Viernes 14 de Octubre de 2022
El espíritu peregrino se pone en marcha hoy, a las 17, en la 40º edición de la Peregrinación de los Pueblos Hasenkamp-Paraná. Serán 26 horas de recorrido entre ambas ciudades para llegar a una nueva puesta del sol en el Santuario de La Loma donde, desde las 18.30, se desarrollará la tradicional misa de bendición de los caminantes.
Con el lema "Madre, que Cristo nos de su paz", se realizará entre viernes y sábado esta edición histórica, en vísperas del Día de la Madre, porque la Mater convoca a miles de peregrinos en la Ermita de Hasenkamp, para unir a pie los 90 kilómetros de fe.
“Salimos al encuentro de nuestra madre bajo el lema 'Madre, que Cristo nos de su Paz', esa paz tan necesaria para poder vivir como verdaderos hijos de Dios en un tiempo de conflictos personales, sociales y tal vez espirituales, en el que necesitamos de nuestra Madre María para que nos reconforte y proteja con su amor infinito y nos regale la paz de su hijo para así poder cumplir la voluntad del Señor. En estos momentos se está desatando una guerra cruel como lo son todas las guerras, hay personas, hermanos, que sufren y necesitan que el mundo no mire hacia otro lado”, indicaron.
Consejos
Si bien mucha gente estará acompañada por comunidades parroquiales, hay muchos fieles que se unen de manera particular y a los que la organización de la peregrinación acompaña con logística propia. Camiones para trasladar las mochilas (bien identificadas), colectores para levantar al peregrino que se agota, comida y descanso en las paradas.
Además, realizan claras recomendaciones para evitar contratiempos. Por un lado se pide la constante hidratación por lo cual es conveniente llevar un recipiente para ir abasteciéndose en los camiones de agua (aguateros) que se encuentran en la banquina, durante todo el trayecto.
También gorro para el sol durante el día y abrigo para la noche, sobre todo en esta jornada que se presentó muy fresca. Por las dudas, llevar una bolsa o piloto de lluvia también es recomendable.
Protector solar, cremas, apósitos para los pies, analgésicos, siempre son infaltables.
Y como siempre el corazón dispuesto para la oración constante, un espíritu animado y mucha fe para recorrer junto a la Mater el camino de la bendición.