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Domingo 14 de Enero de 2018

Ese ser "exclusivo" con raíces entrerrianas

Jorge Luis Borges, uno de los escritores más reconocidos del país tuvo sus raíces en este terruño, ya que su abuela desembarcó en Paraná y conoció al coronel Francisco Borges.

Jorge Luis Borges, uno de los escritores más reconocidos del país, cuya obra tuvo trascendencia mundial y perdurará en el tiempo, fue noticia esta semana debido a que a partir de la desclasificación de documentos de la Academia sueca –que entrega cada año el Premio Nobel de la Literatura– se develaron las causas o motivos que impidieron que alcanzara esa merecida premiación.


Fue un eterno candidato a llevar la máxima distinción para las letras, desde fines de los 50 y durante más de una década. Se supo finalmente que, como suele ocurrir en este tipo de organizaciones, las distinciones suelen contar con más motivaciones políticas o personales, que relacionadas a las propias producciones u obras. "Demasiado exclusivo o artificial en su ingenioso arte en miniatura", aseveró el presidente del Comité, Anders Osterling, en su rechazo a Borges en 1967, año en que más cerca estuvo de alcanzar el premio.


"No darme el Premio Nobel se ha convertido ya en una antigua tradición escandinava. Cada año me nominan para el premio y se lo dan a otro. Ya todo eso es una especie de rito", dijo alguna vez el autor argentino, a fines de los 70.


Hay quienes sostienen que las grandes obras literarias sobreviven a sus creadores, y aún a las civilizaciones. Y eso claramente pasará con Borges.


Así como tantas otras personalidades que se destacaron a nivel nacional o mundial en distintos campos del arte, la ciencia o la política, la dinastía Borges tuvo sus raíces en este terruño, ya que su abuela Frances Haslam Arnett llegó de Inglaterra y desembarcó en Paraná tras casi naufragar su barco en las costas de Brasil en 1867. Aquí conoció al coronel Francisco Borges, según dio cuenta la licenciada en Letras, María González Rouco en un artículo publicado hace muchos años atrás en el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.


De esa relación nació en 1874 Jorge Guillermo, padre del autor de El Aleph y de quien también heredó la pasión por la escritura. El Caudillo fue la primera y única novela que editó el progenitor de Borges, publicada en Palma de Mallorca en 1921 y reeditada por la Academia Argentina de Letras en 1980. "Mi padre escribió su novela, que evocaba los viejos tiempos de la guerra civil de la década de 1870, en su Entre Ríos natal", supo señalar en sus autobiografías el consagrado literato, que visitó varias veces la capital provincial.


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Consecuencia de los lazos afectivos y el paisaje que sus ancestros le describieron desde siempre, Borges entremezcló en sus narraciones palabras llenas de entrerrianía, vinculadas a las peripecias de los protagonistas, como Santiago Fischbein, de El indigno, que es entrerriano, de Urdinarrain; y Clementina Juárez, la madre de Rosendo Juárez, de Historia de Rosendo Juárez, que solía hablar "de sus allegados en Concepción del Uruguay".


Pero también los grandes caudillos marcaron sus textos, Francisco Ramírez y López Jordán hacen frecuentes apariciones.


La figura de Justo José de Urquiza tampoco podía desvincularse, en la memoria de Borges; es que según los relatos familiares el coronel Francisco Borges Lafinur, abuelo de Jorge Luis, había peleado en Caseros a las órdenes de Urquiza; Suárez, el marido de la hermana mayor de Frances Haslam, fue huésped de Urquiza en el Palacio San José; mientras que a su turno, Jorge Guillermo Borges lo criticó abiertamente en su novela.


De alguna manera, así como no lo reconoció la Academia, la provincia tampoco lo tiene debidamente presente entre las distinguidas dinastías que la habitaron.


Los lazos entrerrianos de Borges y las grandes figuras con quienes se relacionaron sus familiares son parte de esos hermosos laberintos en los que Borges era especialista y que en Entre Ríos poco se recuerdan. En versos del escritor: "Soy el que es nadie... Soy eco, olvido, nada".

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