Piden enviar a juicio a acusados de aplicar torturas por deudas de drogas
La Fiscalía solicitó que los imputados por los hechos que aparecieron en el video viral del año pasado sean llevados a juicio por jurados.

Miércoles 19 de Abril de 2023

Concluyó la investigación y la Fiscalía se solicitó enviar a juicio a tres personas acusadas de encerrar y aplicar torturas torturar a dos jóvenes por deudas por drogas. Se trata del caso del video que se viralizó a mediados de agosto del año pasado y parecía salido de una sanguinaria de narcos, pero era un suceso ocurrido en el barrio CGT de Paraná: un joven era torturado a golpes y con una picana.

juicio acusados de torturas.jpg

Le recriminaban una deuda por drogas que había comprado para consumir. Al momento en que toda la ciudad miraba esas imágenes, los padres lo reconocieron y corrieron a denunciar, pensando que era en vivo y que su hijo estaba raptado.

En la investigación del hecho se supo que había ocurrido unas semanas antes. Luego, apareció un segundo video similar, pero con otra víctima. La División Homicidios y el fiscal Laureano Dato detuvieron a tres personas acusadas de haber participado en los hechos que aparecen en las imágenes y los dos jóvenes que aparecían en los videos declararon y los incriminaron.

Ayer se realizó la audiencia donde el fiscal pidió que sean enviados a juicio por jurados por privación ilegítima de la libertad agravada. Los defensores Claudio Berón y Rodrigo Juárez se opusieron a esa calificación legal con la hipótesis de que el video era un montaje con la complicidad de la víctima, mientras se encontraban todos bajo efectos de drogas.

Los acusados son Patricio Damián Motta Mendoza, quien se encuentra con prisión preventiva en la Unidad Penal N° 1 de Paraná, Matías Fernando Comas y Francisco Nicolás Sosa Ferro, quienes están con la misma medida cautelar pero con modalidad domiciliaria.

Ante el juez de Garantías Pablo Zoff, el fiscal Dato relató los hechos imputados, que ocurrieron a fines de julio en un departamento del barrio CGT, donde la víctima de 19 años había concurrido con 5.000 pesos para saldar una deuda. Allí lo emboscaron y un grupo de personas lo retuvo por más de seis horas. En esos momentos, lo amenazaron y le aplicaron torturas mediante una picana eléctrica. Lo ataron a una silla, le cubrieron el rostro con un trapo, le propinaron golpes en la rodilla con un martillo y le pellizcaron los dedos de las manos con una pinza, según se especificó al detallar el suceso.

El momento fue grabado con un celular por una de las personas que se encontraban allí, y lo compartió a través de redes sociales. Según se sospecha, con el objetivo de infundir temor en allegados a la víctima o para enviar un mensaje a quienes tengan deudas como ese muchacho.

La pesquisa logró identificar a tres partícipes de los hechos, aunque podrían haber más. Se pudo establecer cuál era la vivienda donde se grabó el video y tras el allanamiento no quedaron dudas de que era ese departamento, e inclusive estaban las mismas sillas utilizadas para la escena violenta.

Los defensores sostuvieron que los hechos no revisten la gravedad que se plantea en la acusación, que se trató de una escena montada para el video, por lo que solicitaron que el delito por el cual sean enviados a juicio sea más leve.

Además del video, los compromete el testimonio de una de las víctimas, quien relató lo que padeció aquella tarde: “Me ataron en la silla con las manos en la espalda y las piernas. Entonces, empezaron a burlarse. ‘¿Así que vos no pagas a tiempo?’ y cosas así me decían (...) Yo denuncié eso, pero no quería hablar mucho, porque tengo miedo de que me pueda pasar algo peor porque están en un lugar donde se vende droga y son gente jodida”, dijo, entre otras cosas.

Las semana próxima, el juez dará a conocer qué resolución adopta en torno al pleito entre la Fiscalía y las defensas. Como el delito imputado tiene una pena de entre 10 y 25 años de prisión, debería ir a un juicio por jurados, una instancia donde solamente los videos bastarían para conmover a los 12 ciudadanos.

LEER MÁS: Los vecinos del barrio CGT están cansados de los robos