Precisión, experiencia y fortaleza emocional. En el Dia del Criminalista, UNO visitó la División Criminalística para conocer el trabajo de quienes buscan esclarecer hechos.
07:00 hs - Lunes 31 de Agosto de 2026
La identificación de personas y cadáveres, el levantamiento de rastros y la intervención en escenas complejas forman parte de una tarea que exige precisión, experiencia y fortaleza emocional. En la Policía de Entre Ríos, cada vez son más las mujeres que se incorporan a la Criminalística.
En diálogo con UNO, la Oficial Principal Noelia Benavidez, licenciada en Criminalística; la Sargento Lucía Ulrich, Operadora de MBis; Suboficial principal Bernardo Kriger, Técnico en Papiloscopia y la Agente Ana Fernández contaron cómo es su trabajo día a día frente a la incertidumbre de los hechos delictivos que suceden en Paraná y en la región.
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Criminalística
La Criminalística es una disciplina en la que cada detalle puede resultar determinante. Una huella, un rastro sobre una superficie o una ficha dactiloscópica pueden convertirse en la pieza necesaria para identificar a una persona o avanzar en el esclarecimiento de un hecho.
En ese trabajo intervienen profesionales que deben combinar conocimientos técnicos con experiencia y, especialmente, capacidad para afrontar situaciones que muchas veces tienen una fuerte carga emocional.
Una vez obtenida la información, los especialistas pueden corroborar la identidad y emitir la correspondiente certificación. El sistema biométrico ANVIS también forma parte de este procedimiento. Allí se cargan los rastros obtenidos y el sistema genera posibles correspondencias. Sin embargo, la tecnología no reemplaza el trabajo del profesional: el resultado debe ser verificado por el perito.
"El sistema te trae una cercanía, pero siempre hay que firmar el que está al otro lado de la pantalla", explicaron, al remarcar que el cierre definitivo de la identificación corresponde al especialista, quien debe realizar el confronto y determinar si existe o no correspondencia.
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La escena del hecho, paso a paso
Otra de las tareas consiste en acudir al lugar donde ocurrió un hecho para buscar y levantar rastros. La intervención comienza con una inspección general de la escena y el registro fotográfico.
La agente Fernández relató a UNO cómo se desarrolla ese procedimiento. En el caso de un vehículo, por ejemplo, primero se fotografía toda la parte exterior y luego, con las personas damnificadas presentes, se ingresa para documentar el interior.
A partir de allí se evalúan las superficies y se determina dónde puede existir material de interés. Los especialistas aplican reactivos físicos y, cuando encuentran una huella que consideran útil, realizan el registro fotográfico con referencia métrica, levantan el rastro y lo trasladan para su análisis.
Posteriormente se toman fichas de las personas que viven en el lugar o son propietarias del vehículo para realizar los descartes correspondientes. El material que resulta útil se carga al sistema y comienza el proceso de comparación.
La experiencia tiene un papel fundamental en esa selección. No todos los rastros que aparecen en una escena son aprovechables y parte del trabajo consiste justamente en determinar cuáles pueden aportar información.
"El criterio es de acuerdo a lo que uno va a la experiencia. La calle es la que te da la experiencia", agregó Benavidez. Según señaló, con el tiempo los profesionales adquieren la seguridad necesaria para determinar qué evidencia puede servir y cuál no.
Cada vez más mujeres en la especialidad
La presencia femenina en la Criminalística también cambió con el paso de los años. Una de las profesionales recordó que cuando comenzó sus estudios, hace alrededor de dos décadas, la carrera estaba mucho más vinculada con integrantes de la Policía y había una presencia masculina predominante.
Con el tiempo, esa realidad se modificó. Hoy son muchas las mujeres que estudian la Licenciatura en Criminalística y que posteriormente se incorporan a los equipos profesionales.
En ese contexto, también planteó que algunas características asociadas al modo de abordar las escenas pueden convertirse en una fortaleza. Mencionó especialmente la atención al detalle y el trato con personas que atraviesan situaciones extremadamente sensibles.
"Ser meticuloso, muy detallista, sin herir la susceptibilidad de nadie, por ahí la mujer tiene en ese sentido un poco más de afinidad", consideró la Oficial Principal Benavidez. También señaló que, en determinados hechos, las personas pueden sentirse más cómodas acercándose a una mujer por cuestiones vinculadas al trato o a la sensibilidad.
La otra parte: aprender a trabajar con las emociones
Pero detrás de cada procedimiento existe una dimensión que no aparece en los informes periciales: la emocional. Las profesionales contaron que uno de los aspectos más difíciles de la tarea es intervenir en identificaciones de personas fallecidas, especialmente cuando se trata de bebés o niños.
Una de ellas, que además es madre, explicó que le tocó identificar bebés y que, en esos casos, resulta necesario realizar un esfuerzo mental para separar la situación personal de la tarea profesional.
"Yo creo que también es tu fuerza mental. Yo soy mamá, me ha tocado identificar bebés y es difícil a veces dejarlo de lado", relató. Para ella, una de las claves consiste en intentar mantener la concentración en el trabajo y poner los sentimientos en un segundo plano.
La misma sargento Ulrich explicó que el trabajo está atravesado permanentemente por la incertidumbre. Una intervención que inicialmente parece corresponder a un hecho menor puede transformarse, al llegar al lugar, en una situación de enorme complejidad. "Trabajás siempre con incertidumbre", señaló. Por eso, sostuvo que es fundamental mantener el eje profesional aun cuando alrededor existan familiares llorando o situaciones que excedan lo estrictamente técnico.
En ese marco, la agente Fernández destacó la importancia de recurrir a profesionales de la salud mental cuando es necesario y encontrar las herramientas que le permitan a cada persona sobrellevar las experiencias que atraviesa.
Un trabajo que nunca es individual
La experiencia también modificó la forma de intervenir. Quienes llevan más años en la actividad explicaron que aprendieron de profesionales que tenían una enorme experiencia práctica, incluso en épocas en las que no existían las mismas posibilidades de formación profesional.
Hoy, en cambio, la preparación académica tiene un peso mayor y permite complementar los conocimientos adquiridos en la facultad con la experiencia acumulada en las calles y en las escenas de los hechos.
"Siempre hay que tratar de hacer bien las cosas. Por ahí se te pueden escapar cosas, obviamente", resumió Kriger, quien remarcó que la profesionalización y el aprendizaje constante son fundamentales.
En ese sentido, el trabajo en equipo aparece como otro de los pilares de la especialidad. Los gabinetes provinciales permiten que actualmente exista personal capacitado en distintos puntos del territorio, algo que redujo la necesidad de trasladarse constantemente desde Paraná hacia otras localidades. Sin embargo, ante hechos de especial complejidad, la colaboración entre equipos continúa siendo fundamental.
Identificar para cerrar una historia
El trabajo de Criminalística no termina necesariamente con una investigación judicial. En muchas ocasiones, identificar a una persona fallecida permite que una familia pueda recuperar un nombre, realizar una despedida y darle un cierre a una situación dolorosa.
También ocurre con personas en situación de calle que mueren sin documentación ni familiares conocidos. La identificación permite determinar quiénes son y posibilitar que reciban una sepultura.
En definitiva, detrás de una huella existe mucho más que una marca sobre una superficie. Existe una identidad que puede ser recuperada, una investigación que puede avanzar y, en muchos casos, una familia que necesita saber quién es esa persona.