Advierten que todavía hacen falta más donantes en Argentina aunque los trasplantes de corazón tienen cifras récord.
12:28 hs - Viernes 05 de Junio de 2026
En 2025 se realizaron 130 trasplantes y se superó la media de una cada tres días. Sin embargo, aún hay 180 pacientes en lista de espera, de los cuales 25 están en estado crítico. Aunque la Ley Justina agilizó los procesos, es necesario fomentar la importancia de donar.
En la Argentina, una persona recibe un trasplante cardíaco cada tres días. Esta media marca un hito, ya que el año pasado se alcanzó una cifra que establece un nuevo récord histórico para este tipo de intervenciones en nuestro país. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. El objetivo más urgente es reducir la cantidad de pacientes que están en lista de espera para recibir un corazón. Y en especial, agilizar los tiempos para poder darles una rápida respuesta a quienes se encuentran en una situación crítica.
LEER MÁS: Paraná: seis pacientes accederán a trasplantes gracias a nueva ablación de órganos
Detrás de este escenario, hay historias. Historias de personas que esperan una nueva oportunidad para superar una enfermedad que limita su supervivencia y mejorar su calidad de vida; y a la vez, de aquellos donantes y sus familias que con un gesto altruista facilitan la donación. Historias que toman protagonismo en el Día Mundial de los Pacientes Trasplantados, que se conmemora este sábado 6 de junio, una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de donar órganos y tomar conciencia sobre la realidad que atraviesan las personas que día a día alimentan la esperanza de recibir ese llamado tan ansiado. Algunos llevan años esperándolo.
Un trasplante de corazón se realiza ante cuadros graves que no responden a otros tratamientos y que suelen ser consecuencia de una insuficiencia cardíaca, que se produce cuando el órgano no es capaz de bombear la sangre necesaria para abastecer a todo el organismo. “En su estado avanzado es una enfermedad grave y progresiva, asociada a una elevada mortalidad. Aun con tratamiento médico óptimo, la mortalidad anual puede variar entre el 25% y el 45%, especialmente en los pacientes con formas más severas. Para muchos de estos pacientes, el trasplante cardíaco constituye una alternativa terapéutica capaz de prolongar y mejorar la calidad de vida”, explica Mirta Diez (MN 68.240), jefa del Servicio de insuficiencia cardíaca, hipertensión pulmonar y trasplante cardíaco del ICBA Instituto Cardiovascular.
Más de 180 argentinos esperan un corazón
En la actualidad, más de 9.500 pacientes están inscriptos en lista de espera para un trasplante en Argentina: cerca del 75% aguardan un órgano y el resto, córneas y tejidos, según los datos publicados por el INCUCAI. De ellos, casi 300 pacientes están en situación de prioridad debido a la gravedad de la enfermedad que atraviesan, reflejando la urgencia y el riesgo de vida que enfrentan. En el caso específico del trasplante cardíaco, cerca de 180 pacientes se encuentran en lista de espera a nivel nacional, y 25 de ellos están en situación de urgencia o emergencia. Se trata de casos en los que, por su gravedad, necesitan permanecer internados con drogas endovenosas o con soporte mecánico de la función del corazón para sostener la vida.
“Durante 2025 se realizaron 130 trasplantes cardíacos en el país, lo que constituyó una cifra récord. Aunque cada trasplante representa una vida salvada y una nueva oportunidad, la diferencia entre la cantidad de pacientes que esperan y los órganos disponibles continúa siendo una preocupación central. Esta situación impacta especialmente en quienes aguardan en estado crítico, ya que la demora en el acceso al trasplante se asocia a un aumento significativo de la mortalidad”, detalla la doctora Diez.
“Detrás de cada persona en lista de espera hay historias de enorme fortaleza humana, internaciones prolongadas, tratamientos complejos y un profundo impacto emocional tanto para los pacientes como para sus familias. Esperar un órgano implica convivir diariamente con la incertidumbre, la fragilidad y la esperanza. Pero cada trasplante también es posible gracias a otra historia: la decisión de una persona y su familia que, en medio del dolor y el duelo, toma la decisión de donar. Esa decisión transforma una pérdida irreparable en la posibilidad concreta de salvar otras vidas”, destaca la especialista del ICBA.
Todos somos donantes
La legislación de la Argentina establece, a través de la Ley 27.447, que toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos y tejidos, salvo que haya dejado constancia expresa de su oposición. Se la conoce como Ley Justina, en homenaje a Justina Lo Cane, una niña de 12 años que murió en noviembre de 2017 mientras esperaba un corazón. Su familia fue abanderada en la sanción de esta norma, que se concretó en 2018 y permitió avanzar en la concientización social y agilizar procesos vinculados a la donación y el trasplante. Sin embargo, nada cambia en forma automática. Los procesos sociales llevan tiempo y es necesario acompañarlos a través de una difusión continua.