El hincha de Belgrano, Rubén Vicente, cumplió el sueño de ver campeón a su club y comparte su emoción.
13:05 hs - Martes 26 de Mayo de 2026
El título que conquistó Belgrano de Córdoba en el Torneo Apertura de la Liga Profesional continúa generando historias cargadas de emoción. Una de ellas tiene como protagonista a Rubén Vicente, quien visitó los estudios de La Red Paraná para revivir la histórica consagración del Celeste tras derrotar 3 a 2 a River en el estadio Mario Kempes.
Rubén nació en La Docta, se crió en barrio Alberdi, a apenas 14 cuadras del estadio Julio César Villagra, y desde el año 2000 reside en María Grande. Su vínculo con el club excede el fanatismo: jugó en las inferiores de Belgrano hasta que una lesión en las rodillas truncó su sueño de convertirse en futbolista profesional. Sin embargo, nunca se alejó del club de sus amores.
De barrio Alberdi a María Grande
“Tengo la particularidad de ser de barrio Alberdi. Jugué inferiores en Belgrano hasta que me lastimé las rodillas. Después seguí ligado al club, haciendo prácticas y captación de jugadores. Estuvieron Enrique Borrelli, Chiche Sosa y también Jorge Guyón, que vino a María Grande a hacer captación”, recordó, en diálogo con La Mañana de La Red.
La pasión de Rubén por el Pirata atraviesa todos los aspectos de su vida. Una de sus hijas lleva el nombre de Bahía Celeste, en homenaje al club. “Tengo cuatro hijas: Bahía Celeste, María José, Dana y Selene. Mi esposa es Silvana. Tengo un tatuaje de Belgrano y ahora me voy a teñir la cabeza de celeste”, contó entre risas.
La promesa que cumplirá Rubén Vicente
La promesa por el campeonato también será inolvidable. Rubén viajará en bicicleta desde María Grande hasta Córdoba para celebrar el título. “Son 488 kilómetros. Hay una canción del Cuarteto Imperial que dice ‘488 kilómetros de ida, que indiferente no seas ingrata con tu Vicente’. Siempre se la canto a mi señora”, comentó.
Además del festejo, el viaje tendrá un fuerte componente emocional. Rubén planea visitar a la familia de Luis Albarracín, histórico dirigente del club. “Ellos me hacían entrar a la cancha cuando llegaba tarde o sobre la hora. Luis significó muchísimo para mí dentro de Belgrano”, expresó.
Los minutos finales, la coronación del Pirata cordobés
Sobre la final ante River, el hincha relató cómo vivió el dramático desenlace. “Faltaban seis minutos y River ganaba 2 a 1. Desde la tribuna veíamos que el Uvita no volvía a marcar y empezamos a preguntarnos qué pasaba. Cuando vimos las manos levantadas pensamos que podía ser penal, pero el árbitro parecía no querer cobrarlo. Pasaron minutos eternos”, recordó.
El momento decisivo lo vivió casi sin mirar. “Cuando cobraron el penal me puse de rodillas y de espaldas a la cancha. Miré para afuera del estadio. No vi el remate, sólo escuché la explosión”, describió.
También elogió el trabajo del entrenador Ricardo Zielinski. “El Ruso siempre nos tapa la boca. Te ataca, te defiende o te juega de contragolpe. Merece una estatua”, afirmó.
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Con el empate consumado, Rubén admitió que comenzó a pensar en el alargue, aunque notó a River golpeado anímicamente. “River estaba sorprendido porque le habían empatado dos veces. Coudet tardó mucho en hacer cambios y el Ruso embocó justo con las modificaciones. Longo estaba cansado y Passerini condicionado por la amarilla”, analizó.
El tercer gol desató una emoción imposible de contener. “Cuando terminó el partido pensé enseguida en el barrio, en mi viejo que me llevaba a la cancha, en mi familia y en mis hijas, que siempre me piden que les lleve algo de Belgrano cuando voy a Córdoba”, señaló.
El ingreso de Belgrano a la Copa Libertadores
La histórica clasificación a la Copa Libertadores de América es otro de los sueños que ahora comienza a tomar forma para el pueblo pirata. “Es todo nuevo. La otra vez jugamos una Sudamericana y quedamos afuera rápido, pero ahora hay otra ilusión. Todavía seguimos festejando el campeonato, pero también empezamos a soñar con la Libertadores”, aseguró.
Rubén incluso se animó a una definición contundente sobre el presente del equipo cordobés. “Hoy somos el mejor equipo del fútbol argentino. No nos vamos a comparar con el Arsenal o el Barcelona, pero somos campeones igual que ellos. Ganamos el clásico después de tantos años, le ganamos a Central, a Independiente y después otra vez en la final”, destacó.
Antes de cerrar, dejó una frase que escuchó a la salida del estadio y que lo marcó. “Un señor me dijo: ‘Los partidos son para los chicos, los campeonatos son para los grandes’. Y me quedó grabada”.
El hincha también recordó el significado del número 68 para la parcialidad celeste. “Somos el 68% de Córdoba y el minuto 68 se festeja siempre en Alberdi porque en 1968 nació la primera gloriosa banda de Belgrano. Se nos tenía que dar”, concluyó.