CONICET desarrolla un dispositivo de uso doméstico para remover plásticos del agua

La detección de micro- y nanoplásticos en agua potable ha generado creciente preocupación a nivel global. Investigadores del Conicet estudian al respecto.

13:40 hs - Miércoles 01 de Abril de 2026

Un equipo de investigación del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMdP), localizado en la ciudad de Mar del Plata, se propone desarrollar un innovador dispositivo de uso doméstico capaz de remover micro- y nanoplástico. La investigadora Carla di Luca fue reconocida con la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2025 en la categoría Senior.

En los últimos años, la detección de micro- y nanoplásticos en agua potable ha generado creciente preocupación a nivel global debido a la capacidad de estas partículas de ingresar a los organismos vivos y acumularse en tejidos con potenciales efectos adversos a largo plazo. Para dar respuesta a esta problemática, un equipo de investigación del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMdP), localizado en la ciudad de Mar del Plata, se propone desarrollar un innovador dispositivo de uso doméstico capaz de remover micro- y nanoplásticos, que funcione como complemento de filtros purificadores de agua de red. El proyecto, dirigido por la científica Carla di Luca, ganó la edición 2025 de la Distinción Franco-Argentina en Innovación.

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Dispositivo

El dispositivo que buscan desarrollar en el INTEMA combina dos etapas de tratamiento del agua: una primera de activación o pre-tratamiento, en la que mediante fotólisis UVC -un tipo de luz de alta energía-, se prepara a los micro- y nanoplásticos para su remoción; y una segunda etapa de captura, en la que se realiza un proceso de adsorción mediante materiales de bajo costo, desarrollados a partir de residuos industriales locales. En la primera etapa no se intenta destruir o fragmentar plásticos por completo, sino modificar químicamente su superficie externa, de manera de hacerlos más “pegajosos” o afines a otros materiales. En la segunda etapa, los micro- y nanoplásticos ya activados son atrapados por materiales porosos, capaces de atraerlos y retenerlos de forma eficiente.