La patinadora de Atlético Echagüe Club, de 14 años, representará a la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Figuras Obligatorias en Chicago, Estados Unidos.
Martes 15 de Septiembre de 2026
Manuela Borghello Pacher tiene 14 años y comenzó a practicar patín cuando tenía apenas cinco. Después de años de entrenamiento, esfuerzo y competencias, la representante de Atlético Echagüe Club afrontará desde este viernes 18 su primer Mundial de Figuras Obligatorias, que se desarrollará hasta el domingo 20 en Chicago, Estados Unidos. Será una de las dos entrerrianas que participarán del certamen.
Para llegar hasta allí Manuela debió ubicarse entre las tres mejores en diferentes competencias nacionales para sumar los puntos necesarios en el ranking que finalmente determinó su convocatoria a la Selección Argentina. “Para poder clasificar al Mundial tuvimos que hacer varios torneos nacionales, evaluativos y revisiones, en los que había que quedar en el top 3 en los nacionales. Después sale un ranking que dice si clasificás”, explicó la joven patinadora a UNO.
La disciplina en la que competirá se denomina Figuras Obligatorias. Se trata de una especialidad en la que las patinadoras realizan diferentes recorridos y giros sobre círculos dibujados en el piso, siguiendo con precisión las líneas y buscando la mayor calidad técnica posible.
En Chicago, Manuela competirá de manera individual y será su primera experiencia mundialista. Por eso, lejos de ponerse una presión extra por el resultado, tiene claro qué quiere llevarse de esta experiencia. “Es el primer Mundial, así que ir a disfrutarlo y poder mostrar otra vez todo lo que entrenamos”, contó.
También quiere conocer un escenario completamente diferente al que está acostumbrada. “Primero ir a ver cómo es, el ambiente y cómo me siento en la pista, y nada, disfrutarlo”, señaló.
La clasificación al Mundial no había sido el objetivo inicial de la temporada. De hecho, la entrenadora de Manuela, Lucía Kindebaluc, contó que el trabajo con sus alumnas comenzó con otra premisa: alcanzar el máximo rendimiento posible de cada una. “Nosotros no trabajamos con el objetivo de un Mundial. Trabajamos, sinceramente, con lograr el máximo rendimiento de cada una, sacar el mayor provecho a cada una”, explicó la profesora, que trabaja tanto en Atlético Echagüe Club como en el Club Atlético Sarmiento de Crespo.
Manuela afronta su primer año en la categoría Cadete, por lo que también se trataba de una temporada de adaptación a nuevas figuras y exigencias. Lo mismo ocurrió con Emma Schmidt, la otra representante entrerriana que viajará al Mundial y que también es entrenada por Kindebaluc. “En el caso de Manuela, es su primer año en Cadete. Era un año a prueba porque tiene figuras nuevas, cosas nuevas para hacer en competencia. Y en el caso de Emma también es su primer año en la categoría. La verdad es que no nos esperábamos la clasificación al Mundial porque tampoco trabajamos para eso”, contó Lucía.
Sin embargo, los resultados terminaron llegando como consecuencia del trabajo. Desde fines de enero y principios de febrero, el grupo de alto rendimiento que conduce la entrenadora lleva adelante clases particulares, entrenamientos adicionales y jornadas que pueden extenderse durante cinco horas. De todas las patinadoras de ese grupo, solamente Manuela y Emma consiguieron la clasificación mundialista. “Esto no empezó la semana pasada o la anterior, ni con la clasificación. Empezó desde febrero. Es perseverancia y trabajo diario”, remarcó Kindebaluc.
Dos entrerrianas en Chicago
Manuela no estará sola en esta aventura. Viajará junto a la delegación argentina, acompañada además por su mamá y su profesora. En el mismo Mundial estará Emma Schmidt, representante de Sarmiento de Crespo, también bajo la conducción de Kindebaluc. “Son las únicas dos patinadoras de Entre Ríos que lograron clasificar a este torneo internacional”, resaltó la entrenadora.
La presencia de ambas también representa un crecimiento para el patinaje entrerriano, que en los últimos años viene consiguiendo resultados importantes en diferentes disciplinas. Kindebaluc destacó especialmente el trabajo de la Federación Entrerriana de Patín y el acompañamiento económico que brinda a los deportistas. En ese sentido, la profesora puso en valor el esfuerzo de las familias, que afrontan los costos que implica competir en el alto rendimiento y viajar al exterior. “Quiero agradecerles a los papás de Manu y a la mamá de Emma, que hacen un esfuerzo enorme para que ellas hoy estén compitiendo a este nivel. Realmente los costos son muy elevados y ellos lo están solventando y dando todo para que las nenas puedan lograr sus objetivos”, expresó.
La entrenadora también subrayó que la clasificación de las dos jóvenes no significa que el resto del grupo haya quedado atrás. Para ella, el proceso es individual y cada patinadora tiene sus propios tiempos. “Hay nenas que este año no clasificaron a nada y no pasa nada, porque su mayor versión va a llegar el año que viene capaz. El foco está puesto no en una clasificación, no en una medalla, sino en lograr la mejor versión de cada una”, cerró Kindebaluc.