Tres profesionales comparten sus historias de pasión y superación en un escenario donde las mujeres representan casi la mitad del pujante sector emprendedor.
08:03 hs - Jueves 09 de Abril de 2026
El espíritu emprendedor es una práctica que ya se encuentra arraigada en el ADN argentino y se potencia cada vez más gracias al avance del comercio en la era digital y de las redes sociales. En Argentina, según un informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el 23,3% de los adultos está involucrado en alguna actividad emprendedora, lo que significa que uno de cada cuatro personas emprende. De este universo, el 46,3% son mujeres.
UNO dialogó con tres profesionales que comparten la pasión por proyectar y crecer en este contexto. Sus historias demuestran que es posible hacer coexistir una carrera profesional con el espíritu emprendedor. Alejandra Stirz, además de ser abogada, identificó un “vacío” en Oro Verde y lanzó un proyecto para mitigar los problemas que genera en el cabello el agua salada. Agustina Avalos ejerce como árbitro de fútbol y futsal, pero también se desempeña como lashista y técnica en joyería dental, buscando siempre ofrecer otros servicios. Por su parte, Luisina Pérez combina su vocación como docente con su formación en diseño para llevar adelante un emprendimiento en conjunto con sus padres.
Detectar una necesidad y convertirla en oportunidad
Alejandra Stirz, abogada residente en Oro Verde, inició un proyecto de tratamiento y cuidados capilares para dar respuesta a una problemática estética de su zona. “Es un emprendimiento que lo empecé aproximadamente hace tres años a causa del agua salada que hay en la ciudad. Lo arranqué para palear un poco el problema del agua que siempre existió acá”, dijo.
Su visión como profesional la llevó a planificar este ingreso incluso antes de terminar su carrera universitaria. “Como abogada recibida hace cuatro años, también busqué algo en paralelo para que me genere un ingreso extra. No es un ingreso definitivo que a mí me marca en lo principal, sino para tenerlo como algo extra, que ayude a solventar lo que son gastos, cuentas y demás”, dijo.
La letrada destacó la coexistencia de ambos rubros para equilibrar su economía en un contexto nacional complejo. “En este caso, yo lo empecé antes de recibirme y también con esa idea de que si me recibía y no conseguía un trabajo enseguida, al menos tengo esto como para sostenerme por un tiempo hasta que pueda arrancar, y así exactamente fue. Hoy coexisten los dos rubros, tanto el profesional como el del emprendimiento, para poder sostener y equilibrar la economía”, indicó.
La identificación de un nicho de mercado fue clave para su satisfacción actual con el proyecto. “Empecé el emprendimiento porque vi que había un vacío respecto a eso. Gracias a Dios marcha bien, estoy contenta por ese lado. Y respecto a mi profesión, también. Elijo llevarlo a cabo porque realmente me gusta el emprendimiento. Me parece que di en el clavo, que hice una muy buena elección tomando los indicativos de la ciudad, más que nada por el tema del agua”.
Finalmente, Alejandra expuso: “Como mamá de una nena, también tengo que organizarme con las tareas del hogar, que son un trabajito extra, que nadie lo reconoce y está muy vulnerado. Es tener que armar un esquema para que pueda fluir. Trato de llevar una planificación horaria para poder organizarme con las tareas del hogar, las tareas de mi profesión y también del emprendimiento”.
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Diversificar talentos para lograr independencia
Por su parte, Agustina Avalos combina su rol como estudiante y árbitro con diversos emprendimientos de servicios en Paraná. “Soy estudiante del instructorado para la formación de árbitros en el Instituto de Formación Especializado (IAF), árbitro de futbol y futsal desde el 2015, empecé cuando tenía 14 años. También soy lashista y lamimaker desde el 2023. Y niñera desde el 2020”, contó.
Su oferta comercial ha crecido incorporando técnicas innovadoras y capacitación. “Empecé a emprender resaltando miradas. Hace tres años colocando extensiones de pestañas, lifting de pestañas, y en cejas hago perfilado, color y laminado. Y hace un año y medio hago joyería dental más el dictado de cursos de estos servicios”, refirió.
