Jueves 04 de Mayo de 2023
En un acto por el Día Internacional de los Trabajadores, realizado en el estadio de Defensores de Belgrano el martes, la Confederación General del Trabajo (CGT) presentó el proyecto para llevar adelante la reducción de la jornada laboral. En dicho documento expresan que “el sindicalismo en general, y el argentino en particular, se pone al frente también para discutir un esquema de relaciones laborales que debata la reducción de la jornada laboral, como un instrumento que estimule el empleo y distribuya mejor el beneficio extraordinario del capital”.
El tema que merece amplio debate. Por ahora, en los gremios que analizan esta posibilidad hay más dudas que certezas, si bien ya hay experiencias llevadas a cabo a nivel mundial: en Alemania, por ejemplo, la reducción de la jornada de ocho horas ya es un hecho, y actualmente se trabaja entre 35 y 40 horas por semana, con un máximo permitido de 46 horas; en Dinamarca la carga horaria laboral por semana es de 37 horas, y en promedio se trabaja 32,4 horas; en tanto, Noruega también tiene establecido jornadas laborales de 40 horas semanales con un máximo de nueve horas por día, pero el promedio de trabajo por habitante es de 33,8 horas, y son los trabajadores y los empleadores los que acuerdan cómo distribuir esta carga horaria.
En la provincia, las opiniones son disímiles en diferentes sectores, atento a la realidad de cada uno. Quien se pronunció a favor de la reducción de la jornada laboral fue Sergio Vereda, secretario general de la filial de Concepción del Uruguay del Sindicato de la Carne, quien explicó a UNO: “Hoy las jornadas laborales son de nueve horas en frigoríficos avícolas y no se trabaja los sábados. Coincidimos en gran parte con la propuesta de la CGT. El de la producción avícola y de la carne es un trabajo muy duro, y estamos de acuerdo con la reducción de horas, siempre y cuando haya buenos salarios. Y entendemos que nos serviría para crear nuevas fuentes de trabajo”.
En este marco, subrayó: “Sería una jornada de siete horas, dos horas menos por día. El del sector avícola es un trabajo muy repetitivo y cada vez se faena más pollo en menos tiempo. Esto genera problemas y si se logra esto, que sea siempre y cuando las condiciones laborales garanticen faenar a una velocidad normal, no tan acelerada, porque hacer mucho pollo en menos horas no serviría”.
Por su parte, Miguel Ángel Klenner, secretario general de la delegación Concepción del Uruguay del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), mencionó que en este gremio también nuclean a trabajadores del sector avícola y además de la actividad molinera. Si bien aclaró que son realidades distintas, sostuvo que reducir las jornadas de trabajo tendrá beneficios para todos los ámbitos: “Apoyamos todo lo que sea para mejorar las condiciones laborales. No nos olvidemos que hoy en día la psiquis de los compañeros es muy importante, y en esto es clave el acercamiento a la familia, porque hoy en día los salarios están muy bajos, el obrero tiene que hacer horas extras y pasan menos tiempo con su esposa y sus hijos. Al restarle tiempo a su familia, estamos teniendo muchos casos de violencia familiar, de separaciones, y eso nos está preocupando. O sea, la reducción de horas no es para trabajar menos, sino para priorizar que el compañero está más con su familia”.
Sobre este tema, observó: “Hoy en general trabajan los dos en el matrimonio y la idea es que la esposa también pueda estar más en su hogar. Hablamos del tema de la guardería, que nos parece muy importante, pero procuramos en esto que no solo que vayan a un establecimiento, sino que también los hijos puedan estar al cuidado de un familiar directo”.
“En el sector avícola se trabaja nueve horas de lunes a viernes, y al fin de semana lo tienen libre, y llegar a ese arreglo es una manera también de que se puedan dedicar más a la familia o de que descanse el obrero, que se pueda dispersar leyendo un libro, haciendo algún deporte y demás”, añadió Klenner.
Si bien dijo desconocer la opinión del sector patronal sobre esta cuestión, opinó: “El sector empresarial solo quiere producir y me parece que no lo va a ver bien a esto de que sea de menos horas la jornada laboral, pero nosotros tenemos que velar por la salud mental de los compañeros, porque no está en juego únicamente el cansancio físico. A veces nos comentan que alguno se duerme viendo una película, pero es entendible, debido al cansancio y la exigencia que tenemos, y buscamos el bienestar psíquico con esto”.
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José Trlin, secretario general de la Seccional Paraná de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) también habló del tema, aunque con una postura más crítica: “Sacando lo hotelería y la conserjería, por lo general en la actividad de los gastronómicos son más de ocho horas las que se trabajan, y muchas veces no se cobran horas extras. Cuando empezó el tema de los restobar, que antes no existía esta modalidad, hoy alguien se puede sentar a las 18 o a cualquier hora y pedir un plato de fideos y eso implica que un trabajador del sector tenga que hacer más horas laborales”.
Acto seguido, evaluó: “Hay varios proyectos a nivel mundial presentados sobre la reducción de la jornada laboral, pero lo que no se sabe es qué impacto puede tener por ejemplo si en vez de ocho horas la jornada se reduce a seis: ¿el trabajador se va a dedicar al ocio, a la familia, a la recreación? ¿O esa persona que hoy trabaja 8 va a pasar a trabajar 12, buscando un trabajo extra por necesidad? Eso no se sabe. Es un análisis profundo el que debe haber sobre la forma en que se puede llevar a la práctica esta propuesta”.
Acerca de cómo podría ser la reacción de los empleadores del sector, el dirigente afirmó: “La parte patronal siempre pone resistencia cuando se ponen restricciones en algo, y en este caso seguramente pensarán en que tienen que pagar lo mismo por dos horas menos de trabajo, pero sin considerar que en seis horas el trabajador puede tranquilamente rendir el 100% en sus tareas”.
En tanto, el secretario general de la Delegación Entre Ríos de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Walter Doronzoro, consideró que hay que llevar adelante un debate integral sobre las condiciones laborales y fustigó: “A nosotros no nos preocupa cuando hablan de una reforma laboral, creemos que es un slogan de campaña política de cualquier dirigente. Hay que discutir el tema de la jornada laboral, pero también sobre la redistribución del ingreso de los empleadores en nuestro sector. No es tener una posición crítica, pero hay que hablar de todos lo temas”.