Maximiliano Aguilera estuvo en el Ciclo de entrevistas UNO a UNO, donde repasó su trayectoria, el trabajo y las oportunidades de crecimiento en la empresa.
08:48 hs - Domingo 30 de Agosto de 2026
“Hace 13 años me abrieron las puertas. Desde ese momento no paré de crecer”, contó durante la entrevista.
Su recorrido dentro de la empresa le permitió conocer distintas áreas y, sobre todo, comprender desde diferentes lugares la relación con quienes llegan al corralón en busca de materiales para construir, ampliar o renovar sus viviendas.
Escuchar antes de ofrecer
Para Aguilera, una de las claves del trabajo está en el asesoramiento. Muchas veces el cliente llega con una idea que vio en internet, una recomendación del albañil o una imagen que imaginó para su casa. El vendedor tiene entonces la tarea de escuchar, orientar y ayudar a convertir esa idea en una compra acorde a las necesidades reales. “Son profesionales de la venta. Vos vas, ellos te reciben y tratan de orientarte para que lleves lo que realmente necesitás”, explicó.
Ese acompañamiento puede ser determinante cuando se trata de una obra. Elegir correctamente las cantidades también forma parte del asesoramiento. En el caso de los cerámicos, por ejemplo, se recomienda contemplar entre un 10% y un 15% adicional por cortes, desperdicios, zócalos o eventuales roturas.
La previsión tiene además otro motivo: algunos modelos pueden dejar de fabricarse. Tener algunas piezas guardadas puede evitar que, ante una reparación, sea necesario reemplazar todo un sector porque ya no se consigue el mismo producto. Aguilera lo vivió personalmente. “Me ha pasado en casa y, por suerte, tenía para reemplazarlo y pude seguir con la misma línea”, contó.
Comprar de a poco para poder avanzar
Las obras también tienen sus tiempos. Muchas familias deben postergar el inicio de una construcción o avanzar por etapas porque no cuentan con todo el dinero necesario de una sola vez. En ese escenario, el acopio de materiales se convierte en una herramienta para planificar. La modalidad permite comprar productos y dejarlos almacenados en la sucursal hasta que llegue el momento de utilizarlos. De esta manera, una persona puede aprovechar un ingreso extraordinario, adquirir parte de los materiales y continuar comprando con el tiempo.
“Hay clientes que aprovechan el dinero, compran lo que necesitan, lo dejan guardado y siguen comprando hasta completar todo”, explicó Aguilera.
El material puede permanecer acopiado durante un año y luego coordinarse su retiro o envío. Para quienes todavía están esperando al albañil o al constructor, la alternativa permite avanzar sin necesidad de tener todos los materiales en casa.
Experiencia y crecimiento dentro de la empresa
La historia de Aguilera también está vinculada a la cantidad de personas que trabajan detrás de la actividad comercial. Según señaló, alrededor de 200 empleados forman parte de Familia Bercomat en Paraná, distribuidos entre las distintas áreas de la empresa. Para él, sostener esos puestos de trabajo también implica cuidar a quienes forman parte de la organización. Destacó especialmente la posibilidad de crecer dentro de la estructura, algo que experimentó en primera persona.
Pasó de vendedor a jefe de ventas y luego a gerente. Cada etapa le permitió incorporar nuevos aprendizajes que hoy intenta transmitir a los equipos que tiene a su cargo. “Te dan la posibilidad de hacer una carrera dentro de la empresa y eso es muy valorado”, señaló.
Esa experiencia también genera un vínculo diferente con el trabajo cotidiano. Quienes llevan años en contacto con los clientes terminan acumulando historias, situaciones y anécdotas que exceden cualquier venta.
Aguilera recordó, por ejemplo, a una clienta que tenía una canilla que perdía y había decidido postergar el cambio. Al encontrar una oportunidad, finalmente resolvió hacerlo. También relató el caso de un hombre que durante una feria encontró un vanitory que le gustaba y llamó a su esposa para que fuera a verlo. Mientras esperaba, se quedó sentado junto al mueble para asegurarse de que nadie se lo llevara. “Son esas cositas que te van quedando”, resumió.
Una feria como oportunidad
Hace unos días atras, Familia Bercomat realizo una feria de productos discontinuos, saldos y lotes de stock, una propuesta que no se concretaba desde hacía seis años. La actividad comenzó el miércoles y continuará hasta este sábado a las 13 en el corralón ubicado en avenida Almafuerte 3120, en Paraná. Hay materiales de terminación y otros productos provenientes de renovaciones de estilos, marcas o tendencias, con descuentos de hasta el 90% en determinados artículos y distintas alternativas de financiación.
Pero la feria es apenas una parte de una historia más amplia. Detrás de esos productos hay trabajadores que conocen el rubro, vendedores que asesoran y personas que, como Aguilera, llevan años creciendo dentro de una empresa.
Y también están los clientes: familias que remodelan una cocina, reparan un baño, cambian un piso o intentan avanzar con una obra que quizás comenzó mucho antes y todavía tiene camino por recorrer.
En definitiva, construir no siempre significa levantar paredes. A veces también es acumular experiencia, aprender un oficio, crecer en un trabajo y acompañar a otros en el proyecto de construir su propio lugar.