El fundador de la empresa de Paraná comenzó organizando viajes para ver a La Renga y, 17 años después, lleva pasajeros a recitales y eventos deportivos.
12:07 hs - Domingo 11 de Octubre de 2026
Franco Cacciabue Greca pasó por el ciclo de entrevistas UNO a UNO, donde contó cómo su pasión por La Renga lo llevó a crear Terco Tour y convertir una iniciativa entre amigos en una empresa de viajes. A 17 años de sus primeros recorridos, la firma de Paraná traslada pasajeros a recitales y eventos deportivos.
De seguir a La Renga a organizar los primeros viajes
La historia comenzó cuando Franco tenía 17 años y viajó por primera vez a Buenos Aires para ver a La Renga, que se presentó en River Plate en 2004. Lo hizo con una empresa de Santa Fe, ya que en Paraná todavía no existía una propuesta similar. Durante ese viaje conoció a otros jóvenes con los que compartía el gusto por la banda y, con el tiempo, formaron un grupo que empezó a coincidir en distintas salidas.
En 2007 decidieron organizar su propio viaje. La experiencia resultó positiva y les dio impulso para avanzar. Al año siguiente, cuando Los Fabulosos Cadillacs regresaron a los escenarios con dos fechas en River, Franco se animó a ofrecer el servicio para otro artista.
“Después de haber hecho un par de viajes, para ver La Renga, yo decido tomar la iniciativa, pensando que si nosotros vamos a ver La Renga, me imagino que debe haber otra gente que también quiere ir a ver su banda”, recordó.
El nombre del emprendimiento surgió de una canción de la banda que lo había llevado a dar los primeros pasos. “Esto nació básicamente por La Renga, por seguir La Renga”, contó.
En marzo de 2009 llegó el inicio formal de El Terco. El día 28, mientras Iron Maiden tocaba en Vélez Sarsfield, también organizaron un viaje para ver a Callejeros en San Francisco, Córdoba. Fueron dos servicios en una misma jornada, una señal de que la idea podía convertirse en algo más grande.
De las reservas en la Catedral al primer local
Los comienzos estuvieron lejos de la estructura que tiene hoy la empresa. Franco recibía a los interesados en las escalinatas de la Catedral de Paraná, anotaba las reservas y entregaba recibos para darles seguridad a quienes confiaban en una propuesta todavía nueva.
“La primera reserva que tomé fue en la escalinata de la Catedral. Ahí me conocieron”, recordó. Sabía que debía construir confianza y procuraba responder los mensajes y mantener todo lo más ordenado posible.
Más adelante, un amigo que tenía un negocio de telefonía le ofreció un espacio para recibir a los pasajeros. Ese lugar funcionó como un punto de atención y permitió que los interesados tuvieran una referencia física donde acercarse a reservar. Franco reconoce que aquella ayuda fue importante en una etapa en la que todavía estaba construyendo su camino.
En 2009, el cierre llegó con AC/DC, un recital que recuerda como un punto de inflexión. Para esa presentación trasladó a 180 personas distribuidas en tres colectivos, entre pasajeros de Paraná, Santa Fe y otras localidades.
“Para mí era un montón eso”, señaló. La convocatoria le permitió comprobar que había un público dispuesto a viajar para ver a sus artistas favoritos y que el emprendimiento podía crecer más allá de los seguidores de una sola banda.
En 2011, aproximadamente, abrió su primer local a la calle Corrientes, entre La Paz y Colón. Allí combinó la organización de viajes con la venta de indumentaria y remeras de bandas. También amplió la oferta musical y comenzó a trabajar con artistas de géneros distintos, incluso Ricardo Arjona.
Una decisión que cambió su rumbo profesional
Mientras el emprendimiento crecía, Franco también avanzaba en su formación académica. Terminó la carrera de Martillero Público y después comenzó Abogacía, pero la demanda de tiempo que implicaba el negocio lo obligó a elegir entre ambos caminos. Llegó hasta tercer año y finalmente decidió concentrarse en el turismo.
“Mis viejos claramente me decían: ‘Dejá de joder con la musiquita y ponete a estudiar. Terminá la carrera, que esa es la mejor inversión que vas a hacer en tu vida’”, relató. Sin embargo, optó por apostar de lleno al proyecto que había empezado casi como una iniciativa entre amigos.
La decisión no significó una ruptura con su familia. Según explicó, sus padres lo acompañaron incluso cuando los resultados no eran inmediatos.
Franco reconoce que la formación sigue siendo importante y que continúa capacitándose. “Sigo aprendiendo y estudiando, porque esto no para”, sostuvo.
También amplió su participación dentro de la actividad turística. Forma parte de la regional de agencias de viajes de Santa Fe y Entre Ríos y representa a jóvenes empresarios del sector en una federación. Esa experiencia le permite involucrarse en espacios de intercambio y aportar desde su recorrido.
De los recitales a los partidos de la Selección
Con el paso de los años, El Terco sumó viajes para eventos deportivos y partidos de la Selección argentina. Uno de los operativos más grandes fue el traslado de 700 personas para ver a Lionel Messi en el Monumental, con una logística que incluyó 12 colectivos.
“Lo de Messi fue una locura”, resumió Franco.
La organización de estos servicios tiene particularidades. Mientras que los recitales suelen anunciarse con tres o cuatro meses de anticipación, los partidos de la Selección pueden confirmarse apenas dos semanas antes. Eso obliga a resolver rápidamente la disponibilidad de unidades, los horarios y la coordinación de los grupos.
El servicio contempla coordinadores a bordo, asistencia al viajero y paradas durante el trayecto. En el viaje para ver a Messi, la salida desde Paraná fue a las cinco de la mañana y los pasajeros llegaron con tiempo para disfrutar del Fan Fest. También pudieron dejar sus pertenencias en el colectivo antes de entrar al estadio. Para el regreso, la empresa preparó una vianda y el grupo llegó a Paraná cerca de las 6:45hs del día siguiente.
El crecimiento también se refleja en los espacios de trabajo. Después de funcionar en Corrientes y luego en calle 25 de Mayo, hace alrededor de un año la empresa se trasladó a un local más amplio sobre avenida Ejército, donde incorporó más personal.
A 17 años del comienzo, Franco mantiene intacto el vínculo con la banda que impulsó su historia. El próximo 17 de octubre viajará a Cosquín para ver a La Renga, esta vez utilizando el servicio de su propia empresa. “Me voy con el servicio de El Terco”, contó. Una manera de volver al lugar donde todo empezó, aunque ahora desde el otro lado de aquella primera experiencia.