Miércoles 05 de Octubre de 2022
La suba de tasas del Banco Central de la República Argentina para desincentivar las compras de divisas e intentar sostener la demanda de pesos en medio de inflación mensual, a través de inversión en los plazos fijos, impacta por otro lado en el costo de financiación de las tarjetas de crédito.
En este marco, Visa y Mastercard informaron a sus clientes que desde esta semana aumentó el costo de financiarse con planes de entre dos y 24 cuotas. De este modo trepó al 320% el costo financiero total. En el caso del programa Ahora 12, que es exclusivo para las tarjetas bancarias, sigue siendo más conveniente la financiación, pero no quedó exento de un aumento en las tasas: la tasa nominal del 59% que tenía pasó a ser del 64%.
Que financiarse sea más caro afecta sobre todo a quienes solo pueden pagar el mínimo de la tarjeta o necesitan pedir un préstamo personal, que en el contexto actual es una situación cada vez más habitual entre las familias, habida cuenta de la marcada pérdida del poder adquisitivo, que genera que los ingresos sean insuficientes para los costos de vida y se termine por recurrir al endeudamiento.
En este marco, se estima que siete de cada 10 argentinos están endeudados, según un informe que emitió meses atrás la consultora Taquión, el cual remarca que esta situación se genera en muchos casos meramente por adquirir alimentos y bebidas.
Al margen de quienes se ven perjudicados al optar por hacer el pago mínimo por la alta tasa de interés actual que se va a aplicar al saldo que se difiere, quienes caen en mora se llevan la peor parte.
Y sobre este segmento, los damnificados en mayor medida son los que tienen una tarjeta no bancaria por no calificar para otra opción y, en esos casos, los costos suelen ser más altos todavía.
Tal es el caso de Roberto, un paranaense que es la segunda vez que se atrasa en el pago de una popular tarjeta financiera, a la que usó hace poco para comprarle un par de zapatillas a su hijo y reemplazar las que ya no le andaban y estaban rotas, además de utilizarla habitualmente para las compras del supermercado cuando llega mediados de mes y ya no queda ni un resto de su salario, que cada vez alcanza menos.
Esta vez debe pagar sí o sí para que la mora no le complique aún más su situación financiera, y le pidió ayuda a un conocido para que le preste el total de lo adeudado en el mes –todavía le quedan aún varias cuotas a futuro– porque los intereses que le cobran abonando el mínimo y refinanciando el saldo son exorbitantes: hoy debe 94.132,38 pesos. Como opción amable, tiene la posibilidad de hacer una entrega de 75.287,72 pesos y dos cuotas sin interés de 9.422,33 pesos. Pero si se inclina por entregar el mínimo de 11.300 pesos y el resto en 11 cuotas de 12.416,57, terminará por pagar 147.882,27, es decir, 53.749,89 pesos más que lo que debe hasta hoy.
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El suyo no es un caso aislado, sino que refleja uno de los tantos miles de quienes se enredan en la maraña de las deudas en este complejo sistema.
Sucede que en los últimos meses, el pago con tarjeta de crédito se extendió a más comercios de Paraná. Incluso se eligen financiar compras que son de consumo inmediato, como la de los alimentos.
Más uso del plástico
Si bien la realidad es diferente en cada barrio y en los distintos rubros, la mayoría de los propietarios de negocios locales coincide en que “se ve menos efectivo” y que, al margen de un mayor uso de la tarjeta de débito, aumentaron los pagos con tarjetas de crédito, ya sea por necesidad o porque “los clientes aprovechan promociones bancarias”.
Sobre este tema, César Fontana, propietario de un reconocido supermercado de Paraná, aseguró a UNO: “Se nota mucho el uso de la tarjeta de crédito; el pago en efectivo se ve menos. Están las tarjetas bancarias, pero también las financieras: está creciendo el uso de Tarjeta Naranja y la que se impone en la provincia es la Sidecreer”.
“La gente suele aprovechar cuando hay promociones en tres cuotas sin interés y es uno de los motivos por lo que el uso de la tarjeta de crédito está predominando hoy en día”, dijo, y a la vez observó: “Alrededor de un 75% de las ventas se hacen a través de tarjetas y mutuales y solo un 25% en efectivo”.
