Maquinita Martínez, el runner de puños apretados

Mientras transita la última etapa de su carrera como boxeador profesional, Marcos Martínez ha incursionado en otra disciplina, la maratón.

07:24 hs - Sábado 31 de Octubre de 2026

Cuando transita el último tramo de su carrera como boxeador profesional (algo que lo ha reconocido él mismo) y se entrena a la espera de que le surja un combate antes de fin de año, el paranaense Marcos Maquinita Martínez encontró en otra disciplina una nueva pasión, la cual lleva adelante con compromiso y responsabilidad.

Desde hace más de un año, Maquinita corre carreras de maratón. A su primera competencia se anotó de manera independiente, preparándose por su cuenta para comprobar si le gustaría o no la actividad. Y no sólo que le gustó, sino que obtuvo el primer lugar en su categoría, lo que lo motivó a ir por más.

Por eso, desde hace unos meses se prepara junto con un grupo de corredores consagrados y tiene como anhelo poder realizar las competencias de fondo, de 42 kilómetros. Este entrenamiento además le sirve como complemento para el pugilismo.

Su incursión en la maratón

Maquinita recibió a UNO y contó cómo fue su llegada al mundo runner.

“Fue algo que siempre me gustó, disfrutaba de salir a correr. Soy vecino de Elías Uner y veía que sacaba a correr a su hijo cuando era chiquito. Me llamaba la atención la postura que tenía el chico para correr, su buena técnica, y se lo comentaba a Lore, mi señora, pero no pasaba más que eso. Cuando retomé mi carrera después de siete años, quería hacer otra cosa, algo que sea nuevo para mí. Si bien las maratones me gustaban, no me animaba porque no conocía mucho del tema. Hasta que el año pasado me anoté en la primera, que fue la de la iglesia San Agustín. Me gustó y disfruté el sufrimiento que te genera, porque siempre me gustó exigir mi cuerpo al límite. Además, me fue bien ya que salí primero en la categoría entre 30 y 34 años”, contó Martínez.

Luego, agregó: “Pablo Carussi, un profe de la Escuela Municipal de atletismo, me invitó a sumarme a su grupo, pero me quedaba muy lejos, a trasmano. Fui un par de clases, pero me costó articular con mi entrenamiento de boxeo y las clases que doy en mi gimnasio, por lo que no continué. Mientras seguía participando de maratones y en una me crucé con mi vecino Elías. Yo sabía que él es un referente de esta actividad, por lo que le pregunté si podía sumarme a entrenar con él y me dijo que sí. Así que me fui incorporando de a poco y ahora salgo a correr todos los días. Además, su hijo Ismael, al que yo había visto correr cuando era un chico, me preguntó si doy clases de boxeo y le dije que sí, así que los jueves viene a mi gimnasio a practicar”.

“Yo me considero bruto para correr, bastante tosco diría –reconoció–, mientras que los veo a ellos con una técnica depurada, como pisan y mantienen su postura. Pero de a poco voy corrigiendo y mejorando algunas cosas. Me cuesta correr en las pendientes y, aunque canse más, me siento más cómodo en subida. Además, lo complemento como otro turno de entrenamiento que me sirve para mi carrera como boxeador y, también, lo incorporé como un hábito en mi día a día. Cuando cuelgue los guantes me gustaría continuar con las maratones, llegar a los 21 y 42 kilómetros. Pero esto es paso a paso y, mientras tanto, me anoto a la mayoría de las carreras que puedo. Además de sentir que voy progresando, me gusta mucho el grupo que tenemos, con compañeros que me apoyan un montón y eso me entusiasma para seguir metiéndole para adelante”.

Al ser consultado sobre cómo organiza sus días para cumplir con sus respectivos compromisos, Marcos detalló: “a la mañana realizo el entrenamiento físico, a la siesta todas las cuestiones técnicas de boxeo y, alrededor de las 17, salimos a con los chicos de runner. Ellos, que viven a tres cuadras de mi casa, me pasan a buscar y salimos. Los entrenamientos no son todos iguales y en el grupo cada uno entrena a su ritmo. Hacemos 10, 12 o 15 kilómetros tranquilos, después pasadas de 4.500 metros a umbral, que no es tan tranquilo; y después las pasadas 3.000 metros con un ritmo alto, que es algo que me sirve para el boxeo por el ahogo que genera. Me cuesta, pero que lo necesito. Los sábados hacemos un fondo de 16 o 18 kilómetros. Ha sido un complemento muy bueno para el boxeo porque, de aire, me siento como para poder pelear dos peleas de 12 rounds. También me gusta que me saca del foco del boxeo, son momentos que mi mente está en otra cosa y me despeja. Además, como tengo tendencia a engordar, me preocupaba lo que podía pasar cuando deje el boxeo. Y este es un estilo de vida que pienso continuar cuando me retire”, cerró.

Maquinita Martínez corre este sábado en Crespo

Marcos Martínez correrá este sábado su última carrera de la temporada 2026. El boxeador es uno de los 380 inscriptos a la Maratón de la Avicultura en Crespo se realizará desde las 17, en el Parque del Lago (ubicado en el acceso principal a la localidad), como antesala de una nueva edición de la Fiesta Nacional de la Avicultura. Maquinita participará de la prueba competitiva, de 10 kilómetros.