Paula Soledad Eisenacht integró la primera cuaterna arbitral femenina del Torneo Federal A

La ramirense Paula Soledad Eisenacht alcanzó un hito histórico al formar parte de la primera cuaterna arbitral completamente femenina del Torneo Federal A.

Lunes 22 de Septiembre de 2025

Paula Soledad Eisenacht, de 34 años y oriunda de General Ramírez, Entre Ríos, alcanzó un hito histórico en el ámbito del arbitraje argentino al formar parte de la primera cuaterna completamente femenina del Torneo Federal A. Este acontecimiento, que marcó un antes y un después para el arbitraje femenino en el fútbol, ha sido considerado un gran paso hacia la visibilización de la mujer en un espacio históricamente dominado por hombres.

Eisenacht comenzó su carrera en el arbitraje hace más de una década y, a lo largo de estos años, ha ido consolidándose como una figura clave dentro de este ámbito. Aunque comenzó dirigiendo partidos en categorías menores y con pocos recursos, su perseverancia la llevó a ser reconocida dentro del circuito arbitral. Hoy en día, es una referente para las jóvenes que aspiran a seguir sus pasos, y su historia es un claro ejemplo de cómo el trabajo constante y la dedicación pueden abrir puertas en espacios donde la mujer no estaba acostumbrada a ser vista.

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La ramirense que hizo historia en el arbitraje argentino

Evelyn Romina Luján, Paula Soledad Eisenacht, Antonella Silvia Pajón y Dalma Pérez (2).jpeg

El partido que se jugó el pasado sábado 13, donde Defensores de Belgrano de Villa Ramallo venció como local por 3-1 a Crucero del Norte por la fecha 9 de la Reválida del certamen 2025, ha sido un símbolo de cambio. La cuaterna estuvo compuesta por Antonella Silvia Pajón (Liga de Fútbol de Pergamino) como jueza principal, acompañada por Evelyn Romina Luján (Liga Ischilín de Fútbol) y Dalma Pérez (Liga Cordobesa de Fútbol) como asistentes. La cuarta árbitra fue la ramirense Paula Soledad Eisenacht (Liga Departamental de Fútbol de Nogoyá), marcando un hito trascendente tanto para el arbitraje como para el deporte en general. Hasta el momento, las mujeres solían formar parte de cuaternas mayoritariamente masculinas, sin embargo, en esta ocasión, las cuatro árbitras presentes en el campo fueron mujeres.

El proceso de inclusión de las mujeres en el arbitraje del fútbol no ha sido sencillo. A pesar de los avances, la entrerriana reconoció que aún queda mucho por hacer. A lo largo de su carrera, ha tenido que enfrentarse a desafíos tanto en lo físico como en lo mental, pues el camino hacia la aceptación en un mundo eminentemente masculino no siempre ha sido fácil. Sin embargo, destacó la importancia de mantenerse fuerte, no solo en el plano físico, sino también en lo emocional y psicológico, áreas que muchas veces se pasan por alto.

El reconocimiento de su trabajo como árbitra y de sus logros, como el título de Árbitro Federal de Fútbol en Entre Ríos (del que fue pionera en la provincia), ha sido un paso significativo no solo para ella, sino también para las futuras generaciones de árbitras. Consciente de que el camino no es fácil, su consejo para las jóvenes que desean incursionar en el arbitraje es claro: no rendirse. Según ella, el apoyo en la salud mental, la constancia en el entrenamiento físico y el estudio del reglamento son fundamentales para llegar lejos en una profesión exigente y competitiva.

La lucha por la igualdad de género en el arbitraje es una tarea que continúa, y sus logros son prueba de que, con esfuerzo y dedicación, las mujeres pueden hacer historia en este deporte. Su participación en el Torneo Federal A es solo el comienzo de lo que promete ser una nueva era para el arbitraje femenino en Argentina, una era en la que las mujeres ya no son una excepción, sino una parte fundamental del arbitraje nacional.