Por otra parte, señaló que Sidecreer tiene hasta 12 cuotas, son con recargo, y sostuvo que no es habitual que se hagan planes tan largos en las compras de supermercado, aunque admitió que sí suelen haber operaciones en seis cuotas.
También señaló que los pagos diferidos se hacen para las compras del mes, pero también “para las del día”, es decir, para el consumo diario. Y acotó: “Es increíble la faltante de billetes físicos que hay”.
En una popular carnicería de avenida Ramírez, uno de sus trabajadores, de nombre Rodrigo, analizó: “En nuestro negocio se ve un uso normal de la tarjeta de crédito en cuanto a la cantidad de operaciones, pero sí notamos que más gente aprovecha para pagar en tres cuotas no solo las compras más grandes, sino las chicas, que en nuestro rubro suman 5.000 o 6.000 pesos por ejemplo si llevan algo para una reunión”. Asimismo, notó: “En este negocio en particular vemos más tarjetas bancarias y no tanto financieras”.
Mario Sarli, integrante del Centro de Almaceneros de Paraná y comerciante de la zona sur de la ciudad, comentó también que las tarjetas bancarias son las que generalmente usan sus clientes. “En la zona donde estoy, es todo tarjeta bancaria. Lo que más se advierte es el pago con débito, que será un 60% del total de las compras, y 40% con crédito, que en mi caso no trabajo cuotas, es un solo pago. Y tengo algunas promociones de tarjetas, como la de Banco Nación los sábados, que le hace descuento a los clientes”, expresó.
En rubros como indumentaria o calzado, también es creciente el pago financiado. Rocío Basso, propietaria de una tienda en calle Almafuerte desde hace casi 24 años, indicó a UNO: “La tarjeta se usa y bastante. En débito mantengo el mismo precio y en un pago con crédito también, pero en tres cuotas yo le aplico el 20% de recargo, porque sino no se puede trabajar. En seis pagos directamente no financio, porque es un montón lo que te sacan de comisión los bancos en ese caso, el porcentaje es abismal, del 140%, y se lo tengo que trasladar al cliente”.
Daniel Luna, propietario de un local de indumentaria unisex en la zona céntrica de Paraná, coincidió: “La gente está comprando más con tarjeta de crédito hoy en día, hay pocas ventas de contado efectivo, por más que se hace descuento con esa modalidad. Principalmente financia en Ahora 3, porque es una opción sin interés, al que lo absorbo yo para poder tener ventas. Y en el caso del Ahora 12, no se está usando, porque es alto el interés. Cada comercio es distinto, algunos tienen convenios con bancos, otros no”.
Marcelo Ruggeri, encargado de dos locales del rubro zapatería de la Peatonal y secretario de la Cámara de Comerciantes del Microcentro de Paraná, evaluó sobre este tema: “En nuestro rubro, y calculo que en la mayoría debe ser muy parecido, se usa mucho todo lo que son tarjetas, bancarias y financieras; y créditos, financieros y personales”.
“Dependiendo la altura del mes, suman entre un 50% y un 70% las ventas con créditos o tarjetas. El resto, entre el 30% y el 50%, según la fecha, se trabaja de contado”, dijo, y acotó: “Por ahí hay una necesidad de los comercios de proveerse de billetes, muchos de ellos tienen promociones del 10% de descuento pagando en efectivo”.
Sobre este punto, recordó que si bien se cobra al cliente el mismo precio por los pagos al contado, con débito o con tarjeta de crédito en un pago, el banco por esta modalidad le cobra un porcentaje al negocio. “Esto tiene un costo para el comercio, pero para poder vender debemos trabajar con crédito, porque a la gente no le dura tanto la plata en el bolsillo y recurre a las tarjetas y a los planes en cuotas”, afirmó.
Por último, aclaró: “Nosotros trabajamos sobre todo con 3 y 6 cuotas sin interés, porque el negocio absorbe ese interés que cobra el banco. En 12 cuotas no trabajamos, porque no se justifica estar pagando un año un calzado, así sean dos o tres pares juntos. Además, en 3 y 6 cuotas no estamos haciendo recargo, por más que haya un arancel del banco, y ya en 12 cuotas sí hay que hacer un recargo importante, por eso se trata de no utilizarlo”.