Siete canciones nacidas de una idea íntima: transformar en arte todo aquello que dejó una marca en Zetaking.
15:31 hs - Jueves 10 de Septiembre de 2026
Elementos del rock, una construcción instrumental marcada y un recorrido sonoro que cambia junto con la historia. El EP "Sublimación" comienza roto, se sumerge en la memoria y termina abriendo un momento final de trap. Es el trabajo más personal del paranense Zetaking.
Sublimación es el trabajo más personal de Zetaking. Siete canciones nacidas de una idea íntima: transformar en arte todo aquello que dejó una marca. El título toma la noción psicológica de la sublimación y la lleva a la historia de Zeta: darle un destino creativo al dolor, las pérdidas y los recuerdos, pero también a los encuentros, los sueños cumplidos y los momentos que ayudaron a reconstruirlo. Cada canción contiene un fragmento real de su vida. Por eso Zetaking no es solamente un personaje artístico, sino una extensión de la persona que existe detrás.
La fragilidad de Zetaking
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“Sublimación no cuenta cómo Zeta dejó de sentir dolor, sino cómo consiguió darle otro destino a todo aquello que alguna vez le dolió”, contó el cantante a UNO.
Ansiedad abre el EP desde el momento de mayor fragilidad de Zeta. Nace de su regreso a Argentina y de la imposibilidad de reencontrarse con una persona fundamental de su pasado. Volver al lugar de origen no recuperó lo que había quedado atrás: hizo todavía más visible la ausencia. ZETAKING La atmósfera triste, instrumental y atravesada por el rock instala la herida desde la que empieza todo el recorrido.
El mismo outfit negro, la corbata roja y el micrófono conectan los capítulos. Zeta no se convierte en otra persona: sigue llevando la misma historia. Lo que cambia es su forma de habitarla. El recorrido va del callejón al mar y de la inmovilidad al movimiento.