Con gol de Lautaro Di Lollo, Boca venció 1-0 a River en La Bombonera, en un Superclásico marcado por las expulsiones de Martínez Quarta y Montiel.
15:02 hs - Domingo 01 de Noviembre de 2026
Boca Juniors se impuso con autoridad ante River Plate en una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino. En una Bombonera colmada y con un clima de enorme expectativa, el conjunto xeneize consiguió una importante victoria por 1-0, en un partido intenso, disputado y condicionado por dos expulsiones que terminaron marcando el desarrollo del encuentro.
El equipo local mostró determinación desde el comienzo, asumió el protagonismo y supo aprovechar las circunstancias favorables para quedarse con un triunfo de enorme valor ante su eterno rival. La conquista de Lautaro Di Lollo, de cabeza, fue suficiente para establecer la diferencia en el marcador, aunque Boca contó con otras oportunidades para ampliar la ventaja.
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Boca festejó ante River: Di Lollo marcó el gol del triunfo en una tarde de expulsiones
El primer tiempo tuvo un punto de inflexión muy temprano. A los 10 minutos, el árbitro Nicolás Ramírez, luego de ser convocado por el VAR para revisar una infracción de Lucas Martínez Quarta sobre Miguel Merentiel, decidió expulsar al defensor de River por impedir una ocasión manifiesta de gol. La decisión generó repercusiones y obligó al entrenador visitante a modificar rápidamente la estructura defensiva.
Con un futbolista más, Boca comenzó a manejar mejor los espacios, adelantó sus líneas y encontró mayores posibilidades para atacar. River, en tanto, debió reorganizarse y realizar una modificación para cubrir el lugar que había quedado vacante en la defensa, con el ingreso de Lautaro Rivero en reemplazo de Lucas Beltrán.
La superioridad numérica comenzó a reflejarse en el desarrollo. Boca ganó terreno, presionó sobre la salida del adversario y generó situaciones que pusieron en dificultades al fondo millonario. Santiago Ascacibar, Sebastián Villa y los hombres de ataque participaron de las principales aproximaciones del conjunto local.
La apertura del marcador llegó a los 26 minutos. Sebastián Villa ejecutó un preciso tiro de esquina desde la derecha y Lautaro Di Lollo apareció en el área para conectar un contundente cabezazo. El defensor logró desprenderse de su marca y superó la resistencia de Rivero para establecer el 1-0, desatando el festejo de toda La Bombonera.
Con la ventaja a su favor, Boca continuó buscando espacios y estuvo cerca de ampliar la diferencia. River intentó responder mediante algunas acciones aisladas, aunque le costó encontrar profundidad y construir situaciones claras frente al arco defendido por el conjunto local.
En el complemento, Boca mantuvo la iniciativa y volvió a generar peligro. River, con un hombre menos, procuró sostenerse defensivamente y encontrar alguna oportunidad para llegar al empate. Sin embargo, el panorama se complicó todavía más para el equipo de Núñez.
A los 33 minutos de la segunda etapa llegó una nueva expulsión. Gonzalo Montiel cometió una dura infracción sobre Lautaro Blanco y Nicolás Ramírez no dudó en mostrarle la tarjeta roja. De esta manera, River quedó con apenas nueve futbolistas en el campo de juego, una situación que condicionó seriamente sus posibilidades de recuperación.
Con dos hombres de ventaja, Boca dispuso de mayores espacios y buscó aprovecharlos para liquidar el encuentro. El entrenador realizó modificaciones, entre ellas el ingreso de Enner Valencia y Alan Velasco, con la intención de renovar el ataque y sostener la presión sobre una defensa visitante cada vez más exigida.
El Xeneize tuvo oportunidades para ampliar el resultado. Una de las más claras llegó a través de Sebastián Villa, quien recuperó la pelota ante Otamendi, quedó mano a mano y definió sin precisión. Más tarde, Alan Velasco sacó un remate desde media distancia que terminó impactando contra uno de los postes, en una acción que estuvo muy cerca de convertirse en el segundo tanto local.
River, pese a la adversidad, intentó resistir y evitar una diferencia mayor. Con nueve jugadores, el Millonario apostó al esfuerzo colectivo y a mantener el orden defensivo, mientras Boca continuaba manejando el ritmo del partido y buscando espacios para sentenciar la historia.
El pitazo final encontró a Boca celebrando una victoria de enorme significado ante su clásico rival. El conjunto de La Ribera fue efectivo en el momento indicado, aprovechó la superioridad numérica y sostuvo el dominio durante buena parte del encuentro. Lautaro Di Lollo, con su cabezazo, se convirtió en el autor del gol que definió una nueva edición del partido más esperado del fútbol argentino.
La Bombonera vivió una tarde de festejos, tensión y polémicas, en un Superclásico que tuvo dos expulsiones, un gol decisivo y numerosas situaciones de peligro. Boca consiguió imponer sus condiciones y se quedó con un triunfo que fortalece su presente y alimenta la ilusión de sus hinchas en la recta decisiva del Torneo Clausura.
Una victoria con autoridad, ante el rival de toda la vida, en el escenario más emblemático y con el respaldo de una Bombonera que volvió a celebrar un Superclásico inolvidable.