Carmelitas Descalzas
Miércoles 09 de Noviembre de 2016

El Vaticano protestó por el allanamiento en el convento de las Carmelitas

La Santa Sede considera que hubo uso desproporcionado de la fuerza para entrar al monasterio de Nogoyá donde se investigan torturas a religiosas.

El Vaticano protestó formalmente ante el gobierno por el allanamiento al convento de monjas Carmelitas de Nogoyá, por considerar que se vulneraron los pasos que deben seguirse de acuerdo con las normas que rigen la relación entre la santa sede y la Argentina.
La protesta no fue solo por la medida en sí misma, sino por la forma con la que se concretó: la jerarquía católica considera que hubo uso desproporcionado de la fuerza para entrar, sin esperar a que la superiora consultara al arzobispo de Paraná, y que se hizo revisación compulsiva de las religiosas.
El convento –de una comunidad fundada en España que sigue la espiritualidad de las Carmelitas Descalzas en su variante más exigente– fue allanado el 25 de agosto en un operativo encabezado por el fiscal Federico Uriburu, que decidió actuar de oficio luego de que la revista Análisis, de Paraná, publicara el testimonio de dos exreligiosas que denunciaban haber sido víctimas de torturas y abusos psicológicos, señala un artículo del periodista Sergio Rubín publicado en Clarín.
El fiscal consideró que se podría haber incurrido en los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada y aplicación de tormentos.
El malestar vaticano creció a mediados de setiembre, cuando el juez de Garantías y Transición, Gustavo Acosta, ante un pedido del fiscal Uriburu, dispuso el alejamiento del convento de su superiora, la monja Luisa Toledo, "para garantizar la transparencia" de la investigación judicial. Toledo, quien como religiosa es conocida como la madre María Isabel, tuvo que dejar el convento luego de 25 años de estar al frente. Actualmente reside en otra casa religiosa de la provincia a la espera de las decisiones judiciales.
El Episcopado ya había criticado el allanamiento en un comunicado. Si bien dijo que "si hubo delito, somos los primeros interesados en que se haga justicia", señaló que "llamó la atención el modo de proceder de las autoridades. No había ni hay ningún motivo para presumir que un monasterio conocido y de extendida presencia necesitara ser allanado de ese modo".
Las relaciones entre el Vaticano y la Argentina se rigen por un concordato de 1966, que establece la autonomía de la Iglesia católica, sobre todo tratándose de monasterios, que dependen de Roma.

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