María Soledad Touzet declaró que soportó amenazas de muerte de Airaldi y que la obligó a trasladar presuntos paquetes con droga y averiguar combustible para avionetas.
13:24 hs - Martes 19 de Mayo de 2026
El juicio por narcotráfico contra el extitular de la Sociedad Rural de Diamante, Leonardo Airaldi, sumó este martes un testimonio que terminó de profundizar las sospechas sobre las actividades ilegales atribuidas al empresario del agro. María Soledad Touzet —antes Cáceres—, ex empleada de Airaldi y ex policía, declaró como imputada ante el Tribunal Oral Federal de Paraná y describió un escenario de violencia, amenazas, manipulación y presuntas maniobras vinculadas al narcotráfico. Su declaración fue sin la presencia de los demás imputados, entre ellos Airaldi, quien fue traído desde el Complejo Penitenciario de Ezeiza para ampliar su declaración indagatoria. El Tribunal Oral dispuso medidas de protección para Touzet y su familia.
De policía a empleada de Airaldi
Touzet trabajó para Airaldi entre julio-agosto de 2021 y agosto-octubre de 2022. Hoy es defendida por el abogado Nelson Schlotthauer. Según relató, ingresó a trabajar luego de conocerlo casualmente en un kiosco. Allí, dijo, el productor le ofreció incorporarse a sus empresas para manejar pagos y cobranzas. La mujer buscaba dejar la Policía porque realizaba numerosos adicionales nocturnos y quería pasar más tiempo con su hija pequeña.
Sin embargo, aseguró que con el correr de los meses comenzó a advertir un cambio drástico en la conducta del acusado. “Antes de que él cayera preso en Rosario, en 2022, tres o cuatro meses antes, él cambió. Empezó a tener actitudes raras, cambió muchísimo. Se volvió agresivo. No físicamente. Daba órdenes, no hacía pedidos. Él decía: ‘Está en mi vereda o en la de enfrente’”, declaró, según registró UNO.
En un testimonio marcado por la angustia y el llanto, la ex empleada sostuvo que el ambiente laboral “era de pánico total” y describió constantes maltratos hacia empleados y la entonces esposa de Airaldi, Tania Gisel Kranevitter. También cuestionó los testimonios de antiguos trabajadores que ante el Tribunal habían hablado de un buen clima laboral. “Airaldi llegó a tratarla como ‘negra de mierda’”, dijo en referencia a una empleada de apellido Noriega.
Touzet relató además episodios de amenazas directas. “Te voy a pegar un tiro entre ojo y ojo”, aseguró que le dijo Airaldi a Kranevitter en una reunión donde trataban cuestiones de las empresas. “Me asusté. Cada vez era más agresivo”, declaró Touzet, quien precensió al escena.
En otro tramo sostuvo que Airaldi obligaba a sus empleados a llamarlo “Patrón” y que “siempre andaba con una 9 milímetros”. Incluso afirmó que, aun detenido en Rosario en 2022 -cuando cayó manejando con armas y municiones-, continuaba impartiendo órdenes: “Manejó la vida de nosotros como quiso cuando estaba en el penal de Rosario. Nos llamaba tres o cuatro veces desde teléfonos truchos. Nos daba órdenes”.
Paquetes y combustible para avioneta
Aunque aclaró que Airaldi “nunca me dijo nada relacionado con la droga”, luego describió una serie de hechos que, según explicó, la llevaron a comprender que estaba en medio de un ambiente narco. Uno de los episodios más delicados de su declaración involucró al Bar Mandela, de Diamante y a su dueño Juan Andrés Erbes. Según contó, Airaldi le entregó cajas selladas con cinta para que las llevara al lugar. “En dos oportunidades llevé paquetes así”, dijo. Y agregó que nunca los abrió, pero interpretó que contenían droga.
