Sábado 27 de Agosto de 2022
Este sábado se profundizó el conflicto por los despidos en el supermercado Vea de Paraná. El Sindicato de Trabajadores de Comercio amplió el plan de lucha que llevó al cierre de calles aledañas el comercio, encadenarse dirigentes juntos a los afectados y familiares, lo que a su vez derivó en denuncias cruzadas por situaciones de violencia y presiones.
Vea: despedidos se encadenaron en la puerta del supermercado
La empresa, como se sabe, despidió a 28 trabajadores, y a partir de ese momento se declaró un paro con otras medidas de fuerza. Este sábado en horas de la tarde, Daniel Ruberto, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de comercio de Paraná, informó a UNO que "se están profundizando los reclamos y las medidas de fuerza. Estamos encadenados junto a trabajadores, despedidos y familiares".
Recordó que el gremio pide a Super Vea una inmediata revisión de lo sucedido y el pago de una doble indemnización. "Nada de esto fue aceptado, por lo que nos queda que seguir con la defensa de los trabajadores con más acciones", resaltó Ruberto.
Tambien se conoció que la empresa denunció al gremio por haber cortado las calles aledañas al super con cubiertas, carros de super y vehículos. La tensión se profundizó porque hubo explosiones con pirotecnia, bombas de humo y quema de cubiertas.
Como si esto fuera poco, el gremio está alertando y denunciando que "la empresa está obligando y presionando a los 29 trabajadores que quedaron cumpliendo con las tareas en el super, con nuevas exigencias extras o imponiéndoles más trabajo ante la falta de los compañeros echados", se alertó a UNO.
Se notificó que fueron despedidas un número importante de cajeras, y ahora las están obligando a otras a realizar más horas de trabajo, pero violando la legislación laboral.
Sombrío panorama
UNO recorrió el interior del supermercado. Y francamente no había nadie, las ventas, según informaron trabajadores que están expuestos y monitoreados por la empresa, que cayeron notablemente. "La gente no está viniendo a comprar, y es como que la comunidad está respaldando solidariamente a los despedidos", dijo en voz baja el empleado, mientras miraba a lo lejos a un guardia de seguridad privada, que controlaba el movimiento interno del super.
Además, en el salón principal se observó poca limpieza góndolas vacías, y ofertas que "misteriosamente" no aparecen.
“Estamos haciendo el aguante a los 28 trabajadores despedidos. Decidimos ponernos con cadenas, no quisimos cerrar el paso, aunque sí obstaculizarlo”, dijo finalmente Ruberto.