En ese sentido, señaló que el arbitraje surgió por influencia familiar y vocación de justicia, permitiéndole independencia económica desde joven. “Empecé en el arbitraje porque mi papá me invitó a estudiar y seguí porque desde chica ya podía tener mi plata y comprarme lo que quería, también seguí porque me gustó y me gusta la justicia. Nunca fue por necesidad hasta que cumplí 21”, relató.
Agustina gestiona su propia agenda, lo que le permite trabajar incluso cuando viaja. “En cuanto a las pestañas y cejas, me predispongo a dar turnos empezando a las 8 (cuando no trabajo de niñera,) y terminando de atender a las 21 o a veces a las 23, pero organizo yo los turnos y si quiero descanso alguna mañana, alguna tarde o incluso algunos días. Empecé en el rubro de la estética porque cuando la liga termina la temporada de fútbol, no generaba ingresos y yo quería darme mis gustos. Incluso cuando me voy de vacaciones a la Patagonia también atiendo allá cuando tengo ganas”, señaló.
La transición de hobby a necesidad ocurrió con su independencia, buscando siempre destacar sobre la competencia. “Desde los 14 a los 21 trabajaba porque me gustaba ocuparme en algo y que me dé plata. A partir de los 21 por necesidad ya que me independicé”, dijo.
"Hoy en día en Paraná y en las localidades de la Patagonia en donde hago pestañas y cejas soy la única que hace tantas opciones en extensiones de pestañas, cuando la mayoría ofrece solo cinco o seis técnicas. Hago lo que faltaría. De los tres trabajos puedo vivir con uno, pero hago el resto porque me gusta la plata y si no hago nada me aburro y no me gusta estar aburrida”, completó.
Fusionar vocación, herencia familiar y creatividad
En el norte entrerriano, Luisina Pérez une su profesión como docente con el diseño y el deporte. “Me desempeño actualmente en el ámbito educativo como docente de Tecnología en el nivel primario, labor que ejerzo con vocación desde hace más de 13 años. Mi formación incluye el título de Técnica en Diseño de Indumentaria y Técnica en Diseño Textil, disciplinas que reflejan mi profunda conexión con el arte y la creatividad”, dijo a UNO la joven de Santa Elena.
Además de sus clases, mantiene una vinculación activa con el básquet, siguiendo una tradición familiar. “De manera complementaria, en mi tiempo libre continúo formándome y trabajando como oficial de mesa en el ámbito del básquet”, destacó.
Y añadió: “El arte y el diseño han sido pilares en mi vida desde siempre, una herencia invaluable transmitida por mis padres: mi madre docente, y mi padre entrenador de básquet durante muchos años. Además, ambos son artesanos y supieron inculcarme el amor por la creación y el trabajo manual”.
Su emprendimiento Luluel Creaciones nació de una necesidad económica, rescatando un proyecto que sus padres iniciaron. Al respecto, contó: “A partir de una necesidad económica, decidí retomar el arte de la pintura sobre remeras, así como los estampados e impresiones, dando continuidad a un emprendimiento que originalmente había sido impulsado por mis padres. Con una mirada renovada, nace hace aproximadamente dos años Luluel Creaciones, una nueva versión de aquel proyecto familiar, adaptado a los tiempos actuales pero conservando su esencia artesanal”.
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El catálogo de productos es variado y busca captar tanto al público local como al turista. “Luluel Creaciones no solo se enfoca en la confección de remeras pintadas a mano, muchas de ellas inspiradas en lo local y pensadas especialmente para turistas que desean llevarse un recuerdo significativo de su paso por nuestra ciudad. Además, ofrecemos una amplia variedad de productos personalizados como llaveros con fotografías, paisajes, stickers, imanes y más”.
Luisina también fomenta el espíritu emprendedor en su hija a través de una línea específica donde confecciona pulseras, moños, colitas para el cabello, stickers infantiles y diseños inspirados en anime, entre otras cosas. "Todo este trabajo lo realizamos en nuestro tiempo libre, con el acompañamiento y apoyo incondicional de mi familia, especialmente de mis padres, quienes han sido fundamentales en este camino. Sin ellos, este proyecto no habría sido posible", cerró.
Con pasión por proyectar, estas mujeres demuestran que el emprendedurismo es hoy un motor indispensable para el crecimiento.