio. Con eso aspira a desmontar el cargo principal, que es el de manejo de organización criminal, lo que podría abrir la puerta a un efecto dominó en el resto de los cargos.
El juicio contra Guzmán arrancó bajo fuertes medidas de seguridad tanto en el interior de la corte como en los alrededores. "El Chapo", vestido de traje oscuro, camisa blanca y corbata, escuchó los argumentos de apertura del juicio en su contra tranquilo con la ayuda de una traductora. Al entrar a la corte parecía contento, y tiró un beso a su joven esposa Emma Coronel, de 29 años, sentada entre el público. Acusado de enviar a Estados Unidos 155 toneladas de cocaína y otras drogas, si es hallado culpable puede ser condenado a cadena perpetua.
México extraditó a El Chapo el 19 de enero de 2016, la noche previa a la toma de posesión del presidente Donald Trump, bajo la condición de que no pudiera ser condenado a muerte en el juicio por narcotráfico más importante en décadas en Estados Unidos. Se estima que durará entre tres y cuatro meses. Desde su entrega, Guzmán ha estado en una cárcel de máxima seguridad de Manhattan en régimen de estricto aislamiento para evitar una fuga como las dos que protagonizó en México y para impedir que siguiera dirigiendo sus negocios tras las rejas.
La seguridad alrededor de Guzmán es tan estricta que la semana pasada el juez de distrito Brian Cogan le negó una petición de abrazar a su esposa antes del juicio. El jurado permanece en el anonimato y fue escoltado hacia y desde la corte por alguaciles armados. El juicio se demoró en comenzar debido a que hubo que reemplazar a un miembro del jurado. Los fiscales han dicho que esas medidas de seguridad son necesarias debido al historial de Guzmán de intimidar e incluso ordenar el asesinato de posibles testigos.



Sinaloa, entre la admiración y el silencio


Aunque se encuentra en Nueva York para ser enjuiciado, "El Chapo" Guzmán todavía está presente en Sinaloa, el Estado del noroeste de México que lo vio nacer.
Su figura es casi permanente en las calles de Culiacán, la calurosa capital de Sinaloa, y donde instaló un reino basado en el amor y el miedo, en partes casi iguales. Ahí se venden todavía figuras con su imagen cargando un rifle y gorras con el número 701, el puesto que ocupó en la lista de multimillonarios de Forbes de 2009, cuando se le calculaba una fortuna de 1.000 millones de dólares. Además, su historia, incluidas sus dos espectaculares fugas de prisión, inspiró series de televisión y películas que han sido un éxito mundial. Si bien Guzmán rechazada ese tipo de exposición y ha iniciado demandas ninguna prosperó aún en México.
Sinaloa carga la tradición de ser cuna de algunos de los narcotraficantes más famosos de México, incluido Guzmán. Ahí nacieron históricos líderes del crimen organizado como Ernesto Fonseca (1942) y Rafael Caro Quintero (1952), quienes dominaron el narcotráfico en la década de los 80. Esa tradición dio origen a una "narcocultura", el reflejo del narcotráfico en medios como la música o la ropa.
Aunque muchas personas prefieren no hablar en voz alta sobre los cárteles en Sinaloa o dan respuestas evasivas por miedo, hay una relación con el narcotráfico. "La idea original de los narcos –y por eso se ganaban el cariño de la gente– es que hacían la carretera al pueblo, daban dinero para la construcción de la iglesia local, le hacían una casona a la mamá, metían el alumbrado público", sostiene Tomás Guevara, un sociólogo de la Universidad de Sinaloa.

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