"No queremos contar más muertas". Lucy Grimalt reclama al Estado retomar las políticas de género y a la Justicia actuar con celeridad en casos de violencia.
13:54 hs - Martes 02 de Junio de 2026
Lucy Grimalt, referente feminista de Paraná, brindó detalles sobre la convocatoria para la jornada del Ni Una Menos este miércoles 3 de junio que plantea un paro activo y un "ruidazo y carteleada" a partir de las 10. La marcha está convocada para las 15 horas en plaza 1 de Mayo para marchar hacia Casa de Gobierno donde se hará una asamblea abierta y se leerá un documento a las 16. Las mujeres se vestirán de negro. "Desde donde estés expresate, sacá tu cartel, publicá en tus redes, aplaudí, tocá bocina, llenemos todos los espacios con nuestras consignas", se pide desde las organizaciones. Se compartirá un chocolate caliente y tortas fritas.
Durante la movilización se exigirá la protección de los derechos de las mujeres y disidencias. Asimismo, el colectivo manifiesta su preocupación por las reformas previsionales propuestas, denunciando que estas profundizan la desigualdad económica de género.
La activista subrayó la urgencia de combatir los femicidios y la violencia estructural a través de la educación sexual integral y la intervención preventiva del Estado.
"El 3J es el día en que ponemos en agenda nacional todos los temas que tienen que ver en relación a los femicidios. Es el año número 11 que se realizan a nivel nacional, en todas las localidades del país, distintas actividades que van desde marchas, concentraciones, encuentros para estar exigiendo dos exigencias claves. Una es al Estado en general, el nacional, el provincial y los municipales que tienen un deber con su población, en este caso con la población que está en total desventaja y desigualdad frente a las situaciones de violencia que son las mujeres y las disidencias sexuales. Tienen el deber de proteger, de asistir y generar condiciones para que las violencias de género, que son estructurales, desaparezcan. Y eso fundamentalmente tiene desde el año 2006 una herramienta que nunca termina de implementarse y ahora con este gobierno nacional y provincial aquí en Entre Ríos se ha desvalorizado, que es la Educación Sexual Integral (ESI). Sin educación no vamos a cambiar la forma de relacionarnos ni las formas de plantear las disidencias en una relación afectiva que no se resuelve con violencia ni generando muerte como ocurre con los femicidios", expresó.
Por otra parte, Grimalt señaló que la otra gran interpelación "es a la sociedad en general y a los varones en particular, que no pueden andar por la vida pensando que tienen la supremacía de las relaciones sociales, el derecho de resolver las diferencias a los golpes y que tienen el poder sobre sus parejas, hijas o madres para someterlas".
Grimalt resaltó que la movilización será masiva en todo el país, máxime los últimos y aberrantes femicidos ocurridos en Córdoba y en Misiones: "Los femicidios son las formas más crueles del sometimiento; se cruza la condición de género y la identidad en la necesidad de ese varón que tiene el poder sobre el cuerpo y la vida. Es necesario que el Estado intervenga con todas sus herramientas. La sociedad tiene que entender que no están locos, no están mal de la cabeza los que hacen esto; es la perversión y el convencimiento de que está bien lo que hacen", señaló.
Asimismo dijo. "Mientras hablamos, hay varones sometiendo o haciendo sentir culpable a una mujer, niña o madre; están apareciendo todas esas microviolencias que van escalando. Nosotras no queremos contar muertas, queremos que el Estado actúe antes. Por eso la educación sexual en la escuela es la mejor herramienta para aprender a desarmar la educación de la violencia".
Las distintas agrupaciones feministas y transfeministas acordaron con la Multisectorial en Defensa de la Caja de Jubilaciones visibilizar también ese problema. "Es el otro tema que nos tiene preocupadas. Esta reforma previsional que está proponiendo Frigerio en realidad significa seguir generando mayores desigualdades en la vida de las mujeres".
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Las demandas del movimiento Ni Una Menos
Las demandas se centran en la exigencia de acciones concretas al Estado, la transformación cultural a través de la educación y la protección de los derechos sociales de las mujeres. El movimiento demanda que la violencia de género sea tratada como un problema político y estructural que requiere intervención coordinada entre el Estado y la sociedad civil para evitar más muertes.
- Responsabilidad y acción preventiva del Estado: Se exige que el Estado (nacional, provincial y municipal) cumpla con su deber de proteger y asistir a las mujeres y disidencias sexuales frente a la violencia estructural. Una de las consignas centrales es que el Estado debe actuar antes de que ocurran los femicidios para no tener que "contar muertas".
- Implementación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI): Esta es considerada una herramienta fundamental para cambiar las formas de relacionarse y desarmar la "educación de la violencia" desde la infancia y la adolescencia. Se denuncia que las políticas de ESI han sido desvalorizadas y se reclama al Consejo General de Educación su aplicación real en las escuelas.
- Celeridad de la Justicia: Se le reclama al Poder Judicial que actúe de manera ágil ante los casos y situaciones de violencia, especialmente en aquellos que son desesperantes.
- Interpelación a los varones y a la sociedad: El movimiento busca cuestionar la idea de supremacía masculina y el supuesto derecho de los varones a someter o ejercer poder sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres. Se hace un llamado a entender que las diferencias no se resuelven con violencia ni golpes.
- Mantenimiento del rango institucional de las políticas de género: Existe un reclamo específico contra la decisión del gobierno provincial de bajar de categoría a la Dirección de la Mujer, exigiendo que se retomen las políticas de Estado logradas anteriormente.
- Justicia Social y Previsional: En el contexto local de Paraná, el movimiento también se manifiesta en contra de la reforma previsional, denunciando que genera mayores desigualdades para las mujeres jubiladas y trabajadoras, quienes ya sostienen dobles jornadas laborales.