Hace casi un mes se suspendió el servicio del tren que une Paraná y La Picada. Hay preocupación entre usuarios, sobre todo en alumnos de la escuela Almafuerte
12:24 hs - Jueves 04 de Junio de 2026
El ramal que conecta Paraná con Colonia Avellaneda y La Picada cumplirá 30 días de inactividad el 8 de junio, debido a un desperfecto técnico en las vías. La falta de una solución inmediata por parte de las autoridades nacionales dejó a cientos de usuarios en una situación crítica, enfrentando costos de transporte difíciles de sostener.
Lo que comenzó como un problema técnico puntual de una unidad escaló hasta convertirse en un mes de incertidumbre para los usuarios del único tren de pasajeros activo en Entre Ríos. Desde hace ya casi cuatro semanas, el servicio se encuentra totalmente suspendido debido a un socavón en el terraplén de la vía, un inconveniente que pone en riesgo la estructura ferroviaria y que motivó a Trenes Argentinos a detener la circulación de las formaciones.
Un golpe directo a la economía familiar
La parálisis del servicio no es solo un problema de logística, sino que ha generado una crisis económica para las familias que dependían de este medio de transporte subsidiado. El impacto más severo se siente con fuerza en la comunidad educativa de la Escuela Almafuerte, que desarrolla actividades en La Picada. Según supo UNO, habitualmente, los estudiantes utilizan el tren sin costo gracias a la gestión de pasajes mensuales . Sin embargo, ante la ausencia del tren, hoy se ven obligados a recurrir al transporte interurbano de colectivos, donde un pasaje cuesta entre 3.500 y 4.000 pesos. Esto se traduce en un gasto de 7.000 pesos diarios por alumno, una cifra que resulta "imposible" de afrontar para muchos padres, especialmente en aquellos hogares con más de un hijo en edad escolar.
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Saturación y abandono
La falta del tren provocó además un efecto dominó en el sistema de transporte del área metropolitana. Las líneas de colectivos interurbanos se encuentran actualmente saturadas, ya que deben absorber la demanda de los trabajadores y estudiantes que antes utilizaban el ferrocarril.
A casi un mes de la interrupción, la sensación predominante entre los vecinos y las autoridades locales es de "desamparo" y "abandono". La inacción inicial para reparar un problema técnico calificado como "pequeño" derivó en un perjuicio social de gran escala.
Mientras se espera que las tareas de reparación de un terraplén en la órbita de Colonia Avellaneda permitan reactivar el ramal, los usuarios continúan atrapados en un sistema de transporte alternativo que no solo es más costoso, sino que no da abasto para cubrir la necesidad de una región que reclama la vuelta del tren de forma urgente