El empresario José Luis Machado, conocido como “Chuck Norris”, fue condenado por narcotráfico. Su caída comenzó en 2024.
11:38 hs - Jueves 22 de Octubre de 2026
Chuck Norris fue un actor y artista marcial estadounidense conocido por sus películas y series de acción. Su verdadero nombre era Carlos Ray Norris (1940-2026). Sus producciones estaban repletas de armas, tiros y mafiosos. Chuck era el héroe de la trama. El intocable, el invencible. Fue tal su impacto en la cultura que muchos niños y jóvenes soñaban con parecerse al musculoso barbudo recordado por su popular serie de televisión Walker, Texas Ranger. Uno de ellos fue José Luis Machado, el empresario entrerriano que recientemente fue condenado a la pena de seis años y diez meses de prisión por narcotráfico. El delito endilgado fue comercio de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas, tal como publicó UNO.
Dueño de aserraderos, nacido en Concordia, pero con residencia en Federación, quienes lo conocieron afirman que Machado se autodenominó Chuck Norris, porque se creía invencible. Aunque se hacía llamar como el popular actor -fallecido en marzo de 2026-, en la vida real se parecía más a los hombres malos de aquellas producciones televisivas.
Para el fiscal general José Ignacio Candioti y el fiscal general adjunto, Juan Sebastián Podhainy, su rol era de organizador y financista de una organización criminal dedicada a la comercialización de estupefacientes. Los jueces que lo condenaron el lunes 19 adhirieron a la tesis fiscal, a raíz de la innumerable prueba presentada en el debate.
La vida de Machado comenzó a cambiar en marzo de 2024, cuando la División Toxicología Federación de la Policía de Entre Ríos elevó a la Justicia la Nota N° 04 en 2024, que dio cuenta que en Federación y Concordia se encontraba un grupo de personas que se dedicaba a la venta de drogas. El decurso de la investigación de la Justicia Federal lo señaló como un mandamás narco.
En la investigación fiscal se remarcó que Machado "se encargaba de proveerles a aquellos el material estupefaciente, como así también de ejecutar su posterior cobro vinculado a las transacciones; y que se desplazaba a bordo de un vehículo marca Volkswagen modelo Amarok".
Los fiscales lo acorralaron las escuchas telefónicas y la droga con su sello. En el juicio ante el Tribunal Oral Federal, el fiscal Podhainy dijo que "a través de una red de diversos revendedores, (Machado) distribuyó cocaína y marihuana en diversas localidades de Entre Ríos (Federación, Concordia, Chajarí, San Salvador, San Jaime) y de Corrientes (Mocoretá), actividad que le generaba dividendos millonarios y que le permitía adquirir vehículos de alta gama".
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Según supo UNO, la figura de Chuck Norris también apareció en el debate, ya que era la marca registrada de la droga que distribuía el empresario. "Gracias al análisis de los teléfonos celulares se logró determinar que Machado colocaba su propio sello en los ladrillos de cocaína (una foto del actor Chuck Norris, como el propio Machado se hacía llamar). Asimismo, quedó acreditado que adquiría el material en la localidad de Posadas (cocaína) y la marihuana en el vecino país Paraguay", explicó al Tribunal integrado por los jueces Noemí Berros, Emilce Rojas y Sebastián Gallino.
Las escuchas, clave
Al igual que en otras investigación, como la del ruralista Leonardo Airaldi, Machado también era cuidadoso al hablar por teléfono y usaba palabras cifradas para referirse a la droga y pedía a sus colaboradores que se comuniquen con él por vías no detectables. Sin embargo, no era infalible, ya que los investigadores lograron "pescarlo" con conversaciones comprometedoras.
En esas charlas se dejó entrever que se abastecía de proveedores oriundos de la provincia de Misiones; quienes ingresaban la droga de manera clandestina por cruces no autorizados, burlando los controles aduaneros ubicados en la frontera del territorio nacional lindera con Paraguay.
Una de las tantas conversaciones grabadas fue la que mantuvo con su proveedor paraguayo, quien estaba ofuscado por el manejo de Machado, quien en ese momento estaba en Posadas y, al parecer, no quería ir a Ciudad del Este (Paraguay) a hacer la operación.
Proveedor: —Nosotros nos conocemos mucho pa', estamos hablando. No es de venta de tomate, hermano.
Machado: —Te entiendo, yo te entiendo. Está perfecto y quiero que vos también me entiendas.
Proveedor: —Eso nomas te estoy diciendo.
Machado: —Me vine de allá también para verte a vos nomás.
Proveedor: — Vos sacás mucha información y nunca llegas. Me decís estoy saliendo y no salís, ¿me entendés?
Proveedor: —Por eso, si vos querés hacer negocio, vení a Ciudad del Este y vamos a hacer negocio. En Posadas es más complicado.
En el proceso también fue condenado Brian Sosa, un colaborador del narco fanático de Chuck Norris. Recibió tres años de prisión de cumplimiento efectivo por su participación secundaria en el comercio de drogas.
