Martes 20 de Diciembre de 2022
Maitena Riffel, la joven estudiante de medicina de 20 años que es oriunda de General Ramírez y viajó a trabajar a Qatar durante el Mundial, se llevo una inesperada sorpresa: Celia, la mamá de Lionel Messi, se puso en contacto con ella y le regaló la entrada para la gran final en la que la Argentina se coronó como el país campeón del mundo, tras vencer a Francia por penales.
Maitena había llegado al país anfitrión el 20 de septiembre. Buscaba un intercambio en su carrera, pero le ofrecieron esta alternativa. Con el apoyo de su familia sorteó una serie de entrevistas laborales, en las que tuvo que demostrar su nivel de inglés, y consiguió un empleo en un reconocido hotel en Doha.
Allá pudo adquirir entradas para cuatro partidos: los dos primeros para ver a la selección nacional contra Arabia Saudita y México; y luego para los partidos de octavos y cuartos de final. Pero al ir avanzando las fases clasificatorias, quiso seguir alentando al equipo albiceleste y se propuso comprar el ticket para semifinales e ir al estadio Lusail, aunque eso le costó todos sus ahorros: gastó unos 800 dólares, pero valió la pena.
Ya casi sin recursos para estar en el partido final contra Francia este domingo, y ante las dificultades de miles de argentinos para poder conseguir entradas, solo pudo compartir su anhelo y prácticamente esperar por un milagro para estar presente en un momento histórico.
Mientras se debatía entre la resignación y la esperanza, el sábado camino a su trabajo recibió una solicitud de mensaje en Instagram y cuando lo abrió quedó asombrada. Quien le escribió era María Sol, la hermana de Lionel Messi, que le dijo: “¡Hola! ¿Cómo estás? Mi mamá leyó sobre vos en algún medio de Argentina”, y le pedía un número de teléfono para que Celia, la madre del capitán del seleccionado, se contactara con ella.
“Un ratito después, ya sin entender nada, me llega un WhatsApp”, contó la joven entrerriana y compartió el mensaje recibido: “¡Hola Maitena! Soy Celia, la mamá de Leo. Leí sobre vos y me conmovió ¿tenés entrada para mañana? Tengo una entrada para darte. Más tarde o mañana te digo dónde la podés retirar”.
“Obviamente que temblé, lloré, me reí, pensé que soñaba y no entendía nada de lo que pasaba”, expresó Maite, con una mezcla de emociones por lo que estaba viviendo y la gran oportunidad que iba a tener de poder gritar los goles en el estadio Lusail.
“Así fue como el domingo estaba yendo a encontrarme con el hermano de Messi y a esta altura ya no sabía más que hacer”, aseguró entusiasmada. Al respecto, señaló: “¿Lo puedo creer? Todavía no, siento que sigo soñando y nada de esto está pasando. Pero sí, estoy en Qatar y estuve en el estadio viendo la final del mundo”.
Al día siguiente de la final, en sus historias de Instagram publicó muestras de gratitud: “Esta historia es para agradecer: en primer lugar a mis papás, que son lo mejor que tengo en esta vida. Sin ellos no estaría acá, y obvio a toda mi familia que me hace el aguante sea donde sea”, dijo en primer término.
“En segundo lugar a mi amor, que sé que desde el cielo junto a Dios me mandó este regalo para que pueda cumplir mi sueño. Porque un día me dijo ´nunca te voy a dejar sola, sin importar donde estemos´, y lo cumplió. Se hizo presente en el primer y en el último partido, dos de los momentos más hermosos que he tenido acá. Así que para vos mi amor que estás leyendo y escuchándome siempre, gracias por nunca dejarme sola, sabés cuánto te necesito”, escribió en referencia a su novio, con el que compartió los últimos cinco años, quien falleció en un accidente de tránsito en mayo. Desde entonces le tocó enfrentar el terrible dolor de esa pérdida, y sostuvo al respecto: “Este se convirtió en un viaje donde yo quería sanar, conectar conmigo de vuelta porque en Argentina estaba muy mal”.
También agradeció a la familia de Messi y subrayó: “En tercer lugar y muy importante, a la familia Messi, pero principalmente a Celia, que fue un ángel que se me presentó. Humildes, amorosos, buenas personas de corazón, que aún teniéndolo todo piensan en cómo ayudar a la gente. Sin ellos no hubiese podido estar ahí, aunque hubiese querido hacerlo”.
“Estaba resignada a que iba a terminar viéndolo en un bar y no, terminé estando al lado de la cancha, en un lugar privilegiado”, agregó, y precisó, en referencia a la familia del astro argentino: “Si ven esto, gracias por aparecer en mi vida y por permitirme ver ese partido. Por siempre en mi corazón. No puedo estar más feliz”.
De este modo, los seguidores de Maitena en las redes sociales pudieron disfrutar de los videos que fue compartiendo en cada partido en que estuvo en los estadios en los que el equipo dirigido por Lionel Scaloni desplegó su magia, sobre todo en este último, que tuvo todos lo condimentos propios del fútbol: hubo pasión, alegrías, sufrimiento y otras sensaciones hasta alcanzar la gloria.
Desde General Ramírez, su familia sintió todas las emociones juntas. Su papá Roberto Tito Riffel, comentó: “Lo que hemos llorado nosotros. Es tan fuerte la historia y cómo se dieron las cosas. Creemos fuertemente qué hay un ser superior, y no caben dudas que Dios tiene un ángel especial para Maitena. Ella se merece todo lo que le está pasando, más allá que sea nuestra hija”.
LEER MÁS: Es de Ramírez y hoy en Qatar vive una experiencia mundial
Su abuela, Ana María Schmal, también expresó su alegría: “Hemos llorado toda la mañana porque no lo podemos creer. Ella no conseguía entrada y la llamó la mamá de Messi. Realmente es una bendecida. Celia fue siguiendo algunas notas sobre Maitena y se sintió conmovida. Estoy muy contenta y mis lágrimas son de alegría”, concluyó, visiblemente conmovida ante la experiencia de su nieta, que se quedará trabajando en Qatar hasta enero, conociendo otra cultura antes de regresar a la Argentina para continuar su carrera de medicina y poder abrazar a su familia, que es su gran pilar en todo momento.