Este avance, si bien es una muestra del progreso logrado, también subraya la importancia de continuar abriendo puertas y visibilizando el rol de la mujer en todos los aspectos del fútbol. Al igual que ella, muchas otras seguirán sumando pasos hacia la igualdad, construyendo un futuro más inclusivo y representativo en el deporte.

Paula Soledad Eisenacht dialogó con Diario UNO

En diálogo con UNO, Paula compartió su emoción por haber integrado una cuaterna completamente femenina en el Torneo Federal A, destacando que, aunque todavía falta mucho por hacer, cada logro es una muestra de que las mujeres pueden romper barreras en un espacio históricamente dominado por hombres. En una charla sincera, reflexionó sobre los desafíos que ha enfrentado, la importancia de la resiliencia y su compromiso con visibilizar el rol de la mujer en el arbitraje, un ámbito que debe seguir evolucionando hacia la igualdad.

—¿Qué significado tiene para vos haber integrado la primera cuaterna femenina en el Torneo Federal A?

—La palabra que utilicé bastante, en cuanto a haber sido una de las cuatro mujeres que estuvo en ese partido, fue honor. Hace un par de años veía este tipo de cosas y las sentía muy distantes. Por eso, cuando aparecieron las fotos del partido, ahí fue donde realmente lo dimensioné. Sentí como si, de algún modo, hubiera llegado a ese lugar que antes solo miraba desde afuera.

—¿Qué importancia le das a ese hito para visibilizar el rol de la mujer en el arbitraje?

—Lo llamativo de este caso es que la cuaterna estuvo formada totalmente por mujeres, lo que lo convierte en un hecho histórico, y ojalá que esto sea una puerta para que se abran otras más, tanto para mí, para las chicas que estuvieron en el partido conmigo, como para todas las mujeres que están en el arbitraje. Quienes están más arriba, hablo de las mujeres en este caso, nos allanaron el camino. Es un poco fruto de ellas, y espero que nosotras, a su vez, estemos allanando aún más el camino para las chicas que vienen detrás.

—¿Cómo fue abrirte paso en un espacio históricamente dominado por hombres?

—La realidad es que es un trabajo de hormiga. En lo personal, hace 13 años que estoy en el arbitraje y empecé desde muy abajo, con las categorías de los más chicos, como planillera en futsal, y de a poco fui creciendo. Hace unos años, cuando una entraba a una cancha, la gente se sorprendía al ver a una mujer. Hoy, después de lo que pasó, eso ya no sucede. Así que creo que de a poco vamos ocupando terreno. Aunque no es fácil, nada fácil. Hay que estar muy fuerte físicamente y también estudiar mucho. Pero, sobre todo, hay que estar fuerte de la cabeza, porque muchas veces eso es lo más difícil de manejar.

—¿Sentís que cada vez hay más aceptación hacia las árbitras o todavía queda mucho por cambiar?

—Creo que cada vez hay más aceptación, aunque también queda mucho por cambiar. Nosotras siempre decimos que no queremos más, sino lo mismo. De hecho, me pasa cuando salgo a la cancha con tres compañeros. Siempre les digo que quiero que me traten como una integrante más.

—Considerando que fuiste la primera mujer en obtener el título de Árbitro Federal de Fútbol en Entre Ríos, ¿qué consejos les darías a las chicas que sueñan con seguir tus pasos y alcanzar lo que vos lograste?

—La verdad es que he tenido muchos tropiezos duros en todos estos años. Muchas veces estuve cerca de colgar el bolso, de colgar los botines, como dicen los jugadores. Por eso, hay que estar fuerte de la cabeza, cuidar la preparación física y también estudiar el reglamento. En lo personal, me ha ayudado ocuparme de eso, y también contar con un equipo, lo cual es fundamental para no aflojar. No es un camino fácil, y al principio también me parecía muy lejano. Al ver las fotos de otras chicas, pensaba en cuándo podría llegar a estar en ese lugar. Hoy puedo decir que estoy ahí, y creo que si yo lo pude lograr, cualquiera puede hacerlo. A las chicas les diría que no aflojen, que busquen apoyo en nosotras o en quienes consideren referentes, porque entre todas podemos ayudarnos y abrirnos camino en este ámbito que históricamente ha sido de hombres.