Una investigación global destapó maniobras irregulares, controles adulterados y uso de sustancias prohibidas con castigos inusualmente severos.
Miércoles 13 de Mayo de 2026
El rugby internacional quedó sacudido por una trama sin precedentes tras confirmarse un sistema organizado de doping dentro del seleccionado de Georgia, que derivó en sanciones extremas impulsadas por World Rugby y la Agencia Mundial Antidopaje.
El origen del caso se remonta a controles fuera de competencia previos al Mundial 2023, cuando análisis de laboratorio detectaron inconsistencias en muestras de orina que no pudieron explicarse por fallas técnicas. A partir de allí, se activó un proceso conjunto con estudios genéticos y revisión de pruebas almacenadas.
Las conclusiones de la investigación revelaron que, además del consumo de sustancias prohibidas, se había montado un mecanismo coordinado para burlar los controles, que incluyó sustitución de muestras: “Las investigaciones incluyeron testeos selectivos, análisis genéticos y la verificación cruzada de muestras históricas”.
Hasta 11 años de suspensión para jugadores de Georgia por "doping sistemático"
Entre los sancionados aparece Merab Sharikadze, quien recibió la pena más dura, 11 años de inhabilitación. También fueron castigados Giorgi Chkoidze (6), Lasha Khmaladze (3), Miriani Modebadze (3), Otar Lashkhi (3) y Lasha Lomidze (nueve meses), además de la médica Nutsa Shamatava, suspendida por nueve años. Varios de los implicados habían sido parte de un triunfo histórico ante Gales en 2022, lo que suma impacto deportivo al escándalo que golpea la credibilidad del equipo europeo.
Desde World Rugby remarcaron la necesidad de reforzar los controles para preservar la transparencia. “La integridad de nuestro deporte depende de la transparencia y el cumplimiento del código antidopaje”, expresaron en un comunicado oficial.
El caso ya es considerado el mayor escándalo colectivo en el rugby de la región y obligará a revisar los protocolos de análisis, almacenamiento y trazabilidad de muestras en el futuro cercano. Con las sanciones confirmadas y los expedientes cerrados, Georgia quedó bajo la lupa internacional, mientras la disciplina evalúa el impacto de un episodio que expuso fallas estructurales en los sistemas de control.
Gentileza: TyC Sports