Artistas del programa Todas las Manos plasmaron la flora y fauna nativa en un paredón cercano al puente que conecta el Thompson con el Túnel y el Club Náutico.
08:58 hs - Sábado 03 de Octubre de 2026
La recuperación del arroyo Las Viejas y la transformación del entorno del balneario Thompson sumaron una nueva expresión artística. Integrantes del programa municipal Todas las Manos realizaron un mural en uno de los paredones próximos al puente que conecta el balneario con el Complejo del Túnel y el Club Náutico, con una propuesta que integra el arte a la obra pública y recupera elementos de la naturaleza y la identidad paranaense.
La intervención estuvo a cargo de los muralistas Mariano Kurovsky y Flor Albornoz, quienes desarrollaron una composición inspirada en el agua, las barrancas, la vegetación autóctona y la fauna del lugar. La obra incluye garzas, plantas y una figura femenina vinculada simbólicamente con la naturaleza.
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La iniciativa busca establecer un diálogo entre la expresión artística y el espacio recuperado, al tiempo que incorpora una nueva dimensión a la transformación urbana: la posibilidad de que el arte acompañe la recuperación de los lugares que la comunidad vuelve a habitar.
El arte como parte de la transformación urbana
Kurovsky destacó el impacto de las intervenciones artísticas en los espacios públicos y su capacidad para modificar la percepción de los lugares.
«El arte urbano es transformador, tanto desde lo urbano como desde lo social. La figura y los colores cambian el ánimo de la gente y la vibra del lugar», expresó.
El muralista explicó que la elección de los elementos que componen la obra estuvo relacionada con el proceso de recuperación del arroyo y con la intención de representar una nueva forma de vinculación entre la ciudad y su entorno natural.
«Queríamos integrar, de manera conceptual, esto de volver a tener un tratamiento de las aguas y de los efluentes de la ciudad en contacto con la naturaleza de una manera amigable. Empezamos a buscar elementos nativos, locales y también simbólicos», relató.
A partir de esa idea, los artistas incorporaron referencias al río, las barrancas, la vegetación y las aves características de la zona. Entre estas últimas se destacan las garzas, que pudieron observar durante el desarrollo del trabajo.
La composición también incluye una figura femenina asociada con la naturaleza y con la representación simbólica de la Pachamama.
«Podríamos haber pintado mucho más, porque tenemos para agarrarnos de muchas cosas, pero elegimos estos elementos porque nos parecían oportunos para desarrollar la obra», señaló Kurovsky.
Flora y fauna nativa como inspiración
Para Flor Albornoz, la intervención representó una oportunidad de vincular su propia búsqueda artística con las características ambientales del lugar. Su trabajo en el espacio urbano se centra en la representación de especies autóctonas y en la recuperación de elementos de la identidad natural de la región.
«Mi estética en la ciudad tiene que ver con la flora y la fauna nativa. Mientras estábamos produciendo vimos un montón de aves y muchas garzas, entonces hice hincapié en esa imagen, en el agua y en la flora nativa», contó.
La artista valoró especialmente que la propuesta se incorpore a una obra de infraestructura pública, donde el arte puede contribuir a construir una identidad visual vinculada con el paisaje y con los procesos de transformación del entorno.
En ese sentido, el mural no se limita a una intervención ornamental, sino que busca aportar una mirada sobre la relación entre la comunidad, el ambiente y los espacios públicos.
Una nueva imagen para el Paseo Puerta del Sol
La obra quedó emplazada a pocos metros del puente que conecta el balneario Thompson con el Complejo del Túnel y el Club Náutico, en un sector que forma parte de la transformación del arroyo Las Viejas y su entorno.
La intervención artística se suma a las acciones de recuperación de un espacio que durante años estuvo asociado a problemáticas ambientales y de infraestructura. En ese contexto, la presencia de imágenes vinculadas con la naturaleza y la identidad local aporta una nueva perspectiva sobre el lugar.
El mural incorpora color y expresión artística a un sector que atraviesa cambios en su infraestructura y en su relación con la comunidad. De esta manera, el arte se integra al proceso de recuperación urbana y acompaña la construcción de un espacio público renovado, donde el paisaje, la memoria y la vida cotidiana vuelven a encontrarse.