Alan Domínguez está detenido en la UP1 de Paraná, acusado de homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género contra Brenda Alvarenga
Jueves 03 de Octubre de 2024
Estela Bustos, madre de Brenda Alvarenga, habló antes de la audiencia que se realizará este viernes para decidir la prórroga de la prisión preventiva al acusado del femicidio de la joven y pidió a la Justicia que no le otorgue la prisión domiciliaria.
Alan Domínguez está detenido desde el 9 de junio de 2024, en la Unidad Penal 1 de Paraná, acusado de homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.
En septiembre el detenido, a través del defensor oficial Fabricio Patat, pidió la prisión domiciliaria pero se la denegaron. Actúan en la causa las fiscales María Shmith y Elizabeth Comas. Los querellantes en representación de la familia de Brenda Albarenga, son Miguel Cullen y Patricio Cozzi.
La familia de la joven madre asesinada el 7 de junio de 2024 se enteró por la secretaria de la querella, que Domíguez podría acceder a una tobillera electrónica. “Queremos que siga preso, le quitó la vida a mi hija. Estamos sufriendo mucho como familia, dejó tres criaturas sin mamá. No se qué voy a hacer si le dan la prisión domiciliara”, dijo la mujer entre llantos.
Aseguró que está pasando por un momento muy difícil, en un estado depresivo y que no han tenido, ni ella ni su familia, ninguna contención psicológica: “No puede ser que el juez le de domiciliaria a un asesino, siendo que él no puede vivir con su mamá porque es discapacitada, tiene una traqueotomía y dos por tres está internada. Vive de una pensión. Con qué lo va a mantener”, se preguntó y agregó que tiene miedo porque ya ha recibido amenazas del femicida de su hija. “Él está jugado. Se va a sacar la pulsera y no le va a importar nada. Va a salir a hacer desastre. A mi me vino a amenazar en mi propia casa, me quiso pegar estando con mi hija y tuve que llamar a la Policía”, relató.
Luego la mujer describió su actual vida: “Estoy muerta en vida, vivo acostada, llorando, hay noches que no duermo ...”
Bustos finalmente apeló al juez: “Domínguez merece estar preso. Mató a una mujer y dejó a tres criaturas sin mamá. No puede salir. Le digo al juez que se ponga en nuestro lugar, qué haría si le tocan a una hija”.
El femicidio
El 14 de junio se hizo una marcha para pedir justicia. "Brenda era una piba buena, especial. Ayudó a mucha gente sin importan si le hacían daño o no. Tenía tres hijas hermosas, quienes hoy están destrozadas. La chiquita tiene 5 años y las otras dos 14 y 16", sostuvo en esa oportunidad su hermana Evelyn.
Su familia sostiene que Brenda era víctima de violencia de género que había tomado la decisión de denunciar a Alan Domíguez.
El 7 de junio por la tarde, la joven ingresó sin vida al centro de salud Ramón Carrillo luego de que Domínguez, la estrangulara en su vivienda ubicada en la calle Clark.
El imputado entró a la casa de Brenda por una ventana y, tras una discusión la ahorcó. A pesar de que un vecino intentó auxiliarla, ella llegó sin vida al centro asistencial. En el momento del crimen estaba cuidando a un niño de 10 años, quien fue testigo del aberrante hecho, así como una mujer que vio cómo el acusado se retiraba de la casa e incluso tuvo un breve intercambio con él: dijo que Brenda estaba descompuesta e iba a la farmacia por medicamentos.
Horas después del crimen se conoció que, sobre Domínguez, pesaba una denuncia radicada por Brenda en la Unidad Fiscal de Violencia de Género de Paraná y que el acusado tenía medidas de restricción impuestas, por lo que no podía acercarse a ella.