Marcelo Fuentes: "Queda la amargura por el final"

Marcelo Fuentes reconoció la amargura tras la derrota sobre el final ante Chacarita. El Funebrero se acercó a solo un punto del Rojinegro.

14:02 hs - Lunes 05 de Octubre de 2026

El empate parecía escrito. Patronato había resistido, había competido y, con un hombre menos, había logrado sostenerle el pulso a Chacarita en una verdadera final por la permanencia. Pero cuando el partido se encaminaba al último suspiro, apareció la jerarquía individual de Mauricio Cuero para quebrar el cero y dejar al equipo de Marcelo Fuentes con las manos vacías.

El 1-0 en Villa Maipú, por la 32ª fecha de la Primera Nacional, significó un duro golpe para el Rojinegro. No sólo porque la derrota llegó en tiempo adicional, sino porque el Funebrero logró descontarle terreno en una pelea que tiene a ambos equipos separados apenas por un punto. El conjunto de barrio Villa Sarmiento, de todos modos, continúa fuera de la zona de descenso directo. Pero la distancia es mínima y cada fecha adquiere carácter de final.

El análisis de Marcelo Fuentes

“Queda la amargura por el final”, reconoció Fuentes después del encuentro. Y su frase sintetizó el sentimiento rojinegro. El entrenador entendió que su equipo había hecho un partido inteligente ante un rival que sabía que una victoria le permitía acercarse peligrosamente en la tabla.

El primer tiempo dejó una de las principales preocupaciones para el DT. Patronato no logró encadenar pases y pasó demasiado tiempo corriendo detrás de la pelota. Por eso, en el entretiempo, Fuentes movió el tablero: Benjamín Bravo y Santiago Piccioni ingresaron por Juan Barinaga y Valentín Pereyra.

La búsqueda fue clara. “Estábamos con un problema de poco manejo de pelota y necesitábamos un poco más de fortaleza física en el mediocampo”, explicó. La intención fue darle otra consistencia al equipo y, al mismo tiempo, sumar variantes ofensivas. Los jugadores externos podían convertirse en delanteros para acompañar a Renzo Reynaga.

Patronato nunca renunció a la búsqueda. Incluso cuando las circunstancias lo obligaron a adoptar recaudos defensivos, Fuentes rechazó la idea de que su equipo simplemente se haya refugiado.

“Una cosa es meterse atrás. Si tenés capacidad de manejo podés sostenerlo arriba”, argumentó. Y detalló que, sobre el cierre, el equipo terminó con una línea de cinco, un volante por delante y jugadores ofensivos abiertos. “Casi jugamos con cuatro delanteros”, graficó.

El Rojinegro también tuvo sus oportunidades para quedarse con algo más. Franco Meritello estuvo cerca después de un tiro libre lateral, mientras que Alan Sosa volvió a responder ante algunos remates de media distancia de Chacarita.

El golpe que le da vida a Chacarita

Cuando el empate parecía sellado, Mauricio Cuero recibió, encontró el espacio para imponer su capacidad en el uno contra uno y terminó resolviendo la historia. El partido moría en tablas. Chacarita, sin embargo, tuvo la última palabra.

“Hasta que no suena el silbato, no se termina”, admitió Fuentes, quien atribuyó la definición a una cuestión de jerarquía individual. “Son detalles que a veces no se pueden controlar. Son capacidades individuales de los jugadores”, señaló.

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La expulsión de Joaquín Barolín también condicionó el tramo final. El entrenador consideró que su futbolista fue a disputar la pelota y prefirió no emitir un juicio definitivo sobre la decisión arbitral: “Él interpretó que fue plancha. Tendría que volver a observar la jugada”.

La ventaja de estar fuera de zona de descenso

La derrota dejó a Patronato nuevamente mirando de reojo la tabla. Sigue por encima de la zona roja, pero Chacarita quedó a apenas un punto. El margen de error se achica y el calendario ya no ofrece partidos para distraerse.

“Estamos por arriba de la zona roja y tendremos que salir a jugar una final el fin de semana”, afirmó Fuentes.

La frase vuelve a instalar la realidad del Rojinegro. A esta altura del campeonato, cada encuentro es una final. Y el próximo tendrá nuevamente al Grella como escenario y la obligación de recuperar los tres puntos.

“Son todas finales y esto se termina cuando lo numérico te ponga en determinado lugar”, sostuvo el DT.

El golpe de Villa Maipú dolió por la forma y por el momento. Patronato hizo buena parte del trabajo, resistió con diez y estuvo a segundos de llevarse un punto valioso. Pero Cuero apareció cuando el reloj se consumía y dejó al Rojinegro otra vez al borde del precipicio.

Ahora no hay demasiado tiempo para lamentarse. Fuentes lo sabe y lo dejó claro: “La tranquilidad la da ganar los partidos. Tendremos que ir el fin de semana a sumar de a tres en casa”.