La sospecha se consolidó cuando decidió preguntarle directamente a Airaldi qué había dentro de uno de los paquetes. “La mano viene así. ¿A vos y a los otros empleados les gusta cobrar plata? Llevále eso a Jupe y él te tiene que entregar la plata”, recordó que le respondió.
También declaró que Airaldi le pidió averiguar combustible para una avioneta, un dato sensible porque la Fiscalía sostiene que el acusado poseía una pista clandestina en un campo de Las Cuevas, departamento Diamante. “Una mañana entra y pide que googleé Aero Gálvez. Me dijo que consulte el precio del litro de combustible para avioneta. Me dijo la cantidad que necesitaba, pero ahora no recuerdo”, relató entre lágrimas.
La situación derivó en otra amenaza. Touzet explicó que luego le envió un mensaje para confirmar si debía avanzar con la compra. Airaldi regresó a la casa y le dijo: “Un error más de esto y te vuelo la cabeza de un tiro”. La mujer interpretó que le enfureció que había dejado un registro escrito.
Ese episodio fue clave para que terminara de convencerse sobre las actividades ilícitas de su jefe. Según declaró, habló de ese episodio con el capataz Balcaza, quien le respondió: “Sole, vos nunca fuiste al campo. Leonardo no siembra, no fumiga. Dos más dos es cuatro. Pensala”. Para la testigo, esa frase confirmó que Airaldi estaba vinculado al narcotráfico.
La Hummer que buscaban los rosarinos
Touzet también relató situaciones extrañas vinculadas a una camioneta importada Hummer que Airaldi habría tenido durante una semana. Según dijo, días después recibió una amenaza telefónica: “Decile a tu patrón que devuelva la camioneta porque le vamos a pegar un tiro a vos, a la mujer y a los mellizos”. Agregó que luego Balcaza le contó que el vehículo había sido escondido “en el monte” y que “los rosarinos entraron a buscarla” al campo de Las Cuevas.
En otra parte de su declaración mencionó una cabaña cercana al río llamada “Puesto Las Cuevas”, perteneciente a Airaldi y que se destinaba a alquileres turísticos. Según dijo, en reiteradas oportunidades debió cancelar reservas porque Balcaza le avisaba que “unos amigos del Patrón” se quedarían allí.
Sobre el final de su testimonio, atravesado por momentos de llanto y desahogo, Touzet aseguró vivir aún con miedo. “Airaldi está loco, no puede salir de donde está. “Airaldi no puede estar en la calle. Tengo miedo. Imagínense cuando salió la noticia de Candioti. Yo vivo en una casa de mierda”, finalizó, haciendo referencia al presunto plan criminal orquestado por el exdirigente agropecuario para atentar contra la vida del fiscal federal José Ignacio Candioti, el juez federal Leandro Ríos y el ministro de Seguridad Néstor Roncaglia.
El Tribunal Oral Federal ordenó medidas de protección tanto para la ex empleada de Airaldi, María Soledad Touzet como para su entorno familiar. Lo había solicitado Nelson Schlotthauer, y adhirieron tanto el represente del Ministerio Público Fiscal José Ignacio Candioti como el titular de la Procunar, Diego Iglesias.
El caso
La reanudación del debate se dio en el marco de uno de los procesos judiciales más relevantes de la región en materia de narcotráfico, que unifica expedientes iniciados en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.
El debate se desarrolla ante los jueces del Tribunal Oral Federal de Paraná, Noemí Berros, Emilce Rojas y José María Escobar Cello. En representación del Ministerio Público Fiscal intervienen el fiscal general José Ignacio Candioti, el fiscal auxiliar Juan Sebastián Podhainy, el titular de la Procunar, Diego Iglesias, y el fiscal coadyuvante Martín Uriona.
Junto a Airaldi también son juzgados Roberto Fabián Coronel, Juan Andrés Erbes, Marino Martínez, María Soledad Touzet, Sebastián Armocida, Joen Damián Schonfeld, Walter Gonzalo Olivero y Cristian Emanuel Sánchez.