La ilusión de Deportivo Máquina se convirtió en historia

Deportivo Máquina se coronó campeón del Nacional Copa de Oro. "Fue soñado que se diera en Paraná", afirmaron.

17:16 hs - Lunes 15 de Junio de 2026

El paso del tiempo no detiene la emoción en Deportivo Máquina. El 6 de junio el Rojo escribió el capítulo final del torneo más importante de su historia. El desenlace fue el que tantas veces soñaron las jugadoras. Esta vez, ese deseo se transformó en realidad y les permitió abrazarse con la historia.

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Máquina, el equipo que dominó las primeras competencias oficiales en el ámbito de la Asociación Paranaense de Fútbol de Salón (APFS) y que en la temporada 2025 se coronó campeón provincial, sumó un nuevo trofeo a sus vitrinas al conquistar el Torneo Nacional de Clubes Copa de Oro, disputado en Paraná. “Todavía no me alcanzan las palabras para describir lo que vivimos”, afirmó Ayelén Gillij, símbolo del flamante campeón, en diálogo con Ovación.

“Fue una semana tremenda, inolvidable. Todavía nos mandamos mensajes y las redes siguen más activas que nunca. Somos campeonas nacionales y eso significa muchísimo”, relató Paola Velázquez, quien retrocedió en el tiempo para repasar los diferentes escenarios que atravesó el equipo antes de levantar el trofeo en el gimnasio cubierto del parque Enrique Berduc.

“Pasamos por distintos momentos: recibimos cachetazos y también disfrutamos instantes muy lindos. Que se haya dado este título nos lleva a pensar que era para nosotras. Al final estaba escrito algo hermoso”, agregó.

Campeonas en Paraná

La conquista tuvo una carga emotiva especial por haberse concretado en la ciudad, con el respaldo de familiares, amistades y de toda la comunidad. “Fue soñado que se diera acá, rodeadas de tanto amor. Sentir todo lo que vivimos durante esa semana, recordar diferentes pasajes y reírnos. Queríamos quedarnos a vivir en esos días. Era como anticipar algo que sentíamos que iba a suceder”, indicó Ayelén.

“Encaramos este torneo buscando lo máximo. Después, cuando arrancó la competencia, nos fuimos poniendo en sintonía y empezamos a evaluar si realmente era posible. Desde el primer día sentimos una energía especial en el cuerpo técnico y en la gente que nos acompañó. Era tan alta la energía que vimos posible el título. Y se dio como lo queríamos”, resaltó Eva Cacciabue.

El sueño siempre estuvo presente. En esta oportunidad, el anhelo de Máquina se convirtió en realidad. “La ilusión siempre está. Nos esforzamos y entrenamos con la expectativa de estar ahí arriba. Esta vez estábamos convencidas de que no se nos iba a escapar”, confesó Paola.

En la misma línea, agregó: “La final fue el primer partido del torneo en el que nos tocó estar abajo en el marcador. Incluso nos pasó en la definición por penales. Sin embargo, siempre tuvimos la sensación de que íbamos a revertir la situación. Nunca pensamos que se nos iba a escapar. Entendíamos que todavía teníamos tiempo para darlo vuelta”.

Eva, que falló su remate en el inicio de la tanda de penales, se aferró a sus compañeras. “Estábamos tan fuertes de la cabeza que pudimos modificar el resultado. Tal vez en otro momento hubiéramos flaqueado un poco y se nos escapaba. Pero en ese instante estábamos muy consolidadas. No había manera de que se nos fuera de las manos”.

La bandera de Deportivo Máquina

La buena energía es una de las principales banderas de Máquina. Cuando todo fluye con naturalidad, el equipo compite con sus mejores armas. Por eso suele alcanzar sus mejores rendimientos en competencias con las características de los torneos nacionales.

“En el torneo local nos juntamos una hora antes del partido y jugamos una vez por semana. En cambio, en los nacionales compartimos varios días con personas que están en la misma sintonía, con el mismo objetivo y el mismo amor por esto. Ahí aparece una cuestión que podríamos llamar mística. En Máquina hay mucho sentido de pertenencia, amor y ganas de salir adelante. En el torneo local quedamos eliminadas en cuartos de final jugando muy bien. En el Nacional tuvimos un nivel superior que hasta nos sorprendió. Quedamos impactadas porque mostramos una versión mejorada. Jugamos seis partidos en una semana y mantuvimos el mismo nivel, más allá del desgaste físico”, describió Ayelén.

El hecho de que la competencia se desarrollara en Paraná les permitió a las jugadoras mantener gran parte de su rutina habitual. Sin embargo, planificaron el torneo con un marcado profesionalismo y no dejaron detalles librados al azar.

“Sumamos un kinesiólogo a la estructura, nos encargamos de tener una vianda para cenar todas juntas y conseguimos espacios para realizar movimientos regenerativos. Todas las mañanas los profes nos enviaban mensajes para consultar si teníamos alguna dolencia o molestia física. Y si bien cada una continuaba con sus trabajos, tratamos de enfocar toda nuestra atención en el torneo a partir de las 17. Estuvo todo muy bien diagramado y profesionalizado”, destacó Eva.

El compromiso con la causa, la unión de un grupo consolidado y el respaldo de la comunidad les permitieron vivir una semana soñada. Las chicas de Máquina ingresaron a la galería de campeonas nacionales, sostuvieron al futsal femenino paranaense en lo más alto y adquirieron el impulso necesario para afrontar los próximos desafíos: coronarse campeonas locales en el segundo semestre del 2026.