"Trabajo para vivir": la filosofía de vida de Alcides Balla, fundador de Selplast

Alcides Balla, gerente y fundador de Selplast, habló del comienzo de la empresa en su visita a La Red Paraná

Domingo 24 de Agosto de 2025

En el marco de los 25 años de UNO de Entre Ríos, el ciclo de entrevistas de La Red Paraná continúa compartiendo historias que inspiran y reflejan el esfuerzo de quienes transforman su entorno con compromiso y creatividad. En esta oportunidad, el protagonista fue Alcides Balla, gerente y fundador de Selplast, una empresa familiar con más de 50 años de trayectoria en la comercialización de artículos de librería, papelería, amoblamiento y computación.

La historia de Alcides Balla, fundador de Selplast

“En el sector comercial ha sido un año de expectativas, muy volátil, muy cambiante. Hemos hecho un gran esfuerzo para poder mantener la actividad y el empleo: en nuestro caso son más de 40 familias que forman parte de la empresa”, destacó Balla en diálogo con la emisora.

Paranaense de nacimiento, estudió Administración de Empresas en Buenos Aires y, a pesar de que medio siglo atrás parecía impensado proyectar esa carrera en la capital entrerriana, decidió intentarlo. Primero abrió un pequeño local en un garage con apenas dos empleados y, tras un crecimiento sostenido, consolidó la firma en la ciudad. “Si no funcionaba me iba a volver a Buenos Aires, pero funcionó y acá me quedé. Queríamos que nuestra hija creciera en Paraná”, recordó.

Con el paso del tiempo, Selplast se convirtió en un referente en su rubro y logró adaptarse a los cambios del mercado. “Las pymes tienen un valor enorme, son el resultado del trabajo familiar, de la pasión por emprender y de la capacidad de reinventarse”, sostuvo.

El empresario remarcó que la mayoría de las firmas locales nacieron del empuje familiar y resaltó la necesidad de acompañar el emprendedurismo con capacitación. En ese sentido, participa de AFIDER, la Asociación de Fomento de Investigación del Emprendedurismo de Entre Ríos, que busca impulsar proyectos en pequeñas localidades del interior para generar empleo y evitar la migración.

“El emprender es un deseo innato, pero también hay que formarse y buscar herramientas que permitan sostener los proyectos en el tiempo”, afirmó. Para Balla, emprender es animarse a iniciar un negocio y también asumir la enorme responsabilidad de sostenerlo en el tiempo, generar empleo y aportar al desarrollo de la comunidad. “Cuando uno tiene trabajadores, sabe que detrás de cada persona hay una familia que depende de la empresa. No se trata solo de números: es un compromiso humano, una obligación que va más allá de lo económico”, explicó.

En ese sentido, subrayó la importancia de apostar por Paraná y acompañar su desarrollo económico. “La ciudad crece cuando crecen sus empresas, cuando hay inversiones que generan movimiento y empleo. Si no hay emprendedores, si no hay pymes, se pierden oportunidades y la gente se va en busca de futuro a otros lugares. Es clave que podamos fortalecer el tejido económico local”, señaló.

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Familia, empresa y legado en La Red Paraná

Actualmente Selplast emplea a 32 personas, aunque en 2013 llegó a contar con 50 trabajadores. Balla valoró especialmente la incorporación de su hija Fernanda a la gestión de la firma, luego de formarse en Administración de Empresas y optar por desarrollar su carrera en Paraná a pesar de tener propuestas laborales en el exterior. Sus otros dos hijos siguieron caminos distintos: una de ellas es bióloga y el menor, profesor universitario de música.

“Uno siempre está preocupado por la felicidad de sus hijos y de sus nietos. Hay que respetar sus decisiones y acompañarlos en lo que los hace plenos”, expresó con emoción. Con 75 años, Balla se mantiene activo en la conducción de la empresa y en la vida institucional de la ciudad.

“Todos los días tenés desafíos, no solamente económicos sino también humanos. Las pymes somos familia y eso nos marca”, señaló. Para él, la lucha cotidiana del emprendedor no termina nunca: “Uno se acostumbra a resolver problemas, a buscar salidas en contextos difíciles. No hay certezas, pero hay convicción. Eso es lo que sostiene a una empresa a lo largo del tiempo”.

Sobre el cierre de la entrevista, resumió su recorrido con sencillez y orgullo: “Trabajo para vivir, eso es muy importante. Empezamos en un garage, luego abrimos nuestro primer local en calle España y seguimos avanzando. Todo ha sido fruto del esfuerzo y de muchas horas de dedicación. Pero sobre todo, fruto de un sueño compartido que hoy sigue creciendo junto a nuevas generaciones. Si algo aprendí, es que emprender no es solo un trabajo: es una forma de vida”. Una forma de vida que, en su caso, se transformó en una huella para la ciudad y en un ejemplo para quienes sueñan con emprender